Un equipo técnico del INTA La Rioja utiliza drones para relevar represas y tajamares en establecimientos ganaderos de los Llanos Riojanos, donde el abastecimiento de agua constituye uno de los principales desafíos productivos. La tecnología permite calcular la capacidad de almacenamiento de los reservorios, detectar acumulaciones de sedimentos y evaluar la necesidad de obras de mantenimiento o nuevas inversiones. Según los investigadores Diego Pereyra y Pedro Namur, esta información ayuda a ajustar la carga animal al agua realmente disponible y mejorar la planificación de los sistemas ganaderos en ambientes áridos y semiáridos.
El INTA utiliza drones para medir el agua disponible en establecimientos ganaderos
La disponibilidad de agua es uno de los factores que condicionan la producción ganadera en regiones áridas y semiáridas de Argentina.
En los Llanos Riojanos, donde las precipitaciones y la disponibilidad de recursos hídricos representan desafíos para los establecimientos rurales, un equipo técnico del INTA La Rioja incorporó drones para realizar relevamientos topográficos de represas y tajamares.
La tecnología permite obtener información detallada sobre grandes superficies en períodos relativamente cortos y con costos de relevamiento comparativamente bajos.
A partir de las imágenes obtenidas, los investigadores pueden analizar la infraestructura hídrica y generar información que contribuya a mejorar la toma de decisiones.
El objetivo es conocer con mayor precisión cuánta agua pueden almacenar los reservorios, cómo evolucionan y qué intervenciones necesitan para mantener su funcionamiento.
Las represas son fundamentales para la ganadería de los Llanos Riojanos
Diego Pereyra, investigador del INTA La Rioja, explicó que las represas constituyen un recurso estratégico para la producción ganadera regional.
En estos ambientes, los sistemas de captación de escorrentías provenientes de las lluvias permiten almacenar agua destinada al consumo animal y, en determinados casos, al abastecimiento de poblaciones rurales.
Por sus características, las represas y los tajamares pueden representar una de las pocas alternativas disponibles para garantizar el suministro hídrico de los establecimientos.
Sin embargo, su funcionamiento depende tanto de las condiciones de construcción como del mantenimiento.
La acumulación de sedimentos, las modificaciones en la estructura y los cambios en la capacidad de almacenamiento pueden reducir su eficiencia.
En este contexto, conocer el estado real de los reservorios resulta fundamental para planificar el abastecimiento de agua del rodeo.
Cómo permiten los drones calcular la capacidad de almacenamiento de una represa
Los equipos técnicos del INTA realizan relevamientos topográficos mediante drones para obtener información sobre las características físicas de los reservorios.
Uno de los aspectos principales es la geometría del vaso de la represa, es decir, la forma y dimensiones del espacio destinado a almacenar agua.
Esta información permite estimar su capacidad de almacenamiento y evaluar las condiciones de la infraestructura existente.
Pedro Namur, investigador del INTA La Rioja, destacó que uno de los principales beneficios de la herramienta es obtener información confiable sobre la geometría de los reservorios.
A partir de esos datos, los productores pueden contar con una referencia técnica más precisa para organizar el uso del recurso hídrico.
El relevamiento también permite comparar información obtenida en diferentes momentos y observar cambios que podrían afectar el funcionamiento de las represas.
La tecnología ayuda a ajustar la carga animal al agua realmente disponible
Uno de los aportes más importantes de los relevamientos está relacionado con la planificación ganadera.
Conocer la capacidad de almacenamiento de una represa permite vincular la disponibilidad de agua con la cantidad de animales que puede sostener un establecimiento.
“Esto a su vez, permite ajustar la carga animal al agua realmente disponible en vinculación directa con la capacidad de carga del pastizal circundante”, explicó Namur.
De esta manera, la información obtenida mediante drones aporta elementos para evaluar conjuntamente dos recursos fundamentales: el agua y el forraje.
La cantidad de animales que puede sostener un campo no depende únicamente de la disponibilidad de pastizales, sino también de contar con agua suficiente para abastecer al rodeo.
En ambientes áridos y semiáridos, esta relación adquiere especial importancia para la organización productiva.
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Los drones permiten detectar sedimentos y evaluar cuándo limpiar las represas
Otra aplicación de los relevamientos consiste en identificar modificaciones que se producen en los reservorios con el paso del tiempo.
Mediante vuelos periódicos, los técnicos pueden comparar el estado de las represas y detectar cambios en sus características.
Entre los aspectos que se analizan se encuentran:
- Acumulación de sedimentos: permite identificar materiales depositados que reducen la capacidad útil del reservorio.
- Cambios en las pendientes: aporta información sobre posibles modificaciones en la geometría de la represa.
- Alteraciones de la infraestructura: ayuda a reconocer sectores que requieren una evaluación técnica.
- Pérdida de capacidad de almacenamiento: permite estimar cuánto volumen útil se redujo respecto de relevamientos anteriores.
- Necesidades de limpieza: facilita el cálculo de los volúmenes de sedimentos que deberían removerse.
Estos datos permiten fundamentar decisiones de mantenimiento y establecer prioridades de intervención.
La herramienta resulta especialmente útil cuando se necesita evaluar el estado de reservorios que cumplen una función estratégica para el abastecimiento ganadero.
Cómo reducir el riesgo de invertir en una nueva represa
La construcción de infraestructura hídrica representa una inversión importante para los establecimientos ganaderos.
Por este motivo, contar con información técnica antes de iniciar una obra puede contribuir a evitar decisiones basadas únicamente en estimaciones visuales.
Según los especialistas del INTA, los relevamientos con drones permiten evaluar las características del terreno antes de decidir dónde construir una represa y qué dimensiones debería tener.
El análisis también ayuda a determinar si resulta conveniente construir un nuevo reservorio o intervenir sobre una infraestructura existente.
En este último caso, conocer la pérdida de capacidad de almacenamiento y el volumen de sedimentos acumulados aporta información para planificar las tareas de limpieza.
De esta manera, los drones funcionan como una herramienta para mejorar el diagnóstico previo a las inversiones.
El INTA destaca la importancia de planificar y validar los vuelos
Aunque los drones permiten obtener información detallada, los investigadores advierten que la confiabilidad de los resultados depende de la metodología utilizada.
Pedro Namur explicó que es necesario planificar correctamente cada relevamiento.
“Para obtener información confiable es necesario aplicar una metodología de trabajo, planificar correctamente el vuelo, definir altura, velocidad y solapamiento, utilizar puntos de control cuando sea necesario, procesar las imágenes y validar los resultados mediante mediciones de campo”, señaló.
Esto significa que la utilidad de la tecnología no depende únicamente del equipo utilizado.
También requiere personal capacitado, procedimientos adecuados de captura de información y procesamiento técnico de los datos.
La validación mediante mediciones de campo permite respaldar las estimaciones obtenidas a partir de las imágenes aéreas.
Del relevamiento con drones a la planificación del agua para el ganado
La incorporación de esta tecnología amplía las herramientas disponibles para estudiar los recursos hídricos de los establecimientos ganaderos.
Pereyra destacó que “la utilización de drones evidencia el fortalecimiento de la base técnica para optimizar el diagnóstico, el monitoreo y la formulación de propuestas de mejoras en la infraestructura hídrica a nivel predial y comunitaria”.
El trabajo desarrollado por el INTA La Rioja busca transformar los relevamientos del territorio en información útil para la planificación.
En regiones como los Llanos Riojanos, donde las represas y los tajamares cumplen una función esencial para el abastecimiento de los rodeos, conocer su capacidad y evolución puede contribuir a un manejo más eficiente del agua.
La tecnología permite pasar de la observación visual a mediciones que ayudan a definir la carga animal, programar el mantenimiento y evaluar inversiones en infraestructura, con decisiones respaldadas por información técnica del establecimiento.










































