La FAO, el SENASA y organismos fitosanitarios de América del Sur realizaron esta semana, del 26 al 30 de octubre de 2026, encuentros técnicos en Gualeguaychú y el Parque Nacional El Palmar, Entre Ríos, para fortalecer la prevención, vigilancia y control del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus). La especie exótica invasora, originaria del sudeste asiático, motivó declaraciones de emergencia fitosanitaria tras su detección en la Isla Martín García, Buenos Aires, en enero de 2026, y en Colonia Elía, Entre Ríos, en agosto. El objetivo es contener su expansión y proteger ejemplares de importancia ambiental, productiva y cultural.
La FAO y el SENASA reúnen a especialistas para contener el picudo rojo en Argentina
La presencia del picudo rojo de las palmeras encendió las alertas sanitarias en Argentina y motivó nuevas acciones de cooperación entre organismos nacionales e internacionales.
Esta semana se desarrollaron en Gualeguaychú y el Parque Nacional El Palmar, en Entre Ríos, talleres técnicos y recorridas destinadas a fortalecer las estrategias de prevención, vigilancia y control de la plaga.
Las actividades fueron organizadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), el Comité de Sanidad Vegetal del Cono Sur (COSAVE) y la Comunidad Andina (CAN).
El encuentro reunió a especialistas y autoridades que compartieron experiencias sobre el manejo del insecto y los desafíos que plantea su presencia en distintos países de la región.
La iniciativa responde a la necesidad de coordinar acciones frente a una especie invasora capaz de afectar numerosas palmeras y provocar daños severos.
El Parque Nacional El Palmar fue uno de los escenarios de las recorridas técnicas
Las actividades incluyeron dos jornadas de trabajo, visitas a reservas naturales y recorridas por sectores monitoreados dentro del Parque Nacional El Palmar.
En estas visitas participaron autoridades de la Administración de Parques Nacionales (APN) y especialistas vinculados con la protección fitosanitaria.
La apertura de los encuentros contó con la participación de Raixa Llauger, oficial de Agricultura de la oficina subregional de FAO Mesoamérica; Néstor Osacar, vicepresidente del SENASA; Carina Gallegos, directora de Agricultura de Entre Ríos; Pablo Aceñaloza, director general de Ordenamiento Territorial de Áreas Protegidas y Biodiversidad provincial; y Julieta Carrazza, viceintendenta de Gualeguaychú.
Durante las exposiciones se abordaron las estrategias que se vienen desarrollando para enfrentar la plaga y evitar su expansión hacia nuevas zonas.
“Nos encontramos para discutir plataformas, identificar oportunidades para la prevención y evitar la expansión del picudo rojo”, señaló Llauger.
La representante de la FAO destacó que la amenaza tiene alcance regional y que las respuestas requieren la articulación de distintos organismos y países.
Entre Ríos fortalece la vigilancia y las acciones de prevención
Durante el encuentro, representantes del Gobierno de Entre Ríos presentaron las acciones que se llevan adelante frente a la emergencia fitosanitaria.
Carina Gallegos expuso sobre las medidas provinciales y el uso de productos fitosanitarios.
Por su parte, Pablo Aceñaloza se refirió a la Ley provincial N.º 11.178, vinculada con las buenas prácticas en materia fitosanitaria.
“La problemática nos preocupa a todos, por eso estamos acompañando, para anticiparnos a su expansión”, expresó el funcionario.
Las acciones de prevención y monitoreo adquieren especial importancia ante la presencia confirmada del insecto en territorio entrerriano.
La detección temprana constituye una herramienta central para identificar posibles focos y orientar las medidas de control.
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Gualeguaychú busca proteger las palmeras de valor histórico y cultural
Además de su impacto fitosanitario, el avance del picudo rojo representa una preocupación para las localidades donde las palmeras forman parte del paisaje urbano y del patrimonio cultural.
La viceintendenta de Gualeguaychú, Julieta Carrazza, destacó la importancia de preservar estos ejemplares.
“Cuidar las palmeras es cuidar nuestra identidad, tenemos ejemplares que son patrimonio cultural de la ciudad y las queremos preservar”, afirmó.
Carrazza señaló que el municipio cuenta con tecnología destinada a detectar tempranamente la actividad en palmeras y generar alertas para la comunidad.
Estas herramientas forman parte de las estrategias locales orientadas a anticipar la aparición de nuevos focos.
Qué es el picudo rojo y por qué representa una amenaza para las palmeras
El picudo rojo de las palmeras, cuyo nombre científico es Rhynchophorus ferrugineus, es un insecto exótico invasor perteneciente a la familia de los gorgojos y originario del sudeste asiático.
La especie puede atacar palmeras desde edades tempranas y provocar daños importantes en sus tejidos.
Su actividad puede favorecer el deterioro progresivo de los ejemplares, hasta ocasionar pudrición y, en situaciones severas, la muerte de la planta.
Según la información presentada durante los encuentros, el picudo rojo puede afectar a 39 especies vegetales, en su mayoría palmeras.
Entre las especies mencionadas se encuentran cultivos de importancia agroalimentaria:
- Cocotero (Cocos nucifera): utilizado para la producción de coco y sus derivados.
- Palma aceitera africana (Elaeis guineensis): vinculada con la producción de aceite de palma.
- Palmera datilera (Phoenix dactylifera): destinada a la producción de dátiles.
El material también menciona a la caña de azúcar (Saccharum officinarum) y al maguey (Agave americana) entre las especies comprendidas.
La amplitud de hospedantes señalada en la información técnica explica parte de la preocupación de los organismos fitosanitarios por su potencial expansión.
Las primeras detecciones del picudo rojo en Argentina ocurrieron en 2026
El avance de la plaga en el país comenzó a documentarse durante enero de 2026.
En ese momento se registró la primera detección del picudo rojo en la Isla Martín García, provincia de Buenos Aires.
La situación determinó la declaración de emergencia fitosanitaria en el territorio insular mediante la Resolución SENASA N.º 133/2026.
Desde entonces se implementaron medidas de control y extracción de ejemplares de palmeras considerados irrecuperables.
Posteriormente, el 19 de agosto de 2026, el SENASA confirmó una segunda detección del insecto en Colonia Elía, provincia de Entre Ríos.
Esta situación motivó una ampliación del área bajo emergencia mediante la Disposición DNPV N.º 2/2026.
Las detecciones marcaron la necesidad de reforzar los sistemas de vigilancia para limitar la propagación hacia otros sectores.
Uruguay detectó la plaga en 2022 y registra presencia en varias zonas
El antecedente regional más cercano mencionado en el material corresponde a Uruguay, donde el picudo rojo fue detectado durante 2022.
Los primeros registros se produjeron en los departamentos de Montevideo y Canelones.
Posteriormente, la presencia de la plaga se identificó también en Maldonado, Florida, Flores, San José, Colonia y Lavalleja.
La expansión territorial registrada en el país vecino constituye uno de los antecedentes considerados en las estrategias regionales de prevención.
Por este motivo, las experiencias acumuladas por los especialistas uruguayos forman parte de los intercambios técnicos desarrollados durante los encuentros en Entre Ríos.
Ocho países sudamericanos participaron de las actividades técnicas
Las jornadas contaron con representantes de organismos nacionales de protección fitosanitaria de Bolivia, Chile, Brasil, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Colombia y Perú.
También participaron integrantes de las oficinas de la FAO en Argentina y Uruguay.
El intercambio de experiencias buscó fortalecer la articulación institucional y las capacidades de respuesta frente a posibles nuevos focos.
La coordinación regional es especialmente importante para una plaga que puede propagarse entre territorios y afectar especies de relevancia ambiental y económica.
El objetivo es evitar que el picudo rojo alcance nuevas zonas
Las actividades desarrolladas en Gualeguaychú y el Parque Nacional El Palmar permitieron reunir experiencias y herramientas técnicas orientadas a fortalecer la respuesta frente al picudo rojo.
La emergencia fitosanitaria declarada en sectores de Buenos Aires y Entre Ríos mantiene vigente la necesidad de vigilancia, prevención y control.
La FAO, el SENASA y los organismos regionales buscan contener la expansión de esta especie exótica mediante la coordinación entre autoridades, especialistas y entidades públicas y privadas.
Las experiencias compartidas durante los talleres servirán como referencia para continuar desarrollando estrategias de protección de las palmeras y reducir el riesgo de nuevos focos en Argentina.









































