Las crecidas de ríos asociadas al fenómeno de El Niño obligaron a trasladar 147.500 bovinos y bubalinos desde agosto de 2026 en Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y las zonas de islas de Buenos Aires. Según informó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), los movimientos de hacienda aumentaron un 102% respecto del mismo período de 2025 y se realizaron mediante 7.448 traslados documentados. Ante la emergencia, el organismo facilitó trámites sanitarios y administrativos para acelerar la evacuación de animales y reducir los riesgos en los establecimientos afectados.
Las inundaciones por El Niño impulsaron el traslado de 147.500 animales
El avance de las crecidas de ríos en distintas regiones ganaderas del país continúa generando movimientos de hacienda hacia establecimientos y terrenos más seguros.
De acuerdo con los registros del SENASA, desde agosto se trasladaron 147.500 bovinos y bubalinos desde zonas afectadas por inundaciones en cinco provincias argentinas.
Los movimientos comprendieron establecimientos de Corrientes, Chaco, Entre Ríos, Santa Fe y sectores de islas de Buenos Aires, donde las contingencias hídricas obligaron a implementar medidas preventivas para proteger a los animales.
El organismo sanitario informó que la cantidad de cabezas movilizadas aumentó un 102% respecto del mismo período del año anterior, reflejando la magnitud de los desplazamientos registrados.
Para concretar las evacuaciones se realizaron 7.448 traslados, formalizados mediante la emisión del Documento de Tránsito electrónico (DT-e).
Las cifras corresponden a un balance parcial, ya que se espera que los movimientos continúen a medida que evolucione la situación hídrica en las distintas regiones.
El SENASA facilita los trámites para evacuar hacienda de las zonas inundadas
Frente a las dificultades que enfrentan los productores para retirar animales de establecimientos comprometidos por el avance del agua, el SENASA implementó facilidades administrativas destinadas a agilizar los movimientos.
Entre las medidas se encuentran las gestiones vinculadas con la emisión del Documento de Tránsito electrónico (DT-e) y la inscripción de productores en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA).
Estas herramientas permiten atender las necesidades operativas y logísticas que se presentan durante las evacuaciones de emergencia.
Además, el organismo contempla medidas excepcionales para el cumplimiento de determinados requisitos sanitarios de movimiento, que deberán completarse cuando la hacienda llegue al establecimiento de destino.
El objetivo es facilitar la salida de los animales desde las áreas comprometidas por las inundaciones, sin dejar de atender las condiciones sanitarias correspondientes.
Los productores pueden consultar los procedimientos oficiales en los siguientes enlaces:
- Documento de Tránsito electrónico (DT-e).
- Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA).
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Cuándo y cómo trasladar el ganado ante el avance de las inundaciones
El SENASA recordó una serie de recomendaciones para organizar los movimientos de hacienda y disminuir los riesgos durante las contingencias hídricas.
Una de las principales indicaciones es comenzar el traslado entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua, siempre que las condiciones permitan realizar la operación de manera segura.
El organismo recomienda adoptar las siguientes medidas:
- Identificar lugares seguros: prever potreros altos o establecimientos donde puedan resguardarse los animales y disponer de alimento y agua potable.
- Anticipar la evacuación: iniciar el traslado entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua, evitando esperar hasta que los accesos queden comprometidos.
- Realizar arreos en grupos reducidos: organizar movimientos de menor cantidad de animales para disminuir el estrés durante el desplazamiento.
- Identificar la hacienda: utilizar pintura en aerosol de uso veterinario sobre el lomo de los animales para facilitar su reconocimiento a distancia durante la emergencia.
- Facilitar el desplazamiento hacia terrenos elevados: cuando la evacuación no sea posible, abrir tranqueras y alambrados internos para permitir que los animales se dirijan por sus propios medios hacia sectores más altos.
Estas recomendaciones buscan reducir las dificultades que pueden surgir durante las evacuaciones, especialmente cuando el avance del agua limita los accesos y complica el manejo de las tropas.
Después de las inundaciones: qué enfermedades deben vigilar los productores
El retiro del agua no elimina automáticamente los riesgos para la sanidad animal.
Por ese motivo, el SENASA recomienda mantener controles preventivos una vez que los establecimientos comienzan a recuperar sus condiciones habituales.
Entre las principales medidas se encuentran suministrar agua segura, revisar el estado de las pezuñas y mantener actualizado el plan sanitario del rodeo.
La exposición a ambientes húmedos o anegados puede favorecer problemas sanitarios que requieren especial atención.
El organismo destaca la importancia de prevenir enfermedades como la leptospirosis y el pietín, además de aquellas asociadas con el aumento de garrapatas, como la anaplasmosis y la babesiosis.
El seguimiento sanitario de los animales trasladados resulta especialmente importante durante los días posteriores a la llegada a los establecimientos de destino.
Alerta por plantas tóxicas: el riesgo del mío-mío para la hacienda evacuada
Uno de los riesgos señalados por el SENASA está relacionado con la presencia de plantas tóxicas en los campos que reciben animales provenientes de las zonas inundadas.
Los bovinos trasladados desde las islas pueden no estar familiarizados con determinadas especies vegetales presentes en los establecimientos de destino.
Entre ellas se encuentra el mío-mío (Baccharis coridifolia), una planta que puede resultar especialmente peligrosa para animales que no están habituados a su presencia.
Para reducir el riesgo de intoxicaciones, el organismo recomienda:
- Inspeccionar los potreros antes de ingresar la hacienda y detectar la posible presencia de especies tóxicas.
- Evitar utilizar lotes donde se encuentren estas plantas, especialmente cuando los animales proceden de ambientes diferentes.
- Ofrecer forraje y agua al llegar al establecimiento, para facilitar la adaptación de las tropas.
- Observar el comportamiento de los animales durante los primeros días, prestando atención a cualquier manifestación anormal.
Entre los signos que requieren atención se encuentran temblores, babeo y decaimiento.
Ante la aparición de estos síntomas, el SENASA recomienda comunicarse inmediatamente con un médico veterinario o con las oficinas del organismo sanitario correspondientes a la jurisdicción.
Las evacuaciones podrían continuar mientras persistan las crecidas
El balance informado por el SENASA muestra un incremento significativo de los desplazamientos de hacienda respecto de 2025, en un escenario de inundaciones vinculadas al fenómeno de El Niño.
Con 147.500 bovinos y bubalinos trasladados y 7.448 movimientos documentados, la situación exige mantener la coordinación entre productores, establecimientos receptores y autoridades sanitarias.
Las cifras todavía son parciales y el organismo anticipa que los egresos de animales podrían continuar aumentando según la evolución de las condiciones hídricas.
Mientras persista el riesgo de nuevas crecidas, la anticipación de los traslados, la disponibilidad de terrenos seguros y el seguimiento sanitario de la hacienda serán fundamentales para reducir las consecuencias de las inundaciones sobre la producción ganadera.










































