Chicharrita: bajaron las capturas en todo el país, pero piden no aflojar el monitoreo

Chicharrita del maíz sobre una hoja en un lote maicero, en una imagen ilustrativa del monitoreo de la plaga Dalbulus maidis.
La población de chicharrita del maíz volvió a retroceder en todas las regiones productivas durante la primera quincena de septiembre, con fuertes caídas en las capturas y un aumento de las localidades sin presencia del insecto. Según el 50º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, el NOA, el NEA y el Centro-Norte continúan concentrando los mayores niveles residuales, mientras los especialistas advierten que eliminar los maíces voluntarios será clave para evitar que funcionen como “puente verde” entre campañas.

El nuevo relevamiento muestra una mejora generalizada del escenario sanitario para el maíz, atribuida por la Red principalmente al impacto de las condiciones climáticas sobre las poblaciones del vector.

Sin embargo, los técnicos advierten que el comienzo de las siembras tempranas obliga a mantener la vigilancia.

La reducción actual de las capturas no elimina el riesgo de una nueva multiplicación si aparecen condiciones ambientales favorables y plantas de maíz que permitan al insecto sobrevivir y reproducirse.

El NOA bajó de 51 a 18 chicharritas por trampa

El NOA, una de las regiones endémicas de Dalbulus maidis, registró una de las disminuciones más marcadas del nuevo informe.

El promedio regional pasó de 51 adultos por trampa en la segunda quincena de agosto a 18 adultos en el relevamiento actual.

También se redujo significativamente la cantidad de localidades dentro de la categoría de mayor abundancia, correspondiente a más de 100 adultos por trampa.

Ese nivel solo se registró en Huasa Pampa, Tucumán.

Pese a la mejora, el promedio actual continúa por encima de los 10 adultos por trampa registrados en igual momento del año pasado, por lo que la región sigue requiriendo especial atención.


Te puede interesar


En el NEA, casi la mitad de las localidades no detectó la plaga

La retracción también fue significativa en el NEA.

El 46% de las localidades monitoreadas no registró chicharritas, mientras que la categoría de mayor abundancia quedó limitada a Comandante Fontana, Formosa.

El promedio de capturas de la región cayó de 20 a 5 adultos por trampa entre ambos relevamientos.

Ese valor se encuentra incluso ligeramente por debajo del observado en la misma época de 2025.

Aun así, por tratarse de una zona históricamente favorable para la supervivencia del vector, continúa siendo una de las regiones donde el monitoreo adquiere mayor relevancia.

El Litoral: 84% de las localidades sin chicharritas

En el Litoral, el escenario mostró niveles de presencia todavía menores.

La ausencia de Dalbulus maidis alcanzó al 84% de las localidades, mientras que otro 10% se ubicó en la categoría más baja, correspondiente a entre 1 y 4 adultos por trampa.

En Montecarlo, Misiones, localidad incorporada recientemente a la red y que había registrado los niveles más altos dentro de la región, la cantidad de insectos se redujo a menos de la mitad respecto del informe anterior.

El promedio regional quedó en apenas 0,46 adulto por trampa, un nivel similar al registrado un año atrás.

Centro-Norte: las capturas cayeron a menos de un tercio

El Centro-Norte también mostró una fuerte reducción.

La ausencia del vector pasó a predominar en el 63% de las localidades, mientras que el 23% quedó dentro de la categoría más baja, con entre 1 y 4 adultos por trampa.

El promedio regional disminuyó de 5,47 a 1,65 adultos por trampa.

Pese a la caída, el valor todavía supera al 0,68 adulto por trampa registrado en igual período de 2025.

La evolución de esta región será especialmente importante con el avance de las primeras implantaciones de maíz.

Centro-Sur: 99% de las localidades sin detecciones

El escenario más favorable volvió a observarse en el Centro-Sur.

El 99% de las localidades monitoreadas no registró presencia de la chicharrita, mientras que el promedio regional quedó en apenas 0,01 adulto por trampa.

El valor es prácticamente equivalente al observado a la misma altura del año pasado.

Estos niveles marcan una presión extremadamente baja del vector en la región, aunque los especialistas insisten en que el monitoreo debe continuar durante el avance de la campaña.

El maíz guacho puede convertirse en un “puente verde”

Más allá de la caída generalizada de las poblaciones, la Red Nacional de Monitoreo pone especial énfasis en un factor que puede favorecer la supervivencia de Dalbulus maidis: los maíces voluntarios o “guachos”.

Estas plantas pueden permanecer en los lotes entre una campaña y la siguiente y ofrecer al insecto alimento y refugio cuando todavía no existen cultivos comerciales implantados.

Por eso, su eliminación es considerada una de las principales herramientas preventivas para interrumpir el denominado “puente verde” y reducir las posibilidades de persistencia del vector.

La recomendación cobra mayor importancia en las regiones donde aún existen poblaciones residuales.

El inicio de las siembras obliga a sostener el monitoreo

Con las primeras siembras tempranas de maíz avanzando en distintas zonas productivas, los técnicos consideran fundamental mantener esquemas de monitoreo sistemáticos.

El objetivo es detectar rápidamente cualquier cambio en las poblaciones y evitar que una situación actualmente favorable genere una falsa sensación de seguridad.

El 50º informe deja así un escenario sustancialmente mejor que semanas atrás: las capturas cayeron en todas las regiones y aumentaron las localidades sin presencia de la chicharrita.

Pero también mantiene una advertencia clara: mientras existan insectos residuales y maíces voluntarios capaces de sostenerlos, la vigilancia seguirá siendo una herramienta central para reducir el riesgo sanitario de la nueva campaña.

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ