Con una facturación de US$ 6 millones en la Argentina, la compañía profundiza su alianza con Biotrop, amplía su presencia más allá de soja, maíz, trigo y girasol y avanza con ensayos para registrar un herbicida de origen biológico que, según la empresa, podría convertirse en el primero de su tipo registrado en el país.
Biomagna atraviesa en 2026 una nueva etapa de expansión en el mercado argentino de insumos biológicos, con una facturación de US$ 6 millones, nuevos desarrollos para cultivos extensivos e intensivos y ensayos destinados a registrar un bioherbicida que la compañía proyecta como el primero de su categoría en el país. La estrategia se apoya en su alianza con Biotrop y en tecnologías desarrolladas en Biooracle, el centro de investigación y desarrollo que la firma brasileña posee en Campinas, Brasil.
La compañía busca aprovechar el crecimiento que vienen registrando los productos biológicos dentro de los sistemas agrícolas y ampliar su utilización en diferentes etapas del ciclo productivo.
Para ello, Biomagna combina desarrollos comercializados actualmente en la Argentina con tecnologías provenientes de su acuerdo con Biotrop, una empresa especializada en soluciones biológicas para la agricultura.
De Campinas al campo argentino
Representantes de Biomagna visitaron recientemente Biooracle, el centro de investigación y desarrollo de Biotrop ubicado en Campinas.
Allí se concentran líneas de investigación vinculadas con microbiología, control de insectos y enfermedades y evaluación de tecnologías tanto en cultivos extensivos como intensivos.
Para la empresa argentina, el vínculo con esa plataforma permite acceder a desarrollos generados bajo protocolos de investigación y posteriormente adaptarlos a las condiciones productivas locales.
“Los biológicos de alta performance no existen sin una inversión masiva en desarrollo”, afirmó Facundo Ramos, gerente de Desarrollo de Biomagna.
Según explicó, una de las particularidades del centro radica en la interacción entre los investigadores de laboratorio y los equipos responsables de los ensayos agrícolas.
“Esta sinergia total, que abarca desde la microbiología pura hasta ensayos en cultivos extensivos e intensivos en un mismo predio, permite una mirada de 360 grados que garantiza resultados tangibles. Es este respaldo el que traemos a la Argentina”, señaló Ramos.
Un portfolio que cubre distintas etapas del cultivo
Biomagna viene ampliando su oferta de productos destinados a complementar los esquemas tradicionales de manejo agrícola.
Entre ellos se encuentra Promotor, utilizado en tratamientos de semillas y presentado por la compañía como una herramienta con acción biofungicida, bionematicida y bioestimulante.
También forman parte de la oferta Powertrop, orientado al vigor vegetativo; Bioasis, destinado a situaciones de estrés hídrico y ambiental; y Biofree, un complejo bacteriano enfocado en promover el desarrollo radicular.
La estrategia incluye además soluciones destinadas al manejo de insectos.
Biokato está orientado al manejo de la chicharrita del maíz, mientras que Bioexos apunta a diferentes plagas. A ellos se suma Biocalda, un coadyuvante biológico desarrollado para mejorar la eficiencia de las aplicaciones.
De esta manera, la compañía busca cubrir diferentes momentos del ciclo productivo, desde la implantación hasta el manejo sanitario y situaciones de estrés.
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La expansión apunta más allá de soja y maíz
Uno de los objetivos de esta nueva etapa es reducir la concentración del negocio en los grandes cultivos extensivos.
La empresa comenzó a profundizar su presencia en producciones regionales y cultivos con mayor valor por hectárea.
Dentro de esa estrategia aparece Lastro, un biofungicida foliar orientado al manejo de enfermedades en producciones como maní y vid.
El próximo paso contempla avanzar sobre segmentos como los cultivos industriales, la horticultura y la floricultura, mercados donde la compañía identifica margen para aumentar el uso de herramientas biológicas.
La propuesta comprende bioestimulantes destinados a mejorar la eficiencia en el aprovechamiento de nutrientes, además de bioinsecticidas y soluciones para el manejo de enfermedades.
El proyecto que pone el foco en los bioherbicidas
Dentro del plan de expansión, uno de los desarrollos de mayor relevancia es un herbicida de origen biológico actualmente en etapa de ensayos.
Biomagna trabaja en las evaluaciones necesarias para avanzar con su registro y sostiene que, en caso de completar exitosamente el proceso regulatorio, podría convertirse en el primer bioherbicida registrado en la Argentina.
Los ensayos se realizan bajo protocolos destinados a evaluar el comportamiento del producto y generar la información necesaria para cumplir con los requisitos regulatorios correspondientes.
El desarrollo abre una nueva línea dentro de un mercado en el que los productos biológicos tuvieron hasta ahora una mayor presencia en tratamientos de semillas, bioestimulación, control de enfermedades y manejo de determinados insectos.
La posibilidad de incorporar herbicidas biológicos ampliaría ese abanico hacia uno de los segmentos de mayor peso dentro del manejo agrícola.
Una adopción que avanza de manera gradual
Desde Biomagna remarcan que la incorporación de estas tecnologías no se produce de manera inmediata.
“Es un proceso largo de adopción lenta, pero también constante”, sostuvo Ramos.
El ejecutivo señaló que los biofungicidas ya forman parte de los programas habituales de tratamiento de semillas en trigo y soja y consideró que el próximo desafío será extender ese proceso hacia otras categorías.
En ese camino aparecen los bioinsecticidas y, más recientemente, los bioherbicidas.
La compañía apunta también a que estas herramientas funcionen como complemento de los programas convencionales de manejo, en lugar de plantearlas necesariamente como un reemplazo integral de las tecnologías actualmente utilizadas.
Biomagna alcanza US$ 6 millones en la Argentina
La expansión tecnológica coincide con un crecimiento comercial de la compañía.
Biomagna informó que su facturación en el mercado argentino alcanza actualmente los US$ 6 millones, mientras continúa incorporando soluciones y ampliando los segmentos productivos en los que participa.
La estrategia combina la llegada de tecnologías desarrolladas por Biotrop, validación para las condiciones locales y una diversificación que busca ir desde los principales cultivos extensivos hacia producciones intensivas e industriales.
El avance del bioherbicida será uno de los proyectos a seguir en esta etapa: todavía deberá completar los ensayos y el proceso regulatorio antes de llegar al mercado, pero su eventual registro permitiría a la empresa ingresar en una categoría de biológicos que hasta ahora tiene un desarrollo limitado en la Argentina.








































