Un maíz alcanzó 185 qq/ha en Santa Fe y casi duplicó el rinde promedio nacional

Lote de maíz en la zona núcleo santafesina con cultivo en excelente estado y alto potencial de rendimiento bajo cielo despejado.

En plena zona núcleo agrícola, un lote de maíz en el sur de Santa Fe logró rindes de hasta 185 quintales por hectárea y sorprendió incluso en una región acostumbrada a altos niveles productivos. El resultado se dio en un campo de Elortondo, sobre la Ruta 33, donde un híbrido de Nidera superó ampliamente el promedio nacional de la campaña 2025/26.

El productor Fernando Llobet decidió probar el híbrido NS 7765 VIPTERA3 en 10 hectáreas dentro de un lote total de 50 hectáreas. El resto del campo se sembró con AX 7761 VT3P, un material que venía utilizando desde hace años con buenos resultados.

La apuesta inicial era conservadora, pero los números terminaron cambiando el escenario. “El 7765 le ganó por unos 8 quintales”, resumió el productor tras la cosecha.

Los rindes finales oscilaron entre 178 y 185 qq/ha, con un promedio cercano a 182 qq/ha. El dato toma aún más relevancia al compararlo con el rendimiento promedio nacional de maíz, que para la campaña 2025/26 se ubica entre 76 y 79 qq/ha, según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario.


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Es decir, el lote santafesino prácticamente duplicó la media argentina.

El resultado se consiguió además en una campaña marcada por condiciones climáticas desafiantes. Durante enero, la región recibió apenas 15 milímetros de lluvia, un nivel que en muchos casos provocó pérdidas de potencial productivo.

Sin embargo, el cultivo logró sostener altos rindes gracias a una combinación de factores agronómicos y ambientales.

Según explicó Llobet, una de las claves estuvo en las reservas hídricas acumuladas entre agosto y octubre, que permitieron sostener el cultivo durante el período crítico.

A eso se sumó un manejo ajustado del lote: rotación sostenida entre trigo, maíz y soja; escarificado previo para descompactar el suelo; estrategia de fertilización precisa y un control temprano de malezas.

“Fue una suma de cosas que se hicieron bien”, señaló el productor.

El campo donde se desarrolló la experiencia es considerado un ambiente de alta productividad dentro de la zona núcleo, sin limitantes físicas importantes y con una larga.

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