El agro rompe récords: exportaciones suben 71% en marzo y proyectan más de US$ 35.000 millones en 2026

Espiga de maíz abierta con billetes de 100 dólares destacando el récord de exportaciones del agro argentino
Las ventas externas del complejo agroindustrial argentino atraviesan un momento de expansión inusual: solo en marzo, las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) crecieron 71% interanual y marcaron el mayor registro histórico para ese mes. En paralelo, la proyección de ingreso de divisas para 2026 ya supera los US$ 35.000 millones, consolidando al sector como el principal sostén de dólares de la economía.

El impulso encuentra su origen en una campaña agrícola con rindes destacados. El trigo cerró con una cosecha récord, mientras que el maíz y el girasol avanzan en la misma dirección. Este desempeño productivo se traduce directamente en mayores volúmenes exportables y en una dinámica comercial más intensa.

Un marzo histórico para las exportaciones

De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, en el tercer mes del año se registraron 12,6 millones de toneladas en DJVE, un volumen que no solo supera ampliamente los niveles recientes, sino que también establece un nuevo máximo.

Para dimensionar el salto:

  • En 2025 se habían registrado 7,4 millones de toneladas
  • El anterior récord correspondía a 2022, con 9,3 millones

El resultado de 2026 implica así un incremento del 71% interanual y del 36% respecto del máximo previo, lo que refleja una aceleración significativa en la actividad exportadora.

Desde el Gobierno destacan que este comportamiento evidencia no solo el dinamismo del sector, sino también su capacidad de anticipación comercial en un contexto internacional que presenta oportunidades favorables para los commodities agrícolas.

Más dólares en camino

En este escenario, la Bolsa de Comercio de Rosario ajustó al alza su estimación de ingreso de divisas para el año, llevándola a US$ 35.375 millones, casi US$ 1.000 millones por encima del cálculo previo.

El cambio responde principalmente a una mejora en las proyecciones productivas, en especial del maíz. La estimación de cosecha pasó de 62 a 67 millones de toneladas, lo que eleva el saldo exportable.

Con estos números:

  • Las exportaciones de maíz alcanzarían 43 millones de toneladas, un récord histórico
  • Podrían incluso crecer más si se ajusta la oferta global

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El maíz, en el centro de la escena global

El mercado internacional juega un rol clave en esta proyección. Brasil, principal competidor de la Argentina, enfrenta recortes en su producción de maíz safrinha, mientras que aumenta su consumo interno impulsado por el bioetanol.

En tanto, Estados Unidos prevé una reducción en el área sembrada para la campaña 2026/27, afectada por costos elevados de insumos y márgenes ajustados.

Este doble factor —menor oferta externa y demanda sostenida— abre una ventana para que Argentina extienda su protagonismo exportador durante gran parte del ciclo comercial.

El flujo de divisas empieza a acelerarse

En el primer trimestre del año, el agro liquidó aproximadamente US$ 5.735 millones, por debajo de los US$ 6.200 millones del mismo período de 2025. Sin embargo, este retraso tiene una explicación puntual: el adelantamiento de liquidaciones que generó el esquema temporal de reducción de retenciones vigente en septiembre del año pasado.

Ese efecto ya se diluyó en marzo, y todo indica que el flujo de divisas comenzará a intensificarse en los próximos meses.

De hecho, entre abril y diciembre se proyecta un ingreso cercano a US$ 29.600 millones, con el siguiente desglose estimado:

  • Soja y derivados: US$ 16.500 millones
  • Maíz: US$ 7.500 millones
  • Trigo: US$ 2.200 millones
  • Girasol: US$ 2.400 millones
  • Cebada: US$ 500 millones
  • Sorgo: US$ 300 millones
  • Otros complejos: US$ 600 millones

Un pilar clave para la economía

Con más del 60% de los dólares del país generados por el agro, la consolidación de estos récords exportadores adquiere una dimensión estratégica. La combinación de mayor producción, precios internacionales sostenidos y oportunidades comerciales posiciona al sector como el principal motor de ingreso de divisas en 2026.

Si las condiciones globales acompañan, el agro no solo mantendría este ritmo, sino que podría incluso superar las proyecciones actuales y reforzar su rol como ancla de estabilidad cambiaria.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario

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