Mejores reservas hídricas y un posible cambio de fase climática anticipan un escenario más favorable para los cultivos tras varios años dominados por La Niña.
La próxima campaña agrícola podría arrancar con mejores reservas de agua en los suelos. Técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) anticipan un escenario climático más favorable para 2026/27, con mayor disponibilidad hídrica y hasta 60% de probabilidad de ingreso a un evento El Niño, lo que suele traducirse en más lluvias para gran parte de la región productiva.
El análisis se presentó durante Expoagro, donde especialistas del organismo detallaron cómo evoluciona el clima luego de varios años dominados por condiciones secas.
Un cambio después de la sequía
El director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, Pablo Mercuri, señaló que el sistema climático comienza a mostrar señales de recuperación tras un período crítico.
Entre 2021 y 2024, el agro argentino atravesó una de las secuencias de sequía más prolongadas de las últimas décadas. Sin embargo, según el especialista, el panorama empieza a revertirse.
“Estamos entrando en una tendencia donde los valores de agua vuelven a niveles promedio e incluso podrían superarlos”, explicó.
Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 23 de marzo
Terneros hasta $7.500 y remates por 40.000 cabezas: la invernada muestra firmeza y despierta interés en el mercado
Lanzan créditos al 0% en dólares y 19% en pesos para maquinaria con plazos de hasta 60 meses
Ley de Semillas: crece la tensión en el agro por UPOV 91 y advierten que “perjudica a los productores”
Trigo argentino: revelan el informe de calidad de la campaña 2025/26 tras una cosecha récord
Créditos ganaderos en kilos de novillo y financiamiento millonario para la industria agroalimentaria
El sueldo del peón rural pega un salto en 2026 y supera el millón de pesos
La Niña pierde fuerza
Por su parte, la meteoróloga Natalia Gattinoni indicó que durante la última década el clima estuvo fuertemente influenciado por La Niña, que afectó cerca del 70% de los ciclos recientes.
En la campaña actual, el inicio fue favorable en términos de humedad, pero hacia fines de 2025 y comienzos de 2026 se produjo un marcado déficit de precipitaciones en varias zonas productivas.
Aun así, el fenómeno frío del Pacífico ya se está debilitando, lo que abre la puerta a un escenario climático más neutral.
Lluvias claves para cerrar la campaña
Los especialistas del INTA señalaron que marzo podría traer precipitaciones importantes para recomponer humedad en los perfiles del suelo.
Ese aporte sería clave para el desarrollo final de cultivos como:
maíz tardío
soja de segunda
Además, permitiría iniciar el período de recarga otoñal, fundamental para acumular agua antes de la siembra de la próxima campaña.
Qué se espera para el otoño e invierno
Los modelos climáticos actualizados indican que otoño e invierno podrían transitar bajo condiciones neutrales en un 70% de probabilidad.
Para el trimestre junio–julio–agosto, el pronóstico muestra:
lluvias normales en la región pampeana
probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal hacia la salida del invierno
Las zonas con mayores chances de recibir esos aportes serían:
Pampa deprimida
noreste de Buenos Aires
sur de Santa Fe
sur de Entre Ríos
El Niño aparece en el radar de la campaña 2026/27
Mirando más adelante, los modelos internacionales comienzan a marcar una señal clara: crece la probabilidad de un evento de El Niño.
Según Gattinoni, hoy existe un 60% de chances de que el Pacífico evolucione hacia condiciones más cálidas.
Para el agro, este dato no es menor. Históricamente, los años Niño suelen asociarse a mayores lluvias en amplias zonas agrícolas de Argentina, lo que mejora las reservas de agua y reduce el riesgo productivo.
Mercuri remarcó que la ausencia de La Niña ya es una buena noticia para el sistema productivo, porque ese fenómeno es el principal factor que reduce la probabilidad de precipitaciones.
Clima y decisiones productivas
Con este escenario, los especialistas recomiendan integrar desde ahora la información climática en la planificación agronómica.
Analizar riesgos por región, definir estrategias de manejo y anticipar decisiones de siembra será clave para aprovechar un posible ciclo más húmedo.
Si las proyecciones se confirman, la campaña 2026/27 podría marcar un cambio de tendencia climática después de varios años de incertidumbre hídrica para el campo argentino.
Fuente: INTA Informa







































