En los ambientes húmedos, bajos y anegables de Corrientes, especialistas del INTA están evaluando estrategias para mejorar el manejo de los rodeos bubalinos mediante el acostumbramiento de los animales, la organización del pastoreo, el uso de alambrados eléctricos, la planificación forrajera, el acceso al agua y la selección de reproductores. El objetivo es generar información local que permita integrar al búfalo de manera eficiente en sistemas ganaderos adaptados a condiciones donde otras alternativas productivas encuentran mayores limitaciones.
El trabajo se desarrolla a partir del seguimiento sistemático del rodeo y contempla aspectos de cría y recría, reproducción, alimentación, sanidad, comportamiento productivo y características de los ambientes de pastoreo.
Para el INTA, el desafío no consiste simplemente en incorporar búfalos a un establecimiento, sino en ajustar el manejo a las particularidades de la especie y del territorio.
Acostumbrar al búfalo facilita el trabajo diario
Una de las primeras pautas evaluadas es el acostumbramiento de los animales al contacto con las personas, las instalaciones y las rutinas del establecimiento.
El comportamiento gregario de los búfalos favorece el trabajo en grupo, pero exige evitar situaciones que generen agitación innecesaria.
Luis Gándara, especialista en ganadería del INTA Corrientes, recomienda trabajar con tranquilidad y evitar gritos, golpes, perros o el aislamiento innecesario de los animales.
La habituación progresiva puede facilitar movimientos, encierres, tareas sanitarias y otras prácticas frecuentes dentro del ciclo productivo.
“El seguimiento sistemático del rodeo permite construir información local sobre la especie y evaluar estrategias en un ambiente concreto”, explicó el especialista.
Alambrado eléctrico: enseñar antes que contener
Otra herramienta utilizada por el equipo es el alambrado eléctrico.
Su incorporación permite subdividir potreros, ordenar el pastoreo, separar categorías y administrar de manera más eficiente la disponibilidad de forraje.
Sin embargo, no basta con instalarlo.
Los técnicos remarcan que los animales deben aprender a respetar el sistema, preferentemente desde jóvenes, y que la instalación tiene que mantenerse correctamente para conservar su efectividad.
La práctica permite derribar además una de las ideas frecuentes alrededor de la especie: que el búfalo necesariamente rompe los alambrados o resulta difícil de contener.
Los búfalos no necesitan permanecer siempre dentro del agua
La capacidad de adaptación de la especie a bañados, bajos y sectores anegables es una de sus principales ventajas productivas en regiones como Corrientes.
Pero esa condición no significa que los animales deban permanecer permanentemente dentro del agua.
El manejo debe asegurar agua de buena calidad, sombra y zonas apropiadas para el descanso, además de organizar los accesos para reducir daños sobre suelos y pasturas.
La correcta elección de los potreros adquiere así una importancia particular.
El objetivo es aprovechar ambientes que presentan limitaciones para otros sistemas ganaderos, pero evitando que la concentración de animales genere deterioro de determinados sectores.
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“Comen cualquier cosa”: otro concepto que el INTA busca desterrar
La rusticidad del búfalo y su capacidad para utilizar forrajes fibrosos tampoco significa que pueda mantenerse productivamente con cualquier alimentación.
La cantidad y la calidad del forraje siguen siendo determinantes para el crecimiento, la reproducción y el desempeño del rodeo.
Por eso, el INTA planifica el pastoreo de acuerdo con la categoría de los animales, la época del año y la disponibilidad de pasto.
Además, se evalúa cuándo resulta necesario complementar la dieta con proteínas, energía y macro y microminerales.
“Planificamos el pastoreo según la categoría animal, la época del año y la disponibilidad de pasto”, explicó Gándara, quien señaló que los estudios continuarán tanto en la estación experimental como en establecimientos de productores.
Forraje: medir antes de decidir
El trabajo también incluye la evaluación de los ambientes donde se alimentan los animales.
Los especialistas analizan producción anual de materia seca, composición botánica y valor nutritivo de los pastizales, información necesaria para relacionar la oferta de alimento con los requerimientos de cada categoría.
Este seguimiento permite ajustar la carga, definir rotaciones y anticipar períodos en los que puede ser necesaria una suplementación.
En lugar de apoyarse únicamente en la rusticidad propia de la especie, el planteo apunta a incorporar planificación forrajera como ocurre en cualquier sistema ganadero intensificado en información.
Reproductores: la edad no es el único criterio
En los rodeos de cría, otra de las líneas de trabajo está vinculada con el recambio y evaluación de reproductores.
La decisión no depende exclusivamente de la edad.
También se consideran la sanidad, la aptitud reproductiva, el desempeño individual y los objetivos genéticos planteados por cada establecimiento.
El seguimiento periódico busca identificar los ejemplares con mejores resultados y generar datos sobre las diferencias existentes entre razas y biotipos.
De esta forma, las decisiones reproductivas pueden apoyarse en información objetiva acumulada a lo largo del ciclo y no solamente en apreciaciones visuales o antecedentes generales.
Una herramienta para complementar la ganadería bovina
El INTA aclara que el planteo no apunta a reemplazar la ganadería vacuna.
La estrategia consiste en analizar de qué manera la producción bubalina puede complementar y diversificar los sistemas ganaderos, especialmente mediante el aprovechamiento de ambientes con características diferentes.
El concepto resulta especialmente relevante en el NEA, donde se concentra buena parte de la producción argentina de búfalos. Ruralnet informó en agosto que Corrientes, Formosa y Chaco reúnen el 83% del stock nacional de la especie.
En ese contexto, contar con información específica sobre alimentación, reproducción, comportamiento y utilización de los recursos puede ayudar a transformar una ventaja adaptativa en mejores resultados productivos.
Corrientes prepara el primer Congreso Internacional Bubalino
Parte de estas experiencias formará parte del Primer Congreso Internacional Bubalino, que se realizará los 8, 9 y 10 de octubre en Ituzaingó, Corrientes, junto con la primera Expo de la Asociación Búfalos del Iberá.
El encuentro reunirá a productores, investigadores, profesionales y especialistas de Argentina, Brasil, Colombia y Venezuela para analizar aspectos productivos, sanitarios, reproductivos y comerciales de la actividad.
Ruralnet ya abordó específicamente la agenda y los objetivos del congreso, por lo que en esta nota el encuentro funciona como contexto y no como eje central.
También está prevista la presentación del libro “Búfalos en América y Europa” y espacios destinados a fortalecer el intercambio entre instituciones, empresas, técnicos y productores.
El trabajo que desarrolla el INTA Corrientes busca, en definitiva, pasar de las generalizaciones sobre la rusticidad del búfalo a protocolos de manejo respaldados por datos locales. Acostumbramiento, pastoreo, alimentación, agua, infraestructura y selección reproductiva aparecen como piezas de una misma estrategia para aprovechar mejor una especie particularmente adaptada a los ambientes húmedos de la región.








































