Control de toros: la herramienta clave para mejorar la preñez en los rodeos de Corrientes

toros en la llanura abierta
La Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Corrientes del INTA destacó la importancia de realizar un examen integral de los toros antes del servicio en los sistemas de cría del NEA, una práctica que permite identificar animales aptos, detectar problemas reproductivos y reducir el riesgo de enfermedades venéreas, según un informe difundido este viernes por el organismo.

Según explicaron los especialistas del INTA, el control sanitario y reproductivo de los toros antes del servicio es una de las intervenciones con mayor impacto sobre la eficiencia del rodeo. Un solo toro subfértil puede comprometer la preñez de numerosas vacas, por lo que evaluar únicamente su condición corporal no alcanza: es necesario comprobar también su aptitud física, capacidad de servicio, aparato reproductor, calidad seminal y estado sanitario general.

Un examen que no termina en la manga

La ingeniera agrónoma Mercedes Pereira, de la EEA Corrientes, remarcó que las revisiones del animal no terminan en la manga y que la observación continua del toro resulta clave para un manejo reproductivo efectivo.

En la misma línea, el ingeniero agrónomo Luis Gándara señaló que se recomienda un examen andrológico integral que permita detectar toros aptos y problemas reproductivos, evaluando tanto la calidad seminal como el aparato reproductor, además de la condición corporal, la locomoción, la edad, la libido y la capacidad de servicio del animal.


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Cuatro niveles de evaluación

Para las condiciones productivas de Corrientes, el control puede organizarse en distintos niveles, todos considerados fundamentales por los especialistas: un examen clínico y de aptitud física, una evaluación del aparato reproductor y de la calidad seminal, y una revisión de la sanidad reproductiva y de la sanidad general del animal.

Según planteó Gándara, la evaluación del toro no debería limitarse a una clasificación de apto o no apto, sino avanzar hacia un seguimiento integral de su desempeño en el campo, vinculando sus características individuales con resultados concretos como el porcentaje de vacas preñadas, la distribución de la preñez, la concentración de los partos y el desempeño posterior de los terneros.

El comportamiento social también importa

Durante el servicio, los especialistas recomiendan observar también el comportamiento del rodeo, ya que la estructura social del grupo puede afectar el desempeño de los toros jóvenes cuando se los incorpora junto a reproductores adultos dominantes. Al armar los lotes, es importante considerar la edad, el tamaño y la dominancia de los animales, prestando especial atención a la búsqueda de hembras en celo, el seguimiento, los intentos de monta y la capacidad de completar el servicio.

De “toros sanos” a toros funcionales

Para el INTA, el desafío pasa por dejar atrás una mirada centrada solo en contar con toros sanos y avanzar hacia una estrategia que garantice animales sanitariamente seguros, fértiles y funcionales, capaces de lograr altas tasas de preñez en condiciones reales de campo. Según Gándara, el desempeño del toro no solo determina cuántas vacas se preñan, sino también cuándo lo hacen, lo que impacta de manera directa en la concentración de las pariciones y, finalmente, en el peso de los terneros al momento del destete.

Según remarcó Mercedes Pereira, un manejo planificado antes, durante y después del servicio mejora la fertilidad, reduce las pérdidas y asegura el futuro del rodeo, por lo que el control integral de los toros constituye una herramienta concreta para mejorar la eficiencia reproductiva y productiva en los sistemas de cría de Corrientes.

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