Con el Pastoreo de Ultra Alta Densidad las vacas compiten por la comida

El Pastoreo de Ultra Alta Densidad (PUAD) desarrollado por el experto sudafricano Johann Zietsman busca reducir el espacio y el tiempo de alimentación de los bovinos para hacerlos más voraces y que consuman todo lo que crece en el potrero, sin hacer selección.

 

Juan Carlos Robledo es un médico veterinario y administrador de la Hacienda La Cascada, que se dedicada a la producción de ganado BON bajo el sistema de pastoreo PUAD y otros postulados de Zietsman como el “máximo beneficio económico sustentable por hectárea”.

 

Dentro de este paradigma tenemos el Pastoreo de Ultra Alta Densidad para llegar a ese objetivo. En La Cascada, lo manejamos en la totalidad del área pastoreable, con alrededor de 19 franjas”, indicó. (Lea: 8 postulados para criar ganado eficiente en pasto)

 

El experto afirmó que hacen 5 cambios al día, con variaciones que pueden deberse al clima, a la topografía o al llenado de los animales. Estos cambios se han establecido con base en la observación y de acuerdo al consumo tradicional de las vacas.

 

Los cambios no son estándar pero sí tenemos un objetivo claro cada día: que las vacas se acuesten muy llenas. Entonces los cambios de la mañana, donde el consumo es menor, son más pequeños, y a medida que avanza el día, se hacen más grandes”, precisó.

 

Román Jiménez Aristizábal, médico veterinario zootecnista y propietario de la Hacienda El Pajuil, explicó que este tipo de pastoreo también se conoce como ‘no selectivo’, porque las vacas no escogen qué comer. (Lea: Aprenda a aplicar el pastoreo de ultra alta densidad)

 

“Todos los terrenos son diferentes y todas las condiciones son distintas. No es una fórmula mágica sino que consiste en manejar ciertos principios. Uno de ellos es manejar una manada a un solo lote, hacemos la imitación de un depredador a través de la cerca eléctrica y el pastor”, dijo.

 

De este modo, las vacas sienten la presión de la cerca que se cierra a su paso y que no hay opción más que alimentarse de los diversos forrajes que están frente a sus ojos, de manera que comerá lo que perciba apetitoso. (Lea: Los nutrientes de los pastos se transfieren al ganado)

 

Jiménez aprendió de la mano del productor mexicano Jaime Elizondo Braun, quien ha sostenido que el PUAD aumenta la eficiencia de utilización, mejora el potencial de crecimiento de la planta y el ciclo de nutrientes del suelo, y permite hacer rotaciones de potreros más largas.

 

De otro lado, las plantas que no se consumen son aplastadas por la cantidad de patas pisando el suelo, con lo cual se logra una limpieza natural para hacer una renovación de la pradera o para aquellas fincas que han tenido problemas de malezas y quieren eliminarlas.

 

Fuente: Contexto Ganadero

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