La chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) registró una fuerte caída durante la segunda quincena de agosto en las cinco regiones agroecológicas del país, impulsada por la amplitud térmica, según el 49º informe de la Red Nacional de Monitoreo. Sin embargo, NOA, NEA y Centro-Norte todavía presentan niveles superiores a los registrados un año atrás, justo cuando comienzan las primeras siembras de maíz de la campaña 2026/27, por lo que los técnicos recomiendan mantener un monitoreo activo y eliminar los maíces voluntarios.
El clima profundizó la caída de la chicharrita
El nuevo relevamiento marca una profundización del retroceso que había comenzado a observarse durante agosto.
La amplitud térmica de la segunda mitad del mes generó una marcada reducción de las poblaciones de Dalbulus maidis en todas las regiones relevadas, con fuertes descensos en los promedios de adultos capturados por trampa.
Sin embargo, la comparación interanual muestra que el escenario todavía requiere atención en las zonas donde la plaga es endémica.
En el NOA, NEA y Centro-Norte, las poblaciones disminuyeron abruptamente respecto de julio, pero permanecen por encima de las registradas durante la segunda quincena de agosto de 2025.
Esta situación cobra especial importancia ante el comienzo de las siembras tempranas de maíz, período en el que la presencia del vector puede convertirse nuevamente en una variable sanitaria relevante para los lotes recién implantados.
NOA: las capturas cayeron a una décima parte
El cambio más evidente se produjo en el NOA, donde las localidades con más de 100 adultos por trampa representaban el 74% del relevamiento un mes atrás y ahora se redujeron al 10%.
El promedio regional también mostró una caída contundente: pasó de alrededor de 450 adultos por trampa en la segunda quincena de julio a 45 en la segunda mitad de agosto.
Es decir, la población promedio se redujo cerca de un 90% en un mes.
A pesar de esa mejora, el valor continúa por encima de los 35 adultos por trampa registrados durante el mismo período de 2025.
El dato confirma que el clima redujo significativamente la presión, aunque todavía no llevó las poblaciones a los niveles del invierno pasado.
NEA: fuerte retroceso, pero triplica el promedio de hace un año
Una dinámica similar se registró en el NEA.
Las localidades con más de 100 adultos por trampa bajaron del 44% al 5%, mientras que los sitios donde directamente no se detectó la plaga pasaron del 3% al 27%.
El promedio regional cayó desde casi 187 adultos por trampa en la segunda quincena de julio hasta 20 en agosto.
Sin embargo, un año atrás el registro era considerablemente menor: durante la segunda mitad de agosto de 2025 se habían contabilizado casi 7 adultos por trampa.
La comparación muestra que, pese al fuerte descenso reciente, la presión poblacional continúa siendo claramente mayor que la observada a la misma altura de la campaña anterior.
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El Litoral queda con niveles muy bajos
En la región Litoral, la caída de la chicharrita también se profundizó.
La ausencia del vector, que un mes atrás alcanzaba al 40% de las localidades relevadas, ahora se observa en el 68% de los sitios monitoreados.
Además, el promedio pasó de 9,5 adultos por trampa en la segunda quincena de julio a apenas 0,6 en agosto.
A diferencia de lo que ocurre en el norte argentino, ese nivel resulta prácticamente equivalente al observado durante el mismo período de 2025.
El dato muestra un escenario considerablemente más favorable para esta región de cara al avance de la nueva campaña maicera.
Centro-Norte: fuerte caída, aunque todavía supera a 2025
En el Centro-Norte, la proporción de localidades con más de 100 adultos por trampa descendió del 19% al 3%.
Al mismo tiempo, los sitios sin presencia del vector aumentaron del 13% al 38%.
También se produjo una fuerte reducción del promedio de capturas: pasó de 74 adultos por trampa durante la segunda mitad de julio a 5,5 en agosto.
La caída supera el 90% en apenas un mes.
No obstante, el promedio sigue siendo superior al registrado un año atrás, cuando se contabilizaban 1,4 adultos por trampa.
Por este motivo, la región continúa entre las áreas donde los especialistas recomiendan mantener especial atención durante las primeras etapas de implantación del maíz.
Centro-Sur: la chicharrita prácticamente desaparece
El panorama más favorable continúa observándose en el Centro-Sur.
La ausencia del vector predomina en el 93% de las localidades monitoreadas, mientras que en el 7% restante las capturas se ubican en la categoría más baja, de entre uno y cuatro adultos por trampa.
El promedio regional disminuyó desde 2,4 insectos por trampa en julio hasta apenas 0,12 en la segunda mitad de agosto.
Aunque el valor todavía se encuentra por encima del 0,01 registrado un año atrás, la presencia del insecto es actualmente muy reducida en la región.
Maíces guachos: el riesgo que sigue en pie
A pesar del fuerte impacto que tuvieron las condiciones ambientales sobre las poblaciones de chicharrita, los técnicos remarcaron que no es momento de relajar el monitoreo.
Uno de los principales puntos de atención continúa siendo la presencia de maíces voluntarios o “guachos”, capaces de mantener vivo el denominado “puente verde” entre una campaña y la siguiente.
Estas plantas pueden ofrecer alimento y refugio al vector hasta que comiencen a emerger los nuevos cultivos comerciales.
Por ese motivo, la Red Nacional de Monitoreo considera prioritario continuar con su eliminación y sostener controles sistemáticos, especialmente en las regiones con mayores poblaciones residuales.
El maíz temprano entra en una etapa clave
El nuevo informe deja así una señal favorable, pero todavía no definitiva, para la campaña 2026/27.
La amplitud térmica de agosto consiguió reducir de manera contundente las poblaciones de Dalbulus maidis en prácticamente todo el territorio relevado. Sin embargo, el NOA, el NEA y el Centro-Norte llegan al inicio de las siembras con niveles superiores a los de un año atrás.
La evolución durante las próximas semanas, el control de los maíces voluntarios y el seguimiento de las primeras implantaciones serán determinantes para conocer con qué presión efectiva de chicharrita comenzará a transitar el maíz la nueva campaña.







































