La producción agrícola argentina cambió de fisonomía en la última década. Según un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sobre datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), entre las campañas 2014/15 y 2024/25 el volumen conjunto de los seis principales cultivos, soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada, creció 14%, de 118 a 135 millones de toneladas (Mt). Pero el dato más relevante no es cuánto aumentó el volumen, sino cómo cambió el mix: la soja de primera perdió terreno frente al maíz y al esquema trigo/soja de segunda, en un reacomodamiento que tuvo intensidades muy distintas según el departamento y la región del país.
Una década de reacomodamiento
En números agregados, la soja de primera cayó 27% (de 51 a 37 Mt), mientras que el maíz creció 53% (de 34 a 52 Mt), el trigo 33% (de 14 a 18,5 Mt) y la soja de segunda 35% (de 10 a 14 Mt). El girasol y la cebada, cultivos de menor escala, avanzaron con fuerza: +77% y +65% respectivamente. El sorgo fue el único cultivo que retrocedió, con una caída de 7,9% (de 3,1 a 2,9 Mt). El resultado neto es una agricultura más diversificada, con mayor peso de los cereales.
La soja de primera retrocede en la Zona Núcleo
La caída de la soja de primera se concentró en la Zona Núcleo, la región donde este cultivo había sido predominante en la campaña récord 2014/15. Los mayores retrocesos se registraron en el centro-sur de Córdoba —Unión (-928.000 t), Marcos Juárez (-716.000 t), Río Cuarto (-707.000 t) y Roque Sáenz Peña (-343.000 t)—, en el sur de Santa Fe —General López (-538.000 t)— y en el norte bonaerense, con Pergamino a la cabeza (-426.000 t). Fuera de esta zona, también cayó en General Pedernera (San Luis, -388.000 t) y Anta (Salta, -373.000 t).

No todo el país siguió esta tendencia: en Santiago del Estero, General Taboada (+359.000 t) y Belgrano (+228.000 t) aumentaron su producción de soja de primera, al igual que Castellanos en Santa Fe (+335.000 t) y el norte cordobés, con Río Primero, San Justo y Totoral sumando entre los tres casi 610.000 toneladas adicionales.
El maíz, el gran ganador de la década
Ningún cultivo aportó más volumen adicional que el maíz, que sumó cerca de 18 Mt en la comparación entre campañas. El crecimiento estuvo liderado por el centro y sur de Córdoba —Marcos Juárez (+1,3 Mt), General Roca (+1,2 Mt), Río Cuarto (+1,1 Mt) y Unión (+930.000 t), entre otros— y por el oeste bonaerense, con Trenque Lauquen, Rivadavia y Coronel Suárez sumando en conjunto más de 1,4 Mt. En buena parte del país, el maíz ocupó el espacio que fue dejando la soja de primera.

Hubo excepciones: en el norte de Córdoba, Río Primero (-556.000 t) y Totoral (-131.000 t) se volcaron más a la soja. En Santiago del Estero, departamentos como Moreno, Alberdi, Juan Felipe Ibarra, Jiménez y Belgrano perdieron en conjunto 942.000 toneladas de maíz, golpeados por menores rindes y por la reducción del área sembrada que provocó el temor a la chicharrita en la campaña 2023/24.
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Trigo y soja de segunda: el doble cultivo gana peso
El trigo creció 33% y la soja de segunda 35% en la década, un movimiento conjunto lógico: a mayor superficie de trigo en invierno, mayor superficie disponible para soja de segunda en el mismo lote durante el verano. El trigo avanzó especialmente en Entre Ríos (Gualeguaychú y Nogoyá), el norte bonaerense (9 de Julio, Pergamino y Bragado) y el centro de Santa Fe (San Cristóbal y Las Colonias). En sentido contrario, los mayores retrocesos se dieron en Córdoba: General Roca y Roque Sáenz Peña perdieron en conjunto 477.000 toneladas por el avance del maíz, y San Justo cayó 261.000 toneladas por el avance de la soja de primera.

La soja de segunda, por su parte, creció con fuerza en General Taboada (Santiago del Estero, +249.000 t), en varios departamentos de Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires —entre ellos Gualeguaychú, Las Colonias, Castellanos, Pergamino y Pehuajó—, reflejando cómo parte de la soja perdida como cultivo de primera reapareció, en menor volumen, detrás del trigo.
Detrás de este reacomodamiento hubo cambios de política relevantes: la eliminación de los “ROE verde” en diciembre de 2015, que habían actuado como una restricción cuantitativa a la exportación y deprimido los precios percibidos por los productores; y, más adelante, la introducción en 2021 y posterior eliminación en mayo de 2024 de los volúmenes de equilibrio que afectaban a trigo y maíz. A esto se sumó la adopción creciente de prácticas como la siembra tardía de maíz.

Cebada: un fenómeno concentrado en el sur
La cebada creció alrededor de 65% en la década, con una expansión concentrada casi exclusivamente en el sur bonaerense. Coronel Suárez (+193.000 t), Tres Arroyos (+142.000 t) y Lobería (+122.000 t) explican la mayor parte del avance. Las bajas, más acotadas, se dieron en General López (Santa Fe), General Arenales (norte bonaerense) y Conhelo (La Pampa), cada uno con mermas cercanas a las 27.000 toneladas.

Girasol: el mayor salto relativo
Con un incremento de 77% (+2,4 Mt), el girasol fue el cultivo que más creció en términos relativos. El sur bonaerense sigue siendo la principal zona productiva, pero el crecimiento también fue notable en Córdoba —San Justo, Unión, Roque Sáenz Peña y General Roca sumaron 479.000 toneladas— y en Santa Fe, donde San Cristóbal, General Obligado, Las Colonias y Castellanos aportaron 309.000 toneladas adicionales. En el sur de Buenos Aires, Tres Arroyos, Necochea, Coronel Dorrego y San Cayetano sumaron 385.000 toneladas, mientras que en San Luis, General Pedernera y Gobernador Dupuy aportaron 147.100 toneladas.

Sorgo: el único cultivo en baja
El sorgo fue el único de los seis cultivos analizados que retrocedió en la década, al perder terreno frente al maíz. La caída se sintió sobre todo en el norte y el sur del país, mientras que la región Centro tuvo un resultado apenas positivo. San Justo y Río Primero, en Córdoba, fueron los departamentos con mayor incremento (+268.000 y +71.000 t), seguidos por Anta, en Salta (+46.000 t). Las mayores bajas se dieron en Río Cuarto, Río Segundo y General Roca, todos en Córdoba.

Qué pasó en cada región
Agrupando los departamentos en tres regiones —Norte, Centro y Sur—, el análisis de la BCR muestra trayectorias muy distintas:
- Región Norte (Santiago del Estero, Chaco, Salta, Tucumán, Catamarca, Jujuy, Formosa, Corrientes, Misiones y el norte de Santa Fe): fue la única región cuya producción total cayó (-3%), con retrocesos en maíz (-19%) y soja de primera (-15%), aunque el trigo más que duplicó su producción, aunque desde una base baja.
- Región Centro (Entre Ríos, Córdoba, San Luis, el resto de Santa Fe y el norte bonaerense): creció 8% (+7 Mt), con una caída de 28% en soja de primera compensada por subas de 44% en maíz, 55% en trigo y un salto excepcional del girasol, que pasó de 299.000 toneladas a 1,8 Mt.
- Región Sur (La Pampa y el sur de Buenos Aires): tuvo la mayor suba del país, tanto en términos absolutos como relativos (+41%, +9,7 Mt), traccionada por un maíz que casi se triplicó (+185%), además de la cebada (+82%) y la soja de segunda (+86%).
En conjunto, el Centro y el Norte sumaron 6,6 Mt adicionales, mientras que el Sur solo aportó casi 9,7 Mt: la región ganó protagonismo relativo en la década, de la mano del maíz, la cebada y el girasol. Este dato tiene implicancias logísticas, ya que los saldos exportables del Centro y el Norte suelen despacharse desde las terminales portuarias del Gran Rosario, mientras que los del Sur se canalizan mayormente por Bahía Blanca y Quequén.

El resultado de estos diez años es una agricultura argentina más diversificada, con mayor peso de los cereales y de los esquemas de doble cultivo. Los cambios en las reglas de juego —la eliminación de los “ROE verde” en 2015 y, más tarde, de los volúmenes de equilibrio en 2024— fueron factores clave para reducir la dependencia histórica de la soja de primera, según se desprende del informe firmado por los analistas de la BCR Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada. A eso se sumaron cambios tecnológicos y de manejo, como la consolidación del maíz de siembra tardía, que también contribuyeron a redibujar el mapa productivo del campo argentino.
Fuente: BCR – Franco Ramseyer – Emilce Terré- Julio Calzada -BCR







































