La automatización avanza en la producción lechera argentina y ya muestra resultados concretos en productividad, reproducción y bienestar animal. La familia Montechiari, pionera en la incorporación de robots de ordeñe en el país, compartirá su experiencia durante el Congreso Aapresid 2026, que se realizará del 4 al 6 de agosto en Rosario, donde analizará los desafíos y oportunidades que plantea esta transformación tecnológica en los tambos.
En 2019, la empresa familiar dio un paso que marcaría un antes y un después en su sistema productivo. Desde Monte Maíz, en Córdoba, incorporó ocho robots de ordeñe y se convirtió en uno de los establecimientos pioneros de Latinoamérica en adoptar un modelo de automatización pensado para rodeos de gran escala.
Actualmente, el establecimiento “La Margarita” cuenta con un rodeo total de 1.400 vacas, de las cuales unas 400 producen bajo un esquema completamente automatizado. Sin embargo, desde la empresa remarcan que la tecnología por sí sola no garantiza los resultados.
El manejo, la clave detrás de la tecnología
Keisy Montechiari, bióloga y responsable del tambo familiar, sostiene que el éxito del sistema no depende exclusivamente de los robots.
“Sabemos que estamos haciendo algo diferente hace mucho tiempo, pero todo esto no es completamente gracias a la robótica. Hay que priorizar el buen manejo, mantener rutinas y establecer protocolos, porque esa es la base de la productividad”, explicó.
Según detalló, la automatización exige una coordinación precisa entre sanidad, alimentación, bienestar animal y capacitación del personal. De hecho, advierte que es posible incorporar tecnología de última generación y no alcanzar los resultados esperados si el manejo no acompaña.
“El tambo es un conjunto de factores que deben funcionar de manera sincronizada. Se necesita estabilidad, constancia y personal capacitado para que todo el sistema responda correctamente”, agregó.
Vacas con mayor autonomía y menos estrés
Uno de los principales cambios que introduce el ordeñe robotizado es que las vacas dejan de depender de horarios rígidos y pueden decidir por sí mismas cuándo alimentarse o cuándo acudir al robot para ser ordeñadas.
Esta flexibilidad reduce significativamente el estrés animal y elimina las tradicionales rutinas de madrugada que caracterizan al tambo convencional.
Los establos cuentan además con sistemas de ventilación, aspersores para mitigar el estrés térmico, camas de compost renovadas periódicamente y disponibilidad permanente de agua limpia, aspectos que contribuyen a mejorar el confort y la salud del rodeo.
A esto se suma el uso de collares electrónicos que monitorean en tiempo real parámetros productivos, reproductivos y sanitarios, permitiendo detectar rápidamente cualquier anomalía.
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Más litros y mejores índices reproductivos
Los resultados productivos son uno de los indicadores más visibles del impacto de la automatización.
Actualmente, el tambo robotizado alcanza un promedio anual de 40 litros de leche por vaca por día, frente a los 36 litros que registra el sistema convencional de la misma empresa. El objetivo es superar en los próximos años la barrera de los 45 litros diarios.
Sin embargo, para Montechiari la mejora más significativa se observa en la reproducción.
“En el sistema robotizado registramos tasas de preñez anual del 36%, algo que nunca habíamos logrado anteriormente y que todavía no alcanzamos en el tambo convencional aun utilizando los mismos protocolos”, señaló.
Estos indicadores permiten acelerar la reposición de animales, mejorar la eficiencia del rodeo y fortalecer la rentabilidad del negocio.
El surgimiento del “tambero 4.0”
La automatización también está transformando el perfil laboral dentro de los establecimientos lecheros.
Las tareas tradicionales asociadas al ordeñe manual o mecánico van dejando lugar a funciones vinculadas al monitoreo de datos, la gestión sanitaria y el control de procesos.
Keisy Montechiari denomina a este nuevo perfil como el “tambero 4.0”, un trabajador que ya no necesita comenzar la jornada de madrugada, pero que debe interpretar la información generada por los sistemas y actuar en consecuencia.
Entre sus funciones se encuentran identificar animales rezagados, verificar alertas sanitarias, supervisar la limpieza y garantizar que todas las vacas completen correctamente sus ciclos de ordeñe.
“La tecnología no reemplaza a las personas. Necesita operadores preparados que sepan interpretar la información y tomar decisiones rápidas”, afirmó.
Productividad y bienestar animal, una relación complementaria
Frente a quienes plantean una supuesta contradicción entre altos niveles de producción y bienestar animal, Montechiari considera que ambos conceptos son inseparables.
Según explicó, los mejores resultados productivos se alcanzan precisamente cuando las vacas cuentan con condiciones adecuadas de confort, alimentación y salud.
La información obtenida a través de sensores y monitoreo permanente permite actuar de manera preventiva y reducir problemas sanitarios, favoreciendo tanto el bienestar del rodeo como la eficiencia económica del sistema.

Economía circular para cerrar el ciclo productivo
Además de la automatización, la empresa desarrolló un esquema de economía circular inspirado en modelos utilizados en Estados Unidos.
Uno de los pilares es el aprovechamiento del purín generado en el tambo. Tras un proceso de compostaje y estabilización en lagunas especiales, los efluentes se utilizan como fertilizante en los lotes agrícolas de la firma.
Los resultados también son visibles en los suelos.
“Llegamos a aumentar un punto la materia orgánica y alcanzar entre 100 y 120 partes por millón de fósforo. Hoy ya no necesitamos fertilizar con fósforo porque el sistema genera su propio aporte”, explicó la empresaria.
La experiencia que presentarán en el Congreso Aapresid 2026 refleja una tendencia que comienza a consolidarse en la lechería argentina: la incorporación de tecnología de precisión ya no busca únicamente aumentar la producción, sino construir sistemas más eficientes, sustentables y adaptados a los desafíos del futuro.













































