La cadena granaria argentina demandaría un total de 2.533 millones de litros de gasoil durante la campaña 2025/26, el mayor volumen registrado desde que se realiza esta estimación. El crecimiento proyectado de la producción agrícola y el fuerte movimiento logístico hacia puertos y plantas industriales explican el salto en el consumo energético del sector.
De acuerdo al relevamiento elaborado por Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada de la Bolsa de Comercio de Rosario, el proceso productivo consumiría 1.057 millones de litros, mientras que el transporte de granos requeriría otros 1.476 millones de litros.
Una campaña récord impulsa el consumo energético
La campaña 2025/26 proyecta una superficie sembrada de 42,3 millones de hectáreas con los principales cultivos del país, lo que marcaría un récord histórico para el conjunto analizado.

Las buenas reservas hídricas al inicio de la siembra, luego de varios ciclos afectados por La Niña, favorecieron una fuerte expansión del área agrícola, especialmente en maíz, cultivo que recuperó protagonismo gracias a la mejora climática y a la menor preocupación por la chicharrita.
Bajo este escenario, la soja encabezaría el consumo de gasoil en las tareas productivas con 394 millones de litros, seguida por el maíz con 268 millones y el trigo con 172 millones.
El girasol también tendría una participación destacada. Con una superficie sembrada que alcanzó máximos en 26 años, el cultivo habría demandado unos 75 millones de litros durante las labores agrícolas.
El transporte se lleva casi el 60% del consumo total
El informe estima una producción total cercana a las 163 millones de toneladas de granos para el ciclo 2025/26, lo que representaría otro récord histórico para la agricultura argentina.
Descontando el volumen que permanece en los establecimientos rurales para autoconsumo y uso interno, alrededor de 150 millones de toneladas deberían trasladarse hacia acopios, industrias y terminales portuarias.
La mayor parte de esa logística continuaría dependiendo del transporte automotor. Según las proyecciones, 138 millones de toneladas se movilizarían en camión y apenas 12 millones por ferrocarril.

Con distancias promedio de 30 kilómetros para los traslados cortos y 350 kilómetros para el flete largo hacia puertos e industrias, el transporte consumiría cerca de 1.487 millones de litros de gasoil.
Los camiones explicarían el 97,5% de esa demanda energética, equivalente a 1.439 millones de litros, mientras que el ferrocarril representaría apenas el 2,5%.
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El costo del gasoil superaría los USD 3.700 millones
El impacto económico del combustible también alcanzaría niveles récord.
Tomando precios promedio diferenciados para las labores agrícolas y el transporte, el gasto total en gasoil de la cadena granaria se proyecta en USD 3.758 millones para la campaña 2025/26.
El cálculo contempla un valor promedio de USD 1,36 por litro para las tareas productivas y USD 1,57 por litro para el transporte de granos.
La estimación además supone que los precios del combustible se mantendrán en torno a los niveles promedio registrados en abril de 2025.
Dependencia logística y desafíos para la competitividad
El estudio vuelve a poner en evidencia la fuerte dependencia del agro argentino respecto del transporte por camión, especialmente en la región núcleo y en los corredores hacia los puertos del Gran Rosario.
La limitada participación ferroviaria continúa siendo uno de los principales desafíos estructurales para reducir costos logísticos y mejorar la competitividad exportadora.
Con una cosecha récord en el horizonte, el movimiento de camiones y la demanda de combustible volverán a convertirse en un factor clave para la operatoria comercial y la infraestructura vial de las principales zonas agrícolas del país.

Fuente: Franco Ramseyer – Emilce Terré – Julio Calzada BCR









































