Fontagro financia por primera vez en sus 30 años un proyecto dedicado específicamente a la soja. La iniciativa RRECSO-Américas reunirá a investigadores de Argentina, Uruguay, Paraguay, Colombia y Perú para evaluar cultivares de diferentes grupos de madurez en más de 180 ambientes, identificar los materiales mejor adaptados a cada región y generar información comparable para productores, semilleros y asesores técnicos.
La Red Regional para la Evaluación de Cultivares, Reducción de Brechas Productivas y Transferencia de Innovación (RRECSO-Américas) comenzó su etapa operativa con la participación del INTA, instituciones de investigación agropecuaria de los cinco países y el apoyo técnico de la Universidad de Florida.
El proyecto es financiado por Fontagro y ejecutado por la Fundación ArgenINTA. Su objetivo es construir redes nacionales y una plataforma regional de ensayos comparativos de rendimiento que permita evaluar variedades de soja con una metodología común.
Más de 180 ambientes bajo un mismo protocolo
Uno de los puntos centrales será la evaluación de genotipos pertenecientes a diferentes grupos de madurez en más de 180 ambientes productivos durante el desarrollo del proyecto.
Los ensayos se realizarán bajo un protocolo unificado, lo que permitirá comparar el comportamiento de los cultivares en condiciones ambientales diferentes y determinar cuáles presentan mayor rendimiento, estabilidad y adaptación.
La iniciativa contempla la elaboración de una línea de base para cada país, un manual regional de protocolos y bases de datos que integrarán información sobre clima, suelo, manejo agronómico, fenología, rendimiento y calidad del grano.
El uso de una metodología común permitirá analizar con mayor precisión la interacción entre el genotipo y el ambiente, una relación determinante al momento de elegir qué variedad sembrar en cada región.
Una plataforma para consultar cultivares y ambientes
La información obtenida en los ensayos será integrada en una plataforma digital destinada a productores, asesores e investigadores.
La herramienta permitirá consultar resultados, comparar el comportamiento de diferentes cultivares y acceder a recomendaciones según el ambiente productivo, el grupo de madurez, la fecha de siembra, el manejo agronómico y el riesgo climático.
También está prevista la calibración y validación de modelos de simulación para analizar distintas combinaciones entre genética, ambiente y manejo. La Universidad de Florida participará en este componente científico y en el fortalecimiento de las capacidades regionales.
Carlos Messina, director del UF/IFAS Crop Transformation Center de la Universidad de Florida, destacó el alcance de la iniciativa. “Estamos muy contentos de ser parte de algo grande y con futuro”, señaló.
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El modelo argentino se extiende a otros cuatro países
RRECSO-Américas toma como referencia la experiencia de la Red Nacional de Evaluación de Cultivares de Soja (RECSO), coordinada en la Argentina por Cristian Vissani, investigador del INTA.
La red argentina combina la participación de organismos públicos, empresas semilleras, asociaciones del sector y equipos técnicos mediante una metodología estandarizada, financiamiento compartido y transferencia de información al sistema productivo.
El nuevo proyecto busca trasladar ese esquema a Uruguay, Paraguay, Colombia y Perú, respetando las características productivas de cada país, pero con criterios que permitan comparar los resultados regionales.
“Queríamos dar un salto y poder incluir a otros países en la evaluación de cultivares de soja”, explicó Vissani durante la reunión de inicio.
El especialista señaló que la propuesta permitirá identificar cultivares mejor adaptados y respaldar las decisiones productivas mediante redes nacionales conectadas a una estructura regional.
Fontagro invierte por primera vez en soja
Durante el lanzamiento, la secretaria ejecutiva de Fontagro, Eugenia Saini, destacó que se trata de la primera inversión del organismo en un proyecto específico sobre soja desde su creación.
“En 30 años, es la primera vez que invertimos en soja”, afirmó Saini. También adelantó que los resultados podrían abrir la puerta a nuevas iniciativas si durante la implementación aparecen necesidades adicionales.
La representante explicó que los proyectos financiados por Fontagro se desarrollan mediante consorcios de países que trabajan simultáneamente, articulando a investigadores, organismos públicos y empresas privadas.
Cómo se organizarán los ensayos
La reunión inicial permitió avanzar en la conformación del equipo técnico y en la distribución de responsabilidades entre los países.
Entre las primeras actividades se encuentran:
- La designación de investigadores responsables en cada país.
- La elaboración de las líneas de base nacionales.
- La definición de la gobernanza regional.
- La unificación de los protocolos experimentales.
- El diseño de ensayos comparativos de rendimiento en microparcelas.
- La integración de las bases de datos nacionales.
- El desarrollo de herramientas de consulta y transferencia.
El Comité Técnico RECSO del INTA participará en la elaboración de los protocolos y en la metodología de los ensayos. También se abordarán aspectos relacionados con ecofisiología, manejo del cultivo, enfermedades, plagas y genética.
Entre los especialistas del INTA convocados se encuentran Marco Murgio, Lisandro Lenzi, Emilia Balbi y Cristian Vissani.
Más de 5.000 productores entre los beneficiarios
La estimación oficial contempla como beneficiarios directos a unos 5.000 productores de soja, 15 empresas semilleras y 500 asesores técnicos de los países participantes.
También alcanzará al personal de investigación y extensión de los institutos nacionales de investigación agropecuaria, que accederá a información objetiva y estandarizada para mejorar la selección varietal y el manejo del cultivo.
El desafío final será convertir los resultados experimentales en una herramienta práctica para el productor: identificar qué cultivar ofrece mayor rendimiento y estabilidad en cada ambiente y reducir el riesgo de elegir materiales que no se adapten a las condiciones locales.







































