Panorama agrícola semanal

El balance de la semana fue muy negativo para los precios de los granos en el mercado estadounidense, donde los precios del maíz cayeron más del 9%; los del trigo, más del 5,5%, y los de la soja, más del 1,3%. Las cifras del informe mensual del USDA fueron las máximas responsables del cierre negativo, además del clima, que parece no poner en riesgo el potencial de rinde de los cultivos, y del progreso de la cosecha de trigo en el hemisferio Norte. En la plaza local, donde el derrumbe del peso frente al dólar incidió sobre el mercado, se destacó la caída de las cotizaciones del maíz, en un inexorable reflejo de las bajas externas.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

  Viernes 16 Viernes 9 Diferencia en %
Petróleo 54,87 54,34 +0,98
Dólar/Euro 1,1091 1,1205 -1,02
Real/Dólar 4,0043 3,9890 +0,38
Peso/Dólar* 54,80 45,05 +21,64

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación.

SOJA

En una semana donde el derrumbe del peso frente al dólar modificó las lógicas habituales del mercado doméstico, la transición de las ofertas de los compradores para el Gran Rosario fue de 11.000 pesos, equivalentes entonces a 244,17 dólares por tonelada, a 245 dólares, equivalentes ahora a 13.426 pesos; para Bahía Blanca, de 10.900 pesos, equivalentes a 242 dólares por tonelada, a 245 dólares, y para Necochea, de 235 a 240 dólares.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación en $ 13.654, mientras que para el lunes fue fijado en 13.097 pesos. En el cierre de semana, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 13.502 pesos por tonelada. El valor FOB en los puertos argentinos retrocedió de 353 a 349 dólares por tonelada.

Las ofertas por la soja de la próxima cosecha para las entregas en mayo sobre el Gran Rosario retrocedieron de 240 a 237 dólares por tonelada. En el Matba Rofex el cierre semanal evidenció altibajos, dado que mientras la posición noviembre subió de 249,50 a 250 dólares, el contrato mayo bajó de 244,50 a 239,50 dólares.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 14 de agosto y el 15 de septiembre deben salir desde las terminales del Gran Rosario 190.600 toneladas de poroto de soja, 1.773.424 toneladas de harina y 344.360 toneladas de aceitedesde Bahía Blanca, 309.400 toneladas de poroto y 17.000 toneladas de harina; desde Necochea, 138.757 toneladas de poroto, 24.000 toneladas de harina y 49.500 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 28.000 toneladas de aceites.

El lunes, en su informe mensual sobre oferta y demanda de granos, el USDA mantuvo en 56 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha argentina de soja2018/2019, pero redujo de 8,75 a 7,75 millones el cálculo sobre el saldo exportable de poroto de soja. Para la campaña 2019/2020, el organismo dejó sin cambios sus proyecciones, en 53 y en 8 millones de toneladas, respectivamente.

 

Tras las subas de la semana anterior, la soja retomó el camino negativo en la Bolsa de Chicago, donde los contratos septiembre y noviembre perdieron un 1,34 y un 1,35%, al pasar de 322,98 a 318,66 y de 327,66 a 323,25 dólares por tonelada. Si bien las cifras del informe mensual del USDA no fueron completamente negativas para la oleaginosa, las bajas generales del mercado, con el maíz a la cabeza, contagiaron también a la soja.Además, las continuas desavenencias entre Estados Unidos y China, que alejan la chance de un fin para la guerra comercial, y la persistencias de un clima que no termina de comprometer el desarrollo de los cultivos, completaron la nómina de fundamentos bajistas.

Respecto de los cultivos, el lunes el USDA mantuvo en el 54% la ponderación de soja en estado bueno/excelente, sin cambios respecto de la semana pasada, pero por debajo del 66% vigente un año atrás. El dato oficial quedó por encima del 53% previsto por los operadores. Está en floración el 82% de las plantas, contra el 72% de la semana anterior; el 95% del año pasado para el mismo momento, y el 93% promedio. En tanto que está formando vainas el 54% de los cultivos, frente al 37% de la semana precedente; al 83% de 2018, y al 76% promedio.

En el informe mensual, el dato bajista para la soja estuvo en la revisión de la campaña 2018/2019 donde, por la caída de la molienda, el USDA elevó de 28,56 a 29,13 millones de toneladas el stock final, que es el récord que que es producto de la guerra comercial. Ese dato se complementó con la previsible reducción de las importaciones chinas, de 85 a 83 millones de toneladas.

En cuanto a la nueva campaña, el USDA proyectó la cosecha de Estados Unidos en 100,16 millones de toneladas, por debajo de los 104,64 millones del mes pasado y de los 103,42 millones previstos por el mercado. Este ajuste fue producto de recorte de la superficie sembrada y del área que llegará a la cosecha, que pasaron de 32,37 a 31,04 y de 32,09 a 30,70 millones de hectáreas, respectivamente. En ambos casos, las cifras, quedaron debajo de los datos previstos por los privados, de 32,78 y de 32,33 millones de hectáreas. En ambos casos las áreas oficiales quedaron abajo del mínimo de los rangos privados, que fueron de 31,57 a 33,79 millones de hectáreas sembradas y de 31,28 a 33,51 millones cosechados. En rinde promedio fue sostenido en 32,62 quintales, frente a los 32,01 quintales proyectados por los operadores.

Acerca del resto de las variables, la molienda fue sostenida en 57,56 millones de toneladas; el uso total fue ajustado de 61,09 a 60,98 millones, y las exportaciones fueron achicadas, de 51,03 a 48,31 millones. Así, las existencias finales fueron calculadas en 20,54 millones, por debajo de los 21,63 millones del mes pasado y de los 22,34 millones previstos por el mercado.

Como señalamos en reportes anteriores, el ajuste que no se logró hacer vía exportaciones lo está haciendo el clima. Sin embargo, los 20,54 millones de toneladas proyectados para el cierre de una campaña 2019/2020 que apenas rondaría los 100 millones de toneladas aún resultan muy abundantes, en un mercado donde persiste la veda china y donde difícilmente Estados Unidos vuelva a repetir una cosecha tan mala en el próximo ciclo.

Entonces, las expectativas alcistas de fondo para el mercado estadounidense de la soja son ciertamente limitadas. No obstante, episodios de lluvias escasas, como el que posibilitó la mejora de los precios en las últimas dos ruedas de la semana, puede tonificar las cotizaciones en la medida que acentúen el muy incipiente déficit hídrico que afecta zonas del este de Iowa y el oeste de Illinois. Posiblemente sobre este aspecto se focalice el mercado en el arranque de la nueva semana.

Por último, el reporte semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos tuvo dos lados bien marcados. El primero, negativo, por la cancelación de ventas por 109.800 toneladas de poroto de soja 2018/2019, fundamentalmente por negocio con China. Ese dato contrastó con las ventas efectivas por 101.600 toneladas del trabajo anterior y con el rango esperado por los operadores, de 50.000 a 300.000 toneladas. El segundo, positivo, por ventas efectivas por 817.400 toneladas de poroto de soja 2019/2020, por encima de las 318.200 toneladas de la semana anterior y del rango calculado por los privados, de 100.000 a 400.000 toneladas.

MAÍZ

El balance semanal para los precios del maíz argentino fue negativo, en línea con las fuertes pérdidas registradas en Chicago. La transición de las ofertas de los exportadores parala zona del Gran Rosario fue de 6120 pesos, equivalentes a 135,90 dólares por tonelada, a 125 dólares, equivalentes ahora a 6850 pesos, devaluados. Para Bahía Blanca y Necochea las bajas fueron de 142 a 125 y de 138 a 125 dólares por tonelada.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agroindustria en $ 7066, mientras que para el lunes fue fijado en 6961 pesos. Las ofertas de los consumos relevadas por la BCBA se ubicaron entre 6100 y 6700 pesos por tonelada, según condición, calidad, procedencia y forma de pago. El valor FOB en los puertos argentinos evidenció el derrumbe de los precios, al caer de 165 a 151 dólares por tonelada.

La tónica negativa se expresó con particular crudeza sobre las ofertas por el maíz de la próxima cosecha, para las entregas entre febrero y marzo sobre el Gran Rosario, que cayeron de 152 a 140 dólares por tonelada. También fue muy negativo el balance en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones diciembre y abril retrocedieron de 151,70 a 139 y de 153 a 140,60 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 14 de agosto y el 15 de septiembre deben salir desde el Gran Rosario 1.294.277 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 325.250 toneladas; desde Necochea 139.386 toneladas, y desde otros puertos, 18.000 toneladas.

Respecto de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) relevó el avance de la cosecha de maíz para grano comercial sobre el 90,1% del área apta que, con un rinde promedio nacional de 83,6 quintales por hectárea, aportó un volumen parcial de 43,7 millones de toneladas, sobre un total proyectado para el fin de la recolección en 48 millones de toneladas.

El lunes, en su informe mensual, el USDA mantuvo en 51 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha argentina de maíz 2018/2019, pero elevó de 35 a 36 millones de toneladas el saldo exportable. En cuanto a la campaña 2019/2020, el organismo estimó sin cambios la producción y las exportaciones, en 50 y en 34 millones de toneladas, respectivamente.

 

Muy negativo fue el balance de la semana para los precios del maíz en la Bolsa de Chicago, donde los contratos septiembre y diciembre perdieron un 9,57 y un 8,86%, al pasar de 161,51 a 146,06 y de 164,46 a 149,89 dólares por tonelada. Las cifras del informe mensual del USDA fueron las principales responsables del derrumbe de las cotizaciones del cereal, por lo alejadas que quedaron de las expectativas de los operadores.

El primer dato bajista estuvo en la revisión de las cifras estadounidenses 2018/2019, que derivaron en un aumento del stock final, de 59,45 a 59,96 millones de toneladas.

Pero lo peor llegó con los datos de la nueva campaña. En efecto, el USDA estimó la cosecha de EE.UU. en 353,09 millones de toneladas, por encima de los 352,44 millones de julio y muy lejos de los 335,12 millones previstos por el mercado. Este movimiento tuvo que ver con la revisión sobre las siembras, con una superficie implantada de 36,42 millones y con un área que llegará a la cosecha de 33,19 millones, datos que, si bien quedaron debajo de los sostenidos hasta el informe anterior, de 37,11 y de 33,83 millones, resultaron superiores a los esperados por el mercado, de 35,61 y de 32,40 millones de hectáreas, respectivamente. Como agravante bajista, los datos de áreas oficiales quedaron arriba de los máximos previstos por los privados en rangos proyectados, que fueron de 33,79 a 36,34 millones para lo sembrado y de 30,80 a 33,14 millones para lo que llegaría a la cosecha.

Para agravar las diferencias entre los operadores y las cifras oficiales, el USDA elevó de 104,19 a 106,39 quintales por hectárea el rinde promedio, contra los 103,50 quintales proyectados por los privados.

En el resto de las variables comerciales estadounidenses, el uso forrajero fue sostenido en 131,45 millones de toneladas, pero las previsiones de uso total y de exportaciones fueron recortadas de 307,48 a 306,85 y de 54,61 a 52,07 millones de toneladas. Con todos estos ajustes, el USDA estimó las existencias finales estadounidenses en 55,40 millones de toneladas, por encima de los 51,07 millones del mes pasado y muy lejos de los 41,15 millones esperados por el mercado.

Con todo el descrédito que las idas y vueltas del USDA genera, los precios parecieron rendirse ante las cifras oficiales. En la medida que las condiciones climáticas no generen inconvenientes para el desarrollo de los cultivos, los precios deberán ir buscando reacomodarse a un escenario productivo holgado. En las próximas semanas, cuando comiencen los relevamientos de campo, habrá más información para validar las previsiones del organismo o para acentuar las diferencias. Así, queda aún abierto un importante espacio a la volatilidad en el mercado de maíz.

Acerca de los cultivos, el lunes el USDA ponderó el 57% del maíz en estado bueno/excelente, sin cambios respecto de la semana pasada, pero por debajo del 70% vigente un año atrás. El dato oficial quedó por encima del 56% previsto por el mercado.Añadió que atraviesa la etapa de polinización el 90% de los cultivos, frente al 78% de la semana anterior; al 96% de 2018 para la misma época, y al 97% promedio. Está en llenando grano el 39% de las plantas, contra el 23% del reporte precedente; el 71% del año pasado, y el 61% promedio. Y, esta dentado el 7%, respecto del 24% de 2018 y del 16% promedio.

Entre neutro a levemente negativo resultó el reporte semanal sobre las exportacionesestadounidenses. En efecto, el jueves el USDA relevó ventas 2018/2019 por 56.100 toneladas de maíz, por encima de las 42.600 toneladas del trabajo anterior, pero por debajo del rango previsto por el mercado, de entre 100.000 a 300.000 toneladas. Los negocios 2019/2020 fueron reportados con 307.600 toneladas, por encima de las 197.000 toneladas y dentro del rango calculado por los operadores, entre 100.000 y 400.000 toneladas.

TRIGO

Las bajas externas y la valoración del dólar fueron los factores que condujeron a la baja los precios del trigo argentino durante la semana. En efecto, la transición de las ofertas fue de 200 a 190 dólares por tonelada para el Gran Rosario; de 205 a 195 dólares para Bahía Blanca, y de 205 a 190 dólares para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agroindustria en $ 11.700, mientras que para el lunes fue fijado en 11.154 pesos. El rango de ofertas de los molinos relevado a diario por la BCBA pasó de 8350/10.150 a 9200/12.950 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago. El valor FOB del trigo pan en los puertos argentinos bajó de 243 a 237 dólares por tonelada.

También cayeron las ofertas por el trigo de la nueva campaña para las entregas sobre el Gran Rosario. Para noviembre/diciembre descendieron de 160 a 152 dólares; para enero, de 163 a 155 dólares; para febrero, de 165 a 155 dólares, y para marzo, de 168 a 160 dólares por tonelada. En el Matba Rofex las bajas de las posiciones diciembre y enero resultaron de 166,60 a 157,50 y de 170 a 160 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 14 de agosto y el 15 de septiembre deben salir desde el Gran Rosario 57.500 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 80.600 toneladas, y desde Necochea, 16.000 toneladas.

Acerca de los cultivos, el jueves la BCBA dijo que “los cuadros implantados con trigo se encuentran transitando desde los primeros estadios de desarrollo vegetativo hasta inicios de espigazón, mayormente bajo niveles hídricos que permiten mantener una favorable condición de cultivo en más del 90% de los casos. No obstante, los pronósticos continúan marcando una ausencia de lluvias que podría, eventualmente, reducir la capacidad potencial del cereal en la definición del rendimiento”.

También el jueves, la Guía Estratégica para el Agro de la BCR indicó que los técnicos sostienen que todos los trigos de la zona núcleo están muy bien macollados, “con hasta 5 macollos por planta y un mínimo de 2 en las variedades más precoces”. El reporte agregó que el trigo tiene una condición “envidiable” al compararlo con sus dos ciclos previos. “El 75% de los trigos de la región núcleo mantiene la condición entre excelente y muy buena, y el 25% restante, buena. En 2017, a esta misma altura del ciclo, el 22% de los cuadros trigueros se encontraban regulares, afectados por los encharcamientos”.

En su informe mensual, el lunes el USDA elevó su previsión sobre la cosecha argentina de trigo, de 20 a 20,50 millones de toneladas, y sobre las exportaciones, de 14 a 14,50 millones.

 

Fue negativo el balance de la semana para los precios del trigo de los Estados Unidos.Lo peor siguió pasando en la Bolsa de Kansas, donde ya suman cinco las semanas bajistas consecutivas. Allí, las posiciones septiembre y diciembre perdieron un 5,46 y un 5,54%, al pasar de 153,22 a 144,86 y de 159,29 a 150,47 dólares por tonelada. En Chicago, tras las subas del segmento anterior, los mismos contratos resignaron un 5,76 y un 4,79%, al variar de 183,54 a 172,97 y de 184,27 a 175,45 dólares por tonelada.

El progreso de la cosecha en el hemisferio Norte, que es en estos momentos en los que vuelca el grueso de la oferta del cereal en el circuito comercial; la mayor cosecha de maíz proyectada por el USDA, que deprime las expectativas alcistas en el mercado forrajero, y el aumento de la producción de trigo en Estados Unidos estimada por el organismo fueron los principales fundamentos bajistas de la semana para el grano fino.

El lunes, en su informe mensual, el USDA elevó de 52,28 a 53,89 millones de toneladas su proyección sobre la cosecha total de trigo estadounidense, por encima de los 52,39 millones previstos por el mercado. Este incremento se sustentó en el crecimiento del rinde promedio nacional, de 33,63 a 34,70 quintales por hectárea. En el resto de las variables comerciales, las importaciones fueron reducidas de 3,81 a 3,67 millones de toneladas; fueron elevados el uso forrajero, de 4,08 a 4,63 millones, el uso total, de 32,20 a 32,60 millones, y las exportaciones, de 25,86 a 26,54 millones. Así, las existencias finales estadounidenses fueron proyectadas en 27,60 millones de toneladas, por encima de los 27,22 millones de julio y de los 27,19 millones previstos por el mercado.

Entre los pocos datos con potencial alcista del informe oficial se destacaron los ajustes en los saldos exportables de Rusia, de 34,50 a 34 millones de tonelada; de Kazajstán, de 7,50 a 6,50 millones, y de la Unión Europea, de 27 a 26,50 millones. Poco en un mercado donde la disputa por los compradores volverá a ser importante y donde la competitividad estará marcada por los precios y por la paridad de las monedas.

En ese sentido, el jueves la Autoridad General de Abastecimiento de Egipto licitó la compra de 295.000 toneladas de trigo y los ganadores fueron Rusia, con 175.000 toneladas, y Ucrania, con 120.000 toneladas.

Respecto de la cosecha, el lunes el USDA relevó el progreso de la recolección de los trigos de invierno sobre el 89% del área apta, contra el 82% de la semana pasada; el 93% de 2018 para la misma fecha, y el 96% promedio de las últimas cuatro campañas. El dato oficial quedó por debajo del 90% previsto por el mercado. En tanto que el avance de la cosecha del trigo de primavera fue reportado sobre el 8% del área, contra el 2% de la semana pasada; el 32% de 2018 para la misma fecha, y del 30% promedio. El organismo ponderó el 69% de las plantas en estado bueno/excelente, por debajo del 73% la semana pasada y del 75% de igual momento de 2018. El dato oficial quedó por debajo del 72% esperado por el mercado.

Resultó neutro para el mercado el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, dado que el jueves el USDA relevó ventas de trigo por 462.200 toneladas,por debajo de las 487.700 toneladas del trabajo anterior, pero dentro del rango previsto por el mercado, de 250.000 a 500.000 toneladas.

Fuente: Granar

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