Orugas militares en algodón

Las orugas militares son especies polífagas, presentan una alta tasa reproductiva y supervivencia, se reproducen durante casi todo el año, y tienen la capacidad de migrar largas distancias en busca de alimento y condiciones adecuadas. Estas características las convierten en plagas con gran capacidad de ataque y daño en los cultivos de la región, principalmente maíz, algodón, sorgo, soja, arroz, hortalizas, etc, generando grandes pérdidas económicas.

En el norte de Santa Fe, en la campaña 2019/2020 en cultivares de algodón, se han observado daños en hojas y frutos causados por diferentes larvas del género Spodoptera. Entre las especies se encuentran, en orden de importancia decreciente, S. frugiperda, S. cosmioides, S. eridania y S. albula, éstas dos últimas en menor proporción.

Las orugas militares son especies polífagas, presentan una alta tasa reproductiva y supervivencia, se reproducen durante casi todo el año, y tienen la capacidad de migrar largas distancias en busca de alimento y condiciones adecuadas. Estas características las convierten en plagas con gran capacidad de ataque y daño en los cultivos de la región, principalmente maíz, algodón, sorgo, soja, arroz, hortalizas, etc, generando grandes pérdidas económicas. S. frugiperda, denominada el «cogollero del maíz» o “militar tardía” es considerada la plaga principal de maíz en el norte de Santa Fe. En las últimas campañas (desde 2014), también se han observado en el cultivo de algodón, tanto Bt como no Bt, alimentándose de hojas flores y frutos, considerándose una plaga secundaria del cultivo en ciertos momentos.

Como mecanismo de control y variedad dependiendo del cultivo, se utilizan plantas Bt, resistentes a insectos que contienen toxinas “Cry”. Estas toxinas actúan como insecticida biológico al controlar principalmente orugas. Las mismas son altamente específicas y actúan cuando la larva se alimenta, causándole la muerte. Las variedades de algodón que se utilizan en Argentina poseen únicamente la toxina Cry1Ac, la cual posee baja eficacia de control de orugas militares. Por esta razón pueden verse lotes de algodón con daños variables de estas plagas.

A pesar de que el algodón Bt posee baja eficacia de control de estas especies, es necesario la implementación de refugios (plantas que no produzcan la toxina Bt), para permitir la supervivencia de individuos susceptibles, para aparearse con insectos expuestos a las toxinas y de esta manera retrasar la aparición de resistencia tanto de Spodoptera como de otras plagas como lagarta rosada (Pectinophora gossypiella) y la oruga de la hoja del algodón (Alabama argillacea). Los daños típicos de orugas militares en algodón son orificios en las hojas, raramente defolian toda la lámina debido a que tienen la capacidad de detectar las toxinas Bt y las rechazan, es por ello que van “probando”.

Luego acuden a los capullos, flores y cápsulas (similar a las capulleras), donde se alimentan con mayor voracidad, ya que la cantidad de toxina Bt en estos órganos es menor que en las hojas (Fig. 1). En el caso de orugas militares se considera como umbral de acción cuando se observa de 5 a 10 % de órganos fructíferos dañados.Como práctica cultural se recomienda mantener los lotes libres de malezas, sobre todo gramíneas y algunas de hoja ancha como yuyo colorado y verdolaga, ya estas especies se puede alimentar inicialmente de estas plantas y luego atacar al cultivo.

Los insecticidas registrados para el control de picudo de algodonero ejercen control sobre estas plagas, pero ante ataques muy severos se recomienda la aplicación de algún insecticida más específico para el control de orugas.

Identificación:

Todas las Spodopteras son reconocidas por presentar en el área frontal de la cabeza una Y invertida de color anaranjado/dorado. Luego entre las especies varia la coloración y disposición de líneas Spodoptera frugiperda: A lo largo del cuerpo, en la parte dorsal se observan tres líneas blancas y a los laterales se encuentran líneas laterales oscuras y gruesas. En el último segmento abdominal se observan cuatro puntos negros formando un cuadrado (Fig. 2).

Spodoptera cosmioides: Larvas que presentan 3 líneas longitudinales en el dorso de color amarillo o anaranjado, una línea central y dos laterales, sobre esta últimas se observan manchas o puntos blancos, lo que le permite diferenciarse de S. frugiperda (Fig. 3). Cerca de los puntos blancos se observan triángulos negros. A medida que crece su coloración se hace más oscura.

Spodoptera eridania: Las larvas pequeñas son de color verde o verde negruzca con cabeza uniforme de color marrón (Fig. 4). Al crecer, las larvas son más oscuras, presentan tres líneas dorsales, una central fina de color amarillo y dos laterales más gruesas blancas. A los laterales, se observa una línea blancuzca y por debajo una franja verdosa transparente, se caracterizan por presentar una franja negra en el 1° segmento abdominal denominada “silleta” que es atravesada por las bandas dorsales.

Spodoptera albula: Larvas de coloración castaño a marrón claro, con una doble hilera dorsal de manchas triangulares negras u oscuras separadas por una línea continua, presentando un punto central de color blanco en cada triangulo negro (Fig. 5).

 

Fuente: INTA por Melina Soledad Almada, Diego Ernesto Szwarc

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