La Argentina se posicionó como el origen más competitivo del mercado mundial de maíz durante la campaña 2025/26, impulsada por una cosecha récord, la presión de oferta del cereal tardío y la reducción de los saldos exportables de Brasil, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). La ventaja se mantiene pese a las demoras provocadas por las lluvias en la recolección y el ingreso de mercadería a los puertos.
El elevado volumen disponible permitió que los precios argentinos de exportación se ubicaran por debajo de los ofrecidos por otros grandes proveedores, en un escenario internacional marcado por la recuperación de las cotizaciones y las tensiones geopolíticas.
La combinación de una oferta abundante, mayores necesidades de colocación externa y una menor competencia brasileña abrió mejores perspectivas para los embarques argentinos durante el segundo semestre de 2026.
Argentina ofrece el maíz más competitivo
La BCR destacó que los valores FOB argentinos se consolidaron como los más competitivos entre los principales países exportadores.
Aunque las cotizaciones internacionales subieron tras la reactivación del conflicto en Medio Oriente, el ingreso de una voluminosa cosecha tardía incrementó la disponibilidad local y moderó el traslado de esas subas a los precios de exportación argentinos.
“Si bien los FOB de los principales orígenes —incluso el local— se dispararon tras reavivarse el conflicto de Medio Oriente, la presión de cosecha del tardío lleva a la Argentina a ganar la pulseada de la competitividad en los mercados de granos globales”, señaló la entidad rosarina.
El escenario también fue favorecido por precios de Chicago próximos a sus niveles máximos recientes, lo que mejoró las oportunidades comerciales para el cereal argentino sin eliminar su ventaja frente a otros proveedores.
Una oferta de granos de 71,5 millones de toneladas
La oferta total de granos alcanzó los 71,5 millones de toneladas, un volumen que permitió amortiguar el efecto de las subas internacionales y sostener precios competitivos para los compradores externos.
En el caso del maíz, la producción obtenida durante la campaña 2025/26 superó en un 18% el máximo histórico anterior.
La magnitud de la cosecha garantiza una elevada disponibilidad exportable para los próximos meses y obliga al mercado argentino a mantener un ritmo sostenido de comercialización.
Este excedente representa una ventaja para los importadores que buscan asegurar el abastecimiento a valores competitivos, pero también plantea un desafío logístico para movilizar el grano desde los establecimientos hasta las terminales portuarias.
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Las lluvias retrasaron la cosecha
Las precipitaciones registradas durante el invierno dificultaron el avance de las máquinas, especialmente sobre los lotes de maíz tardío.
La recolección alcanzó el 82% del área nacional, con una demora de 9,9 puntos porcentuales respecto del promedio de las últimas cinco campañas.
El atraso redujo temporalmente la llegada de camiones a las terminales y condicionó los embarques de junio y julio, que quedaron por debajo de la media histórica del último quinquenio.
Sin embargo, el ingreso del cereal comenzó a ganar protagonismo a medida que mejoraron las condiciones para retomar la trilla.
“La espectacular cosecha maicera 2025/26 ya domina la entrada de granos a los puertos”, afirmó la BCR.
Durante julio, el maíz representó más de la mitad de las descargas terrestres declaradas en las terminales agroexportadoras.
Las ventas avanzan por debajo del consumo interno
El informe indicó que las ventas externas comprometieron el 48% de la producción disponible, mientras que el mercado doméstico alcanzó un nivel de cobertura cercano al 50%.
Esta diferencia ayuda a explicar por qué los despachos todavía no reflejan completamente la magnitud de la cosecha.
La demora en las labores también trasladó parte de la disponibilidad hacia la segunda mitad del año, cuando se espera una mayor presión de oferta sobre los puertos y las plantas de acondicionamiento.
Con una porción importante del grano aún sin comercializar, los operadores anticipan una mayor actividad exportadora durante los próximos meses.
Brasil reduce su presencia exportadora
La posición argentina también se fortaleció por el comportamiento comercial de Brasil, uno de sus principales competidores en el mercado internacional.
El país vecino profundizó durante las últimas dos campañas su orientación hacia el consumo interno y redujo sus saldos exportables.
La menor disponibilidad brasileña dejó espacio para que la Argentina ampliara su presencia en destinos que requieren maíz para alimentación animal, industria y producción de biocombustibles.
En este contexto, la abundancia del cereal tardío argentino presiona sobre los valores FOB y mejora la capacidad de competir en mercados sensibles al precio.
El maíz gana protagonismo en el segundo semestre
La combinación de una cosecha récord, precios internacionales firmes y una menor competencia regional ofrece perspectivas favorables para colocar el volumen pendiente.
La evolución de los embarques dependerá ahora del ritmo de finalización de la cosecha, la capacidad logística de los puertos y las decisiones de venta de los productores.
La BCR consideró que los saldos exportables masivos permitirán que el maíz argentino mantenga un papel central durante el segundo semestre, tanto en el movimiento de las terminales como en el ingreso de divisas de la cadena agroindustrial.







































