I+D tecnología de procesos

Para cerrar el Simposio de suelos “Gabriel Garnero”, el panel moderado por el Ing. Agr. César Belloso (Presidente honorario de Aapresid y miembro de la Regional Pergamino), presentó importantes conclusiones de la Chacra Pergamino de Aapresid, luego de 9 años de investigación y desarrollo en rotaciones intensificadas y diversificadas. Para comenzar, el Ing. Agr Marcelo Arriola (integrante de la mesa Técnica Chacra Pergamino, miembro de Regional Pergamino-Colón y Comisión Directiva Aapresid) explicó que uno de los objetivos generales de la Chacra Pergamino fue evaluar el efecto de la intensificación sobre la sustentabilidad del sistema a nivel productivo y ajustar técnicas de manejo específicas para modelos de producción. En éste sentido, dijo que pudieron aumentar el stock de carbono con tecnologías de procesos y que las respuestas no se hacen esperar demasiado (en 3 años hay algunos resultados).

También destacó la importancia de complementar el nitrógeno mineral con el nitrógeno biológico. Una vez finalizada la Chacra, el Ingeniero mencionó que resolvieron varias dudas, pero tienen más preguntas para responder. A modo de reflexión, Arriola remarcó “Queda claro que simplificar los procesos es importante para entenderlos, pero no podemos simplificar los procesos, debemos manejar la complejidad”. Para dar la mirada desde la física de suelos, el Ing. Agr. Guillermo Peralta (Nexo entre FAUBA y Aapresid) compartió la metodología utilizada en la Chacra y dijo que se valieron de indicadores tales cómo densidad aparente, macro porosidad, estructura por estallido, resistencia a la penetración, frecuencia de tipos estructurales y espesor de estructuras laminares. Toda esa información develó que la intensificación de la rotación, en especial diversificada, generó mejoras en los tipos estructurales y no tiene efectos marcados en los niveles de compactación.

Los suelos con mayor y menor respuesta en el corto plazo van a estar determinado por la textura y la materia orgánica inicial. Un aspecto al que hay que ponerle atención es el tránsito de maquinarias en el lote, y en especial las condiciones en que se realizan que merecen seguir estudiando. Un interrogante que quedó, una vez cerrada la chacra, es saber cuál es el balance carbono/nitrógeno óptimo. También recalcó que nuevos indicadores habría que complementarlos con indicadores químicos y biológicos. “Sistemas cada vez más complejos abre nuevos interrogantes.

La tecnología de procesos necesita investigación y desarrollo con más investigación y desarrollo”, cerró Peralta. Ajustando un poco más la lupa, el Dr. Luis Wall (Investigador de CONICET y Profesor en la UN de Quilmes) habló de los indicadores biológicos que evaluaron en la Chacra y su viabilidad para medir cambios en sistemas de rotación intensificados y diversificados. La primera conclusión a la que abordaron es que las enzimas correlacionan con la intensificación. Vieron que a los 8 años de iniciado el ensayo, casi todas las enzimas aumentaron su actividad. También trabajaron con la teoría estequiométrica como criterio de salud, y afirmaron que es un indicador absoluto y no necesita patrón de referencia. Para el caso de los lípidos, determinaron que discriminan tratamientos en el corto plazo, el perfil lipídico cambia con el tiempo, las mejoras se relacionan con ácidos grasos instaurados y bioquímicamente complejos. Otro indicador que evaluaron es el ADN del suelo para determinar microbiomas. A partir de allí, vieron que los microbiomas del suelo se modifican con el manejo agrícola y el manejo aparece como una herramienta de manejo de los microbiomas. Detectaron que la intensificación aumenta la proporción de macroagregados, y son el resultado de la actividad de hongos y bacterias. Para concluir, Wall dijo “hemos generado una nueva manera de ver los sistemas en siembra directa” Seguidamente Ing. Agr. Martín Marzetti (Asesor en zona centro Sta. Fe y hasta hace poco Gerente de REM Aapresid) compartió algunos aprendizajes que dejó la Chacra Pergamino en lo que a malezas se refiere. Primero pudieron ver que la intensificación mostró una muy leve disminución de la abundancia de malezas, y que las rotaciones actuaron como filtros que modificaron la abundancia relativa de las especies. Además, permitió disminuir marcadamente la cantidad de aplicaciones de herbicidas, consecuentemente disminuyó notablemente el impacto por plaguicidas. Algunos cultivos (como arveja) presentaron mayor impacto por los plaguicidas utilizados. Como reflexión final, Marzetti dijo “La diversidad debe ir más allá de los cultivos utilizados, también debe incluir los fitosanitarios”.

 

Fuente: Prensa Aapresid

 

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