Estiman que el agro venderá soja hasta junio por más de U$S 6.200 millones

Los productores venderán hasta junio inclusive soja por unos US$6238,5 millones, según una estimación privada. En tanto, los ingresos al país por exportaciones de la oleaginosa rondarían para ese momento los US$7082 millones. Así, tomando este último dato, de acá a fin del primer semestre de 2019 entraría casi el 38% de los 18.786,7 millones de dólares por exportaciones totales que aportaría el complejo de la soja.

Esta campaña, la siembra de soja cubrió casi 18,2 millones de hectáreas. Para Néstor Roulet, consultor, productor, exvicepresidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y exsecretario de Agregado de Valor del exMinisterio de Agroindustria, para cubrir un 60% del costo de implantación financiado el productor deberá vender soja por 3614,5 millones para afrontar ese gasto. Es probable que parte lo cubra también vendiendo maíz.

«Hay productores endeudados que van a tener que vender sí o sí (la sequía de la campaña pasada provocó una pérdida de ingresos brutos por US$7500 millones para los productores). Hay soja por US$3614,5 millones que se va a tener que vender para cubrir el costo de implantación», indicó Roulet.

El costo de implantación y protección del cultivo demanda US$331/ha, el 60% financiado a cosecha, según el informe.

La cuenta no termina allí. Según explicó, después el productor tendrá que desprenderse de soja por US$1420 millones para afrontar el costo de cosechar, es decir pagar el servicio de recolección. Son unos 80 dólares por hectárea.

Sobre una previsión de cosecha en torno de 54 millones de toneladas, unos 40 millones de toneladas, según el cálculo, se transportará en plena cosecha. Pagar esa cuenta son otros 1200 millones de dólares, a 30 dólares por tonelada.

«En total para el primer semestre el productor va a tener que vender soja por 6238,5 millones de dólares», apuntó Roulet.

Considerando el promedio de ventas de los últimos cinco años para el primer semestre, salta que el productor suele vender para el término del primer semestre en torno del 40% de su producción, básicamente para cubrir gastos. Como se dijo, es probable que algo ya lo haya cubierto con el maíz.

Después, según el patrón de ventas de los últimos años, el productor vende un 25% en agosto, otro 15% en octubre-noviembre, a tono con el inicio de la siguiente campaña, y un 10% en noviembre-diciembre. Lo que queda pasa como venta para el próximo ciclo.

Patrón de ventas

Ese patrón de ventas puede registrar variaciones según se trate de un año electoral o si hay afectación por cuestiones climáticas, como ocurrió el año pasado con la sequía donde se aceleraron ventas. Por otra parte, habrá que ver cómo sigue la guerra comercial EE.UU.-China que afecta a la soja, ya que el país asiático impuso un arancel del 25 por ciento a la soja norteamericana.

De la actual campaña, en soja ya hay 8,64 millones de toneladas negociadas, pero solo 2,149 millones con precio por parte de los productores. El año pasado con la sequía para la época estaban negociadas 11,12 millones de toneladas y 5,8 millones de toneladas con precio. En maíz hoy hay 10,5 millones de toneladas negociadas, sobre una producción esperada de 45 millones de toneladas, y tienen precio 7,69 millones de toneladas. El ciclo pasado, con una cosecha de 31 millones de toneladas había 8,2 millones de toneladas negociadas a la fecha y 6,29 millones con precio.

De acuerdo a Roulet, por mes el ritmo de ventas de los productores irá de 1600 a 2000 millones de dólares hasta que finalice el primer semestre.

Según el promedio de seis campañas de una encuesta realizada por los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), para julio se vende el 68% de la soja y para noviembre ese número ya sube al 86%, en términos promedio.

«El productor no tiene muchas opciones, no puede sentarse a especular con el grano guardado, porque debe una parte importante de lo sembrado. Además, debe enfrentar una nueva campaña donde tiene financiamiento, pero es muy caro», dijo Federico Bert, de CREA. Señaló que el productor tiene un 41% de costos de implantación financiados, además de saldos de alquileres a pagar.

Por otra parte, los exportadores son cautelosos sobre el ritmo de ventas. Según Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-Cec), lo que ocurra con la soja «va a depender de las condiciones macroeconómicas en la Argentina», entre otros factores.

 

Fuente: La Nación | Por: Fernando Bertello

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