La cosecha de girasol entra en su tramo final en Argentina, aunque con importantes demoras en el sur del área agrícola. Las lluvias recurrentes continúan condicionando el avance de las labores, afectando tanto el secado de los cultivos como la logística en los campos.
Tras un progreso intersemanal de apenas 1,4 puntos porcentuales, la recolección alcanza el 91,3% de la superficie apta a nivel nacional.

Lluvias y problemas de piso complican la trilla
Las condiciones climáticas siguen siendo el principal obstáculo para completar la cosecha. En amplias zonas del sur agrícola:
- Se dificulta el secado natural de los lotes
- Falta piso para el ingreso de maquinaria
- Se complica la transitabilidad en caminos rurales
Este escenario genera demoras que postergan el cierre de campaña, a la espera de una mejora en las condiciones del tiempo.
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Tramo final atado al clima
Con gran parte del área ya recolectada, el ritmo de avance dependerá en los próximos días de la evolución climática y de la recuperación de las condiciones de trilla.
Cada ventana de buen tiempo será clave para avanzar sobre los lotes pendientes y evitar mayores pérdidas de calidad.
Rindes estables y producción sin cambios
A pesar de las dificultades operativas, los resultados productivos se mantienen estables. El rinde promedio nacional se ubica en 23,6 quintales por hectárea.
En este contexto, se sostiene la proyección de producción en 6,4 millones de toneladas.
Expectativa por el cierre de campaña
El girasol se encamina a cerrar una campaña marcada por contrastes: buenos resultados en rendimiento, pero con un tramo final condicionado por el clima.
La consolidación de los números finales dependerá de que las condiciones permitan retomar el ritmo de cosecha y completar las tareas pendientes sin nuevos contratiempos.

Fuente: Bolsa Cereales de Buenos Aires









































