¿Aplicamos bien el fertilizante?

Durante el Simposio Fertilidad 2019, Santiago Tourn, profesor de Mecanización Agrícola de la Facultad de Ciencias Agrarias de Balcarce, se refirió a la regulación de fertilizadoras. “Con la dosis no alcanza, muchas veces terminamos fallando en la distribución”, remarcó Tourn.

Dos de los factores que influyen en la eficiencia de aplicación son el ancho de labor efectivo y la uniformidad de distribución. “En la provincia de Buenos Aires, el 70% de la fertilización granulada se hace al voleo y el 80% de las máquinas distribuye con platos”, indicó el profesor.

Entre los puntos que se deben tener en cuenta para la regulación, consideró “clave” la posición de las aletas que se pueden alargar o acortar, adelantar o atrasar, para lograr una distribución más uniforme. Otro ítem es la velocidad de giro de los platos que influye en el ancho de labor. Además, por ejemplo, en el caso de la urea, una velocidad mayor a 750 rpm aumenta la probabilidad de rotura de los granos de fertilizante. También es importante regular la posición de caída del fertilizante.

El especialista contó que en un estudio realizado en la provincia de Buenos Aires con 45 máquinas, el 95% de las aplicaciones  tuvieron mala distribución. En la mayoría de los casos fue por exceso de velocidad de los platos, lo que dejó una distribución con acumulación en el centro de la franja de aplicación. En otros casos se acumuló fertilizante en los extremos debido a que las aletas de los platos se encontraban en su máxima longitud, algo que se soluciona al acortar las aletas.

Tourn señaló que en un ensayo realizado, encontraron diferencias de rentabilidad en la producción de maíz de 100 dls/ha con una máquina bien regulada versus una sin ajustar, por eso llamó a tener en cuenta lo que se deja de ganar por no prestar atención a las regulaciones de las fertilizadoras.

“Es necesaria la evaluación periódica de la uniformidad de la distribución de las máquinas fertilizadoras para conocer los niveles de variación que presentan, aún cuando son recién adquiridas o con muy poco uso”, aseguró el profesor.

Asimismo, indicó que “la regulación de la máquina es una actividad sencilla y de muy bajo costo que puede garantizar un ancho de labor efectivo optimo y bajo nivel de variación de la dosis objetivo en el terreno”. Por otra parte, si la máquina fertilizadora logra buen desempeño con urea y se utiliza otro fertilizante con mayor SGN y con niveles de dureza similar (superfosfato triple, fosfato di amónico (18-46-0), nitrato de amonio calcáreo (27-0-0), de acuerdo a Tourn “es más probable que la variación esté en el ancho de labor efectivo (mayor que con urea) que en la uniformidad de distribución”.

Dentro del mismo panel, a continuación, Andrés Méndez, especialista en Agricultura de Precisión de la EEA Manfredi del INTA, hizo un repaso de las distintas máquinas fertilizadoras y las diferentes tecnologías disponibles a nivel mundial y nacional para la aplicación de fertilizantes.

“En cuanto a la tecnología de AP disponible en Argentina se puede decir que nos encontramos utilizando en gran parte lo mismo que países desarrollados como EE.UU., Australia, Inglaterra o Alemania, entre otros. Pero en lo que respecta a robotización y automatismo de la maquinaria agrícola nos encontramos por debajo de países como pueden ser Japón, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y algún otro país como por ejemplo Chile en algunas producciones”, dijo Méndez.

Para el especialista, “el futuro de la AP producirá cambios que serán muy flexibles para poder virar constantemente de un sistema de producción a otro, siempre y cuando se empiece a trabajar en el concepto de micro variabilidad de suelos y el tratamiento correcto que eso implica. El avance en la periodicidad e información de las imágenes satelitales, la mayor velocidad de análisis de datos que antes no se contaba con las computadoras existentes, la oferta en maquinaria agrícola que permite hacer cambios en pocos centímetros, y la amplitud mental de quienes desarrollan tecnología que hacen posible lo que hace 6 meses no era posible es realmente”.

“Hoy es necesario que las empresas argentinas empiecen a desarrollar este tipo de equipos robotizados dado que seguramente son el futuro de la agricultura de nuestro país y del mundo”, expresó Méndez.

 

Fuente: Fertilizar

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