Elecciones en Estados Unidos: qué puede cambiar para las exportaciones agroindustriales argentinas

El resultado de las elecciones de medio término podría modificar los equilibrios políticos en el Congreso estadounidense, pero no anticipa un giro inmediato en la política comercial. Un informe identifica tres factores clave para la agroindustria argentina: los aranceles, los acuerdos comerciales de Washington con otros países y la relación entre Estados Unidos y China.

La principal conclusión del informe es que, pese al nuevo escenario legislativo, predominaría la continuidad por sobre el cambio en la relación comercial entre Argentina y Estados Unidos. Sin embargo, podrían surgir oportunidades para los exportadores argentinos si Washington modifica los aranceles aplicados a otros proveedores o profundiza sus acuerdos comerciales.

Las elecciones de medio término en Estados Unidos abren un nuevo escenario político para la administración de Donald Trump y plantean interrogantes sobre el futuro de su estrategia comercial. Para la agroindustria argentina, el resultado merece atención, aunque no se espera que provoque modificaciones sustanciales e inmediatas en la política exterior estadounidense.

Así lo plantea un informe fechado el 4 de noviembre de 2026, que analiza las posibles implicancias del nuevo equilibrio de poder en el Congreso norteamericano sobre el comercio bilateral y las exportaciones agroindustriales argentinas.

El documento sostiene que una eventual mayoría demócrata en ambas cámaras podría aumentar el control legislativo sobre las decisiones del Ejecutivo, especialmente mediante pedidos de informes, requerimientos de documentación y un mayor escrutinio de las políticas públicas.

No obstante, advierte que el presidente estadounidense conserva amplias facultades para conducir las relaciones internacionales, negociar acuerdos y aplicar instrumentos comerciales. Por ese motivo, un Congreso con mayoría opositora no implicaría necesariamente un cambio de rumbo en la estrategia de Trump.

A esto se suman factores internacionales que trascienden los mandatos presidenciales, como la competencia geopolítica con China, el debilitamiento del multilateralismo y la reorganización de las cadenas globales de valor.

Argentina y Estados Unidos: continuidad en una relación estratégica

En el plano bilateral, el análisis tampoco encuentra señales de un cambio sustancial en el corto plazo. La importancia de Argentina en sectores estratégicos como energía, minerales y alimentos, junto con la afinidad política entre ambos gobiernos, constituye una base para sostener la continuidad de la relación.

Estados Unidos es el tercer socio comercial de Argentina, detrás de Brasil y China. Además, el intercambio bilateral mostró un cambio significativo en los últimos años: entre 2020 y 2023, el país acumuló un déficit comercial de US$ 8.600 millones, mientras que desde enero de 2024 registra un superávit acumulado de US$ 4.200 millones.

El mercado norteamericano también ganó relevancia para las exportaciones agroindustriales argentinas. Durante 2026 se consolidó como el quinto destino del sector, con más del 5% del total exportado. Los envíos crecieron más del 50%, impulsados principalmente por la carne bovina, aunque también se destacaron la miel, los vinos y la soja.

El acuerdo comercial ARTI, una definición pendiente

Uno de los principales puntos a seguir será la ratificación del acuerdo bilateral sobre comercio e inversiones (ARTI), cuya aprobación Estados Unidos buscaría acelerar.

El entendimiento, firmado en febrero de 2026, incluye compromisos vinculados con la previsibilidad regulatoria, la simplificación de trámites de registro y la adecuación de las normas de propiedad intelectual a estándares internacionales.

Para entrar en vigor, el acuerdo necesita la aprobación del Congreso argentino. Tras consensuarse una enmienda en octubre para adecuar el texto a cambios normativos estadounidenses, el documento estaría en condiciones de ser remitido al Poder Legislativo.

Entre sus puntos relevantes, el ARTI establece un límite máximo de sobretasa del 10% para Argentina. Ese nivel se habría respetado en julio pasado, cuando Estados Unidos aplicó aranceles adicionales para frenar importaciones vinculadas con el trabajo forzoso.

También permanece pendiente la definición sobre la incorporación de una cuota adicional de 80.000 toneladas de carne bovina, un aspecto de especial interés para la cadena exportadora argentina.

Aranceles a terceros países: una posible oportunidad para el agro argentino

Otro factor clave será la evolución de las investigaciones comerciales que Estados Unidos lleva adelante bajo la Sección 301. Los procesos involucran a otros países y podrían derivar en nuevas sobretasas arancelarias.

Argentina no fue incluida en esas investigaciones. Si las medidas terminan encareciendo el ingreso de productos de otros proveedores, podrían generarse ventajas competitivas para las exportaciones nacionales.

El informe identifica oportunidades potenciales para una amplia variedad de productos: preparaciones alimenticias, vinos, carne bovina, aceite de soja, papas congeladas, chocolates, miel, aceite de oliva, aceite esencial de limón, jugos cítricos, mosto de uva, artículos de confitería y aceite de girasol.

El margen de crecimiento es significativo: Argentina representa menos del 1% de las importaciones agroindustriales estadounidenses, pese a que ese país es uno de los principales compradores mundiales de alimentos y productos agrícolas.

La clave estará en cómo evolucionen las investigaciones y en las condiciones de acceso que Estados Unidos otorgue a sus distintos socios comerciales.


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China y Estados Unidos: una disputa que también impacta en Argentina

La relación comercial entre Washington y Beijing será otro de los factores determinantes para las exportaciones agroindustriales argentinas. El informe advierte que los envíos nacionales a China crecieron cerca de un 54%, en parte como consecuencia de los cambios en los flujos comerciales generados por la disputa entre ambas potencias.

El análisis encuentra una correlación entre el aumento de las exportaciones argentinas de determinados productos al mercado chino y la caída de los envíos estadounidenses de esos mismos productos.

Esto sugiere que Argentina podría estar aprovechando oportunidades derivadas del desacople comercial entre China y Estados Unidos. Sin embargo, una eventual recomposición o un nuevo deterioro de la relación entre ambos países podría modificar esos flujos y afectar la demanda de productos argentinos.

Por eso, la evolución de la disputa comercial entre las dos principales potencias económicas será determinante para anticipar oportunidades y riesgos para el sector exportador.

La Farm Bill y los subsidios agrícolas de Estados Unidos

El informe tampoco proyecta cambios sustanciales en la política de subsidios agrícolas estadounidense como consecuencia de la nueva composición del Congreso.

La denominada Farm Bill, que regula buena parte de la política federal agropecuaria y alimentaria, continúa tomando como referencia la ley de 2018, prorrogada en varias oportunidades y complementada con modificaciones parciales acordadas en 2025.

Entre sus principales herramientas contempla asistencia alimentaria, seguros de cosecha, programas de conservación y pagos a productores por variaciones de precios y rendimientos.

Las diferencias entre demócratas y republicanos se concentran principalmente en los recortes a la ayuda alimentaria, el respaldo a pequeños productores y las regulaciones sobre bienestar animal y plaguicidas. Sin embargo, ninguno de los dos partidos plantea eliminar los mecanismos de asistencia que sostienen la competitividad de la producción estadounidense.

De esta manera, el escenario legislativo no permite anticipar una reducción de los subsidios que benefician a producciones que compiten directamente con Argentina, como maíz, soja, trigo, maní, arroz, azúcar y carne bovina.

Tres factores para seguir de cerca

En síntesis, el resultado electoral estadounidense no anticipa un cambio inmediato en las condiciones comerciales para Argentina, pero sí abre un escenario que requiere seguimiento.

Los tres principales factores identificados por el informe son:

  • Investigaciones comerciales y aranceles: eventuales sobretasas a otros países podrían generar ventajas para los productos argentinos.

  • Nuevos acuerdos comerciales de Estados Unidos: podrían modificar las condiciones de acceso al mercado norteamericano y la competitividad relativa de Argentina.

  • La relación entre Estados Unidos y China: su evolución puede alterar los flujos internacionales y las oportunidades para las exportaciones agroindustriales nacionales.

El desafío para Argentina será aprovechar las oportunidades que puedan surgir de esos movimientos sin perder de vista que la política de subsidios agrícolas estadounidense continuará siendo un factor de competencia para su producción.

Fuente: INAI

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