Pronóstico septiembre-octubre-noviembre: aumentan las chances de lluvia en zonas agrícolas clave

Campo anegado y camino rural con barro y una camioneta encajada bajo una tormenta, en el marco del pronóstico de lluvias para septiembre, octubre y noviembre de 2026.
El pronóstico climático trimestral para septiembre, octubre y noviembre de 2026 muestra una mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal en sectores del Litoral, Cuyo, La Pampa y Buenos Aires, mientras que las temperaturas podrían ubicarse por debajo de los valores habituales en buena parte del centro productivo del país.

El escenario climático para septiembre, octubre y noviembre de 2026 presenta señales favorables para las precipitaciones en varias de las principales regiones productivas de Argentina. De acuerdo con el pronóstico trimestral del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), aumentan las probabilidades de lluvias superiores a las normales en sectores del Litoral, Cuyo, La Pampa, Buenos Aires y el noreste de la Patagonia.

La perspectiva adquiere especial relevancia para el sector agropecuario porque coincide con una etapa decisiva para los cultivos de invierno y con el avance de las siembras de la campaña gruesa 2026/27, cuando la disponibilidad de agua en los perfiles y la evolución de las temperaturas comienzan a condicionar las decisiones de manejo.

Dónde se esperan lluvias por encima de lo normal

La señal más marcada para el trimestre aparece sobre el norte del Litoral y el oeste de Cuyo, donde el SMN prevé una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a los valores normales.

La misma tendencia alcanza a La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia, aunque con probabilidades algo menores respecto de los sectores donde la señal es más fuerte.

A su vez, una amplia franja del centro del país presenta mayores chances de recibir precipitaciones entre normales y superiores a lo normal.

Dentro de esta categoría se encuentran el sur del Litoral, Córdoba, San Luis, buena parte de Buenos Aires y sectores del noreste de la Patagonia.

Para el área agrícola central, este escenario será uno de los factores a seguir durante las próximas semanas, especialmente por su impacto potencial sobre la evolución de los cultivos de invierno y la disponibilidad de humedad para las siembras tempranas de maíz.

El norte presenta un escenario diferente

La perspectiva cambia hacia otras regiones del país.

En el centro-oeste de Formosa y Chaco, el este de Salta y Santiago del Estero, la categoría predominante es la de precipitaciones dentro de los valores normales para la época.

En tanto, sobre buena parte del NOA se observa una mayor probabilidad de lluvias entre normales e inferiores a lo normal.

Una situación similar se proyecta para sectores del sudoeste de la Patagonia, donde también predominan las probabilidades de precipitaciones normales o inferiores a los registros habituales del trimestre.

De esta manera, el pronóstico muestra un escenario heterogéneo: mientras una porción importante del centro y este productivo podría contar con una oferta de agua relativamente favorable, algunas regiones del norte y del extremo sur del país enfrentarían condiciones más ajustadas.


Te puede interesar


Temperaturas más bajas en Buenos Aires, La Pampa y Cuyo

El pronóstico trimestral también presenta señales definidas para las temperaturas.

El SMN prevé una mayor probabilidad de temperaturas medias inferiores a las normales en gran parte de Cuyo, La Pampa y la provincia de Buenos Aires durante septiembre, octubre y noviembre.

Sobre Córdoba, el sudoeste de Santa Fe y el centro-norte de la Patagonia, la categoría más probable es la de temperaturas entre normales e inferiores a lo normal.

En contrapartida, el norte del país presenta una mayor probabilidad de temperaturas entre normales y superiores a las habituales.

Para el sur del Litoral y el extremo sur de la Patagonia, en tanto, predominan valores cercanos a los normales para el trimestre.

Una primavera con señales favorables para parte del área agrícola

La combinación de mayores probabilidades de lluvia y temperaturas relativamente más bajas configura un escenario que podría resultar favorable para la conservación de humedad en algunas zonas productivas.

En particular, Buenos Aires y La Pampa aparecen dentro de un área donde coinciden probabilidades de precipitaciones entre normales y superiores con temperaturas por debajo de los valores habituales.

En términos agrícolas, la evolución de estas variables será determinante durante septiembre y octubre, especialmente para definir la condición de los perfiles de suelo, la implantación del maíz temprano y el desarrollo de los cultivos de invierno.

Sin embargo, el pronóstico trimestral no anticipa eventos meteorológicos puntuales ni determina cómo se distribuirán las lluvias dentro de cada región. Se trata de una estimación probabilística sobre el comportamiento promedio del clima durante los tres meses.

Por ese motivo, episodios como tormentas intensas, períodos secos, irrupciones de aire frío o heladas tardías deberán analizarse a través de los pronósticos de corto y mediano plazo a medida que avance la primavera.

MÁS INFORMACIÓN PARA TU CAMPO ENTRA AQUÍ