La preocupación por la chicharrita reconfigura la superficie de cultivos de verano en Santiago del Estero

Chicharrita del maíz sobre una hoja verde del cultivo, en primer plano y con el lote desenfocado al fondo.
La campaña agrícola 2026/27 comienza a mostrar sus primeras definiciones en Santiago del Estero, con un cambio significativo en la intención de siembra de los principales cultivos estivales. La preocupación por la chicharrita del maíz y el riesgo que representa para el cereal llevarían a los productores a reducir el área maicera y, en contrapartida, ampliar la superficie destinada a soja, girasol y sorgo.

De acuerdo con la primera estimación de superficie para la nueva campaña, el escenario productivo provincial presenta una reconfiguración respecto del ciclo anterior. El maíz aparece como el cultivo más afectado, mientras que las otras alternativas estivales ganarían participación dentro de la planificación de los productores.

Menos maíz por la amenaza de la chicharrita

La principal señal de alerta está puesta sobre el maíz. La amenaza concreta de la chicharrita del maíz, una plaga que puede transmitir el complejo de enfermedades conocido como achaparramiento del maíz, vuelve a condicionar las decisiones de los productores santiagueños.

La posibilidad de que la plaga genere pérdidas productivas obliga a extremar las estrategias de manejo y, al mismo tiempo, lleva a evaluar alternativas para diversificar el esquema de cultivos.

En este contexto, la reducción prevista en la superficie maicera constituye uno de los principales cambios que surgen de la primera estimación para la campaña 2026/27.


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Soja, girasol y sorgo ganan superficie

Mientras el maíz perdería hectáreas, las primeras proyecciones muestran un crecimiento de la superficie destinada a soja, girasol y sorgo.

La diversificación aparece como una de las estrategias posibles frente a un escenario que combina incertidumbre sanitaria y la necesidad de sostener los resultados económicos de los sistemas productivos.

El comportamiento final de las superficies dependerá de la evolución de las condiciones climáticas, los precios relativos y, especialmente, de la situación sanitaria del maíz durante las próximas semanas.

Un cierre de campaña con fuerte crecimiento del maíz

El contraste con el ciclo que está finalizando resulta significativo. A pesar de las adversidades que atravesó el cultivo durante la campaña 2025/26, la producción de maíz en Santiago del Estero se encamina a cerrar con 4,7 millones de toneladas.

Ese volumen representa aproximadamente el triple de la producción obtenida durante el ciclo anterior, mostrando el fuerte crecimiento que tuvo el cereal en la provincia.

El resultado adquiere especial relevancia porque se logró en una campaña marcada por distintos factores adversos y por las dificultades que enfrentaron los productores durante el desarrollo del cultivo.

El desafío para la campaña 2026/27

De esta manera, Santiago del Estero inicia la nueva campaña con un escenario diferente. El crecimiento de soja, girasol y sorgo y la reducción de la superficie maicera reflejan el impacto que la problemática de la chicharrita tiene sobre las decisiones productivas.

La evolución de la plaga será una de las variables centrales para determinar si esta primera intención de siembra se consolida. Al mismo tiempo, el desempeño productivo y económico de cada alternativa definirá cuánto de esta reconfiguración se mantiene hasta el momento efectivo de implantación.

Así, mientras el maíz cierra un ciclo con una producción cercana a 4,7 millones de toneladas, el campo santiagueño comienza a diseñar una campaña 2026/27 con mayor diversificación y con la sanidad del cereal nuevamente en el centro de la escena.

Fuente: Bolsa Cereales de Córdoba

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