Septiembre arranca con fuertes contrastes: exceso de lluvias al norte y riesgo de heladas

Tormenta con lluvias intensas avanzando sobre un campo agrícola, en un escenario asociado a El Niño y al aumento de precipitaciones previsto para septiembre.
El mes de septiembre comenzará bajo la influencia de un El Niño en fortalecimiento, con un escenario de fuertes contrastes para las principales regiones productivas de la Argentina: Misiones y el norte de Corrientes podrían acumular más de 300 milímetros durante el mes, mientras que el sur del Litoral, Córdoba y buena parte de la región Pampeana tendrían lluvias cercanas o incluso algo inferiores a los valores normales. A esto se suma una perspectiva de temperaturas normales a inferiores al promedio durante la primavera, una condición que obliga a mantener bajo vigilancia la posibilidad de heladas tardías en etapas sensibles de los cultivos.

El escenario cobra especial importancia para el trigo y la cebada, que durante septiembre atraviesan fases decisivas de crecimiento, nutrición y definición del rendimiento.

Misiones y el norte de Corrientes, bajo la lupa

Los mayores excesos de precipitación previstos para septiembre se concentran en el extremo noreste argentino y sectores vecinos del sur de Brasil.

Las proyecciones ubican el núcleo más húmedo sobre Misiones y el norte de Corrientes, extendiéndose hacia los estados brasileños de Paraná y Santa Catarina.

En esta región se estiman anomalías positivas de entre 150 y 200 milímetros respecto de los valores habituales.

Si durante un septiembre normal se acumulan aproximadamente entre 120 y 150 milímetros, este año algunas áreas podrían terminar el mes por encima de los 300 milímetros.

No significa que toda la provincia de Corrientes o todo el Litoral vayan a recibir esos registros: el mayor riesgo se concentra especialmente sobre el norte correntino y Misiones.

El centro del país tendría un escenario diferente

Hacia el sur del Litoral, incluyendo buena parte de Entre Ríos y el centro-sur de Santa Fe, la perspectiva cambia.

También en Córdoba, Buenos Aires y gran parte de la región Pampeana, las precipitaciones de septiembre tenderían a ubicarse alrededor de los valores normales o levemente por debajo del promedio.

Esto genera un contraste importante con el extremo noreste, donde el exceso de humedad podría transformarse en el principal condicionante.

Actualmente, las zonas argentinas con mayores complicaciones por exceso hídrico se concentran principalmente en sectores del norte de Santa Fe y Misiones, áreas donde los cultivos de invierno tienen una participación menor que en la región núcleo.

Atención a los ríos Paraná e Iguazú

El volumen de lluvia esperado no solamente puede tener consecuencias sobre los lotes.

Las precipitaciones abundantes previstas para las cuencas superiores pueden incrementar los aportes hacia los ríos Paraná e Iguazú, por lo que su evolución deberá seguirse especialmente durante septiembre.

La situación dependerá no solo de lo que llueva sobre territorio argentino, sino también de los acumulados que se produzcan aguas arriba, principalmente en Brasil.


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Seguirán las lluvias y nevadas en la cordillera

Otro sector con elevada disponibilidad de agua será la franja cordillerana.

Durante septiembre continuarían registrándose episodios de lluvias y nevadas en sectores cordilleranos del oeste de Mendoza y del norte de la Patagonia, particularmente sobre áreas de Neuquén y Río Negro.

La continuidad de las nevadas favorecería una importante acumulación de reservas níveas de cara a los meses cálidos.

El deshielo posterior podría aportar una mayor disponibilidad de agua durante el verano, un dato relevante para los sistemas productivos dependientes de los ríos cordilleranos.

Una primavera más fresca mantiene el riesgo de heladas

La temperatura será la otra variable a seguir con atención.

Durante los tres meses de la primavera se prevé un predominio de temperaturas cercanas a los valores normales o incluso inferiores al promedio en sectores del centro argentino y del centro y norte de la Patagonia.

Ese escenario puede aumentar la posibilidad de episodios fríos durante la transición hacia los meses cálidos.

Para el trigo, la cebada, los frutales y otros cultivos que ingresan en etapas sensibles durante septiembre y octubre, las heladas tardías constituyen uno de los principales riesgos meteorológicos.

Sin embargo, una primavera fresca no implica necesariamente una sucesión de heladas. El aumento de la nubosidad y de las precipitaciones asociado a El Niño también puede moderar las temperaturas máximas y reducir el enfriamiento nocturno en determinados episodios.

Fin de semana del 29 y 30 de agosto: lluvias en cuatro provincias del NEA

Antes del comienzo de septiembre, el sábado 29 y domingo 30 de agosto todavía habrá sectores con inestabilidad.

Las principales lluvias y tormentas se concentrarán sobre:

  • Misiones
  • Corrientes
  • este de Chaco
  • este de Formosa

En estas áreas se estiman acumulados de entre 15 y 50 milímetros.

También podrán presentarse tormentas aisladas en Córdoba y San Luis, con desplazamiento posterior hacia el norte.

En el resto de las principales zonas productivas del centro argentino predominarán condiciones más estables, con alternancia de nubosidad, momentos de sol y presencia de nieblas matinales.

Las temperaturas mínimas se ubicarán aproximadamente entre 5 °C y 12 °C, mientras que las máximas rondarán los 20 °C en la región central y hasta 26 °C en el norte.

Del lunes 31 de agosto al viernes 4 de septiembre

El comienzo de septiembre tendrá inicialmente pocas precipitaciones sobre gran parte de la zona productiva.

El lunes 31 de agosto, las tormentas se mantendrán sobre Misiones, aunque con tendencia a mejorar durante la tarde.

Para el martes 1° y miércoles 2 de septiembre no se esperan lluvias generalizadas en las principales regiones agrícolas.

El cambio llegará hacia el jueves 3, cuando el ingreso de un nuevo frente frío favorecerá el desarrollo de chaparrones y tormentas sobre la región Pampeana y el sur de la Mesopotamia, incluyendo sectores de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.

Durante el viernes 4, la inestabilidad avanzará hacia el norte.

Las temperaturas mínimas de esta primera semana se moverán en general entre 6 °C y 15 °C, mientras que las máximas oscilarán aproximadamente entre 18 °C y 30 °C.

No se esperan heladas durante la primera semana de septiembre

Pese a la perspectiva de una primavera relativamente fresca, no se prevén heladas generalizadas durante los primeros días de septiembre.

El riesgo señalado corresponde principalmente a la evolución posterior de la primavera y deberá actualizarse semana a semana, especialmente a medida que trigo y cebada ingresen en fases reproductivas más sensibles.

El contexto climático de fondo seguirá dominado por El Niño, que continúa fortaleciéndose. NOAA mantiene un 100% de probabilidad de El Niño durante septiembre-octubre-noviembre y estima un 93% de probabilidad de que durante ese trimestre alcance la categoría de muy fuerte.

Para el agro argentino, septiembre se perfila así como un mes de marcados contrastes: excesos de agua en el norte del Litoral, un escenario mucho más moderado en la región Pampeana, abundante nieve cordillerana y una primavera cuya evolución térmica requerirá especial seguimiento por el riesgo de irrupciones frías tardías.

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