El INTA identifica las zonas productivas más expuestas ante El Niño

Rodeo bovino sobre un sector elevado de un campo de Corrientes con pastizales anegados ante un escenario de lluvias por El Niño.
Especialistas del INTA Corrientes recomendaron anticipar el manejo de los establecimientos agropecuarios del nordeste argentino ante la probabilidad del 80 % de que El Niño se consolide durante los próximos meses. El organismo planteó planificar el uso del suelo y del agua, monitorear las lluvias y emplear herramientas geoespaciales para reducir el impacto de posibles excesos hídricos sobre la ganadería, los caminos rurales y la infraestructura productiva.

Los pronósticos anticipan precipitaciones superiores a las normales para el NEA, una situación que podría favorecer la expansión de lagunas, esteros y superficies temporalmente inundadas.

Aunque no puede determinarse que el próximo evento alcance la magnitud de El Niño de 1997-1998, el INTA considera que aquel episodio constituye una referencia para identificar las zonas vulnerables y preparar medidas preventivas.

El antecedente que preocupa a Corrientes

Un análisis del INTA Corrientes comparó el comportamiento hídrico de la provincia durante el evento extremo de 1997-1998 con la situación registrada en abril de 2026 mediante imágenes satelitales.

Durante aquel episodio, cerca del 58 % del territorio correntino permaneció cubierto por agua. En abril de este año, esa proporción se ubicaba alrededor del 20 %.

La diferencia equivale a más de tres millones de hectáreas actualmente libres de agua que podrían volver a quedar anegadas en caso de desarrollarse un evento de intensidad similar.

Los departamentos que presentarían los mayores incrementos potenciales de superficie inundada son San Martín, Goya, Esquina, Ituzaingó, Mercedes, Concepción, Curuzú Cuatiá y San Luis del Palmar.

Una sucesión de lluvias extraordinarias podría ampliar los cuerpos de agua y generar excesos hídricos sobre campos destinados a la producción ganadera y otras actividades agropecuarias.

El INTA recomienda anticipar las decisiones productivas

Ditmar Kurtz, especialista del grupo de Recursos Naturales del INTA Corrientes, sostuvo que la planificación constituye la principal herramienta para disminuir las consecuencias productivas y económicas de El Niño.

Entre las medidas recomendadas se encuentran la identificación de los ambientes más propensos a inundarse, el ordenamiento de las actividades según los pronósticos climáticos y el seguimiento permanente de las precipitaciones y del estado de los suelos.

También resulta necesario elaborar planes de contingencia para los establecimientos ubicados en áreas vulnerables y prever alternativas para el traslado del ganado, el acceso a los potreros y el abastecimiento de alimentos.

“Conocer las características de cada ambiente permite identificar las zonas más vulnerables a los excesos hídricos, planificar las actividades de acuerdo con el comportamiento esperado de las precipitaciones y minimizar los impactos económicos derivados de eventos climáticos extremos”, explicó Kurtz.


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La cobertura vegetal puede amortiguar las lluvias intensas

Los especialistas destacaron la importancia de conservar una adecuada cobertura vegetal y favorecer la infiltración del agua.

Estas prácticas permiten disminuir la erosión, mejorar la capacidad de almacenamiento hídrico de los suelos y sostener la disponibilidad de forraje durante el ciclo productivo.

Carolina Fernández López, especialista del INTA Corrientes, remarcó que la combinación de pronósticos, antecedentes históricos y herramientas de seguimiento permite definir estrategias antes de que se produzcan los momentos críticos.

“La integración de pronósticos, registros históricos y herramientas de seguimiento posibilita anticipar escenarios y definir estrategias de manejo antes de que ocurran los eventos críticos”, señaló.

Caminos rurales e infraestructura también podrían verse afectados

Un escenario de lluvias persistentes no solo comprometería las áreas de pastoreo. También podría dificultar la circulación por caminos rurales, interrumpir el acceso a los establecimientos y afectar instalaciones productivas.

Por ese motivo, el INTA aconsejó reforzar el registro de las precipitaciones, utilizar sensores remotos para seguir la evolución de las áreas inundadas y establecer protocolos de actuación para los sectores con mayores antecedentes de anegamiento.

La información geoespacial puede ayudar a determinar qué potreros permanecerían disponibles, dónde trasladar el rodeo y qué sectores deberían preservarse para asegurar reservas forrajeras.

Una plataforma calcula la superficie real de pastoreo

Como parte de las estrategias de adaptación, el INTA y el Gobierno de Corrientes desarrollaron el Sistema de Análisis Espacial de Parcelas Ganaderas para Corrientes, denominado SAEPGa.

La plataforma permite consultar la superficie útil de cualquier establecimiento ganadero provincial y calcular su carga animal real a partir del registro catastral.

El sistema integra datos territoriales, información catastral e imágenes obtenidas durante más de una década de investigaciones. De esta manera, descuenta las superficies ocupadas por humedales, espejos de agua y áreas boscosas que no pueden aprovecharse completamente para el pastoreo.

La herramienta informa la superficie disponible bajo tres escenarios: condiciones hídricas normales, exceso de precipitaciones y períodos de escasas lluvias.

Cómo ayuda a ajustar el manejo del rodeo

Una vez determinada la superficie efectiva de pastoreo, el productor puede ingresar la cantidad de animales y calcular la carga ganadera expresada en equivalente vaca por hectárea.

El indicador permite evitar el sobrepastoreo, reducir la subutilización de los recursos forrajeros y ajustar el número de animales ante una eventual disminución de las áreas disponibles.

Ruth Perucca, especialista del INTA Corrientes, explicó que el objetivo es acercar información estratégica a productores de diferente escala.

“Con solo conocer el registro catastral es posible consultar la superficie útil del campo y calcular la carga ganadera real”, indicó.

La disponibilidad de esta información cobra especial importancia en una provincia donde más de la mitad del territorio está cubierta por pastizales naturales y la ganadería ocupa un lugar central. Frente a la posible consolidación de El Niño, el INTA remarcó que anticipar las decisiones será determinante para reducir pérdidas y preservar la capacidad productiva de los establecimientos.

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