Las lluvias recientes volvieron a generar excesos hídricos en las provincias del Litoral y en gran parte de Santa Fe, además de aumentar las áreas con excedentes en el noreste y el sur de Buenos Aires, según la última actualización de la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA). El relevamiento, elaborado para lotes de trigo de siembra temprana, también detectó un leve desecamiento en La Pampa y la aparición de algunos focos de sequía en zonas trigueras del norte argentino.
Los excesos hídricos vuelven al Litoral y Santa Fe
El mapa de reservas de agua en el suelo volvió a mostrar un aumento de las áreas con excesos en el este del país luego de las precipitaciones registradas durante los últimos días.
La situación más marcada se observa en las provincias del Litoral y en buena parte de Santa Fe, donde varias unidades de suelo pasaron a categorías de reservas excesivas o excedentes hídricos.
Esta condición puede limitar temporalmente el ingreso de maquinaria, reducir las ventanas disponibles para realizar labores y generar problemas de transitabilidad en caminos rurales y sectores bajos.
La estimación de la ORA considera el contenido de agua acumulado en el primer metro del perfil y toma como referencia una cobertura de trigo de siembra temprana.
Buenos Aires suma nuevas áreas con excedentes
En el noreste de la provincia de Buenos Aires aumentó la cantidad de unidades de suelo clasificadas con excedentes hídricos como consecuencia de las lluvias recientes.
También se produjo una expansión de estas condiciones en el sur bonaerense, aunque allí las precipitaciones no alcanzaron la intensidad registrada en el noreste provincial.
En el resto de Buenos Aires, las reservas se mantuvieron sin modificaciones significativas respecto de la medición anterior.
El panorama confirma que la situación hídrica continúa siendo heterogénea dentro de la principal provincia triguera del país: mientras algunos sectores conservan niveles adecuados u óptimos, otros vuelven a enfrentar excesos que podrían dificultar tareas de manejo y aplicación de insumos.
Córdoba se mantiene estable y La Pampa pierde humedad
Las estimaciones no mostraron cambios relevantes en Córdoba, donde la mayor parte de los lotes mantiene niveles de agua similares a los de la semana anterior.
En La Pampa, en cambio, se calculó un leve desecamiento del perfil. Por el momento, la disminución no representa una situación generalizada de déficit, pero marca una evolución diferente respecto de las provincias ubicadas más al este.
La combinación de menores precipitaciones y una mayor pérdida de humedad comenzó a reducir gradualmente las reservas en algunas áreas pampeanas.
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Aparecen focos de sequía en el norte triguero
Uno de los cambios más relevantes del nuevo mapa es la aparición de algunas unidades de suelo clasificadas dentro de la categoría “sequía” en zonas trigueras del norte argentino.
Se trata de focos puntuales y no de una condición extendida a toda la región, pero su aparición refleja la falta de recarga habitual durante el invierno en sectores donde las precipitaciones suelen disminuir marcadamente en esta época del año.
La evolución de estas áreas será determinante para los lotes de trigo temprano, especialmente si las lluvias continúan siendo escasas durante las próximas semanas.
Julio terminó con pocas lluvias en la región pampeana
En gran parte de la provincia de Buenos Aires, el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba, las precipitaciones acumuladas durante julio terminaron por debajo de los valores normales.
En Junín, por ejemplo, el registro mensual quedó por debajo de los 25 milímetros. A pesar de esa escasez de lluvias, la pérdida de agua desde el suelo fue reducida debido a la persistencia de elevados niveles de humedad atmosférica.
Esta condición limitó la evaporación y permitió conservar parte del agua almacenada en el perfil, incluso en áreas donde las precipitaciones mensuales resultaron deficitarias.
La humedad atmosférica frenó la evaporación
Los datos de Junín muestran con claridad el efecto de la elevada humedad ambiental. Entre el 1 de julio y el 2 de agosto de 2026, el promedio de humedad atmosférica alcanzó el 84%, frente a un valor normal del 72% para ese período.
De los 33 días analizados, solamente cinco registraron niveles de humedad inferiores a los habituales. Al considerar únicamente los últimos 15 días, el promedio aumentó hasta el 88%.
La permanencia de aire húmedo redujo la demanda atmosférica y mantuvo la evaporación del agua del suelo en valores mínimos, amortiguando el impacto de las precipitaciones inferiores a lo normal.
Nevadas importantes en Mendoza y Neuquén
Mientras el este del país recibió nuevas lluvias, la cordillera central acumuló importantes precipitaciones en forma de nieve.
Las estimaciones satelitales detectaron acumulados significativos en sectores cordilleranos de Mendoza y Neuquén que no fueron registrados completamente por la red convencional de estaciones meteorológicas.

Las nevadas provocaron evacuaciones y mantuvieron cerrada gran parte de los pasos fronterizos, tanto en esas provincias como en sectores ubicados más al norte.
El escenario agroclimático nacional permanece así dividido entre los excesos hídricos del Litoral y Santa Fe, la conservación de humedad en buena parte de la región pampeana, el leve desecamiento de La Pampa y los primeros focos de sequía en áreas trigueras del norte.
Fuente: Oficina de Riesgo Agropecuario.






































