El SENASA publicó hoy en el Boletín Oficial la Disposición 1/2026 de la Dirección Nacional de Protección Vegetal, que actualiza el Plan de Contingencia contra el Picudo Rojo de las Palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), una plaga cuarentenaria que arrasa palmeras en Europa, Asia y el Mediterráneo, y prohíbe el traslado de cualquier ejemplar sospechoso en el territorio nacional.
El Picudo Rojo de las Palmeras es considerado una de las plagas más destructivas para las palmeras a nivel mundial. El insecto perfora el interior del tronco y destruye el tejido vegetal desde adentro, matando la planta antes de que los síntomas externos sean evidentes. Su capacidad de dispersión y la dificultad para detectarlo en etapas tempranas lo convierten en una amenaza de alto riesgo para el patrimonio fitosanitario nacional.
La nueva normativa actualiza las acciones y medidas fitosanitarias que deberán implementarse en las áreas que el organismo determine ante la confirmación de una detección de la plaga. Además, establece una prohibición expresa: queda vedado el traslado de ejemplares sospechosos del picudo rojo en cualquiera de los estadios de su ciclo biológico —huevo, larva, pupa o adulto— y sin importar su forma de acondicionamiento.
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El punto central para la ciudadanía es claro: ante cualquier sospecha de presencia de la plaga, la obligación es notificar de inmediato al SENASA para su evaluación y actuación correspondiente. No manipular ni trasladar el material sospechoso es la regla de oro para evitar la dispersión.
Con estas medidas, el SENASA refuerza las herramientas de vigilancia y prevención para proteger el patrimonio fitosanitario nacional. La actualización del Plan de Contingencia es una señal de que el organismo considera al picudo rojo una amenaza activa y no un riesgo teórico: la plaga ya tiene presencia confirmada en el país y el protocolo de respuesta necesitaba estar a la altura de ese escenario.










































