Argentina importará trigo desde Paraguay: cosecha récord pero sin oferta de calidad para la molinería

Cosecha de trigo junto a un puerto cerealero y granos destinados a la industria molinera en una escena vinculada a importaciones desde Paraguay.

La Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) advirtió que el sector evalúa importar trigo desde Paraguay ante la falta de oferta local de calidad panadera, pese a que la cosecha 2025/26 fue récord con 29,5 millones de toneladas según la Bolsa de Comercio de Rosario. El presidente de la entidad, Diego Cifarelli, describió la situación como una “paradoja de la abundancia” y confirmó que el SENASA ya aprobó el certificado fitosanitario para habilitar las operaciones de importación.

Cosecha récord pero sin trigo para moler

La molinería enfrenta dificultades para conseguir mercadería en el mercado local, particularmente trigo con más de 28 de gluten, categoría para la que no están recibiendo ofertas. El desajuste entre los tiempos del productor —que vende estratégicamente— y los de la industria —que compra a diario— explica en parte la falta de alineación en la cadena.

El precio pizarra del trigo en Rosario se ubicó en 297.345portonelada(unosU297.345 por tonelada (unos U S 215), mientras que el cereal paraguayo llegaría nacionalizado por debajo de los U$S 300 con mejor calidad, según indicó Cifarelli. Esa ecuación llevó a algunas empresas a solicitar autorización al SENASA para importar, dado que los valores locales cierran menos que los internacionales.


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El SENASA ya habilitó la importación

El SENASA aprobó el AFIDI —Autorización Fitosanitaria de Importación— que habilita el ingreso de productos vegetales desde Paraguay. Con esa aprobación, el sector ya está en condiciones de negociar y concretar operaciones, aunque resta definir qué puertos operarán como descargadores, ya que la infraestructura portuaria argentina está preparada históricamente para cargar mercadería, no para recibirla.

Libre mercado y antecedente histórico

Cifarelli encuadró la operación como algo que debería ser “natural y normal” en cualquier cadena agroindustrial. “Si hay un mejor precio para importar determinado producto, bienvenido sea. Libre mercado absoluto”, sostuvo. El último antecedente comparable data de 2016, cuando Argentina importó trigo desde Uruguay por problemas de calidad, en lo que fue un hito en 43 años.

Una cadena con capacidad ociosa e informalidad

La industria molinera argentina tiene capacidad instalada para moler 13 millones de toneladas, aunque actualmente procesa entre 6,5 y 7 millones. Cifarelli atribuyó esa brecha no a limitaciones técnicas sino a falta de condiciones de competitividad, y puso el foco también en la informalidad: según un estudio encargado a una universidad, la evasión en la cadena de trigo, pan y farináceos alcanza los 550.000 millones de pesos anuales, equivalentes a unos U$S 400 millones.

La cadena genera empleo para 400.000 personas y representa entre el 12% y el 13% de las cadenas agroindustriales argentinas.

La molinería todavía tiene para originar más de 3 millones de toneladas de lo que resta de la campaña, pero el mensaje de la FAIM es claro: si el mercado local no ofrece el trigo que la industria necesita a precios competitivos, la importación desde países vecinos dejará de ser una rareza para convertirse en una herramienta más del libre mercado agroindustrial argentino

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