El clima mejoró en el centro norte santafesino y las labores agrícolas se reanudan de a poco

Tractor con sembradora trabajando en un lote agrícola al atardecer, con cielo naranja y el sol sobre el horizonte.
Las condiciones climáticas variaron en el centro norte de la provincia de Santa Fe durante la semana del 5 al 11 de agosto de 2026, lo que permitió una reanudación gradual de las actividades agrícolas tras un período marcado por precipitaciones y ambientes húmedos que habían condicionado la cosecha de maíz tardío y algodón, según el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe. En ventanas de entre dos y cuatro días según la zona, los productores retomaron el monitoreo, control y acondicionamiento de parcelas, los procesos de recolección y siembra, y las aplicaciones de fertilizantes nitrogenados en trigo.

En materia de clima y suelos, el informe señala que los altos porcentajes de humedad y las nuevas precipitaciones mantuvieron e incluso incrementaron los encharcamientos o anegamientos en distintas posiciones topográficas, con superficies importantes afectadas en departamentos del centro y norte del área relevada. En el resto de la zona la situación fue diferente, y se observó muy buena disponibilidad de agua útil en la cama de siembra y en las reservas de los perfiles de suelo, tanto para los cultivos en curso como para las futuras implantaciones.

Los milímetros de agua caída acumulados, con promedios mínimos y máximos, fueron los siguientes:


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En girasol, se inició la siembra en los lotes que ya estaban acondicionados, con muy buena disponibilidad de agua en la cama de siembra, mientras continuaron la roturación y el acondicionamiento de otras parcelas según las posibilidades de acceso a los predios.

En algodón, la zona este alcanzó el 97,5% de la superficie implantada cosechada, con un avance intersemanal de apenas 0,5 puntos porcentuales. En la zona oeste algodonera, en cambio, persistieron los lotes anegados sin posibilidad de ingreso ni cosecha, cuyos cultivares pendientes deberán ser evaluados para determinar las pérdidas. Los rendimientos resultaron muy variables, con mínimos de 500 kg/ha y máximos de 3.000 kg/ha, y se observaron lotes en fin de maduración con estado bueno a regular.

En maíz tardío, las lluvias y los ambientes húmedos determinaron una reanudación muy lenta del proceso de cosecha en toda el área de estudio. Los productores aprovecharon ventanas de dos, tres o cuatro días, con escasas horas de sol y una humedad del cereal de entre 17% y 19%, un nivel que condicionó el movimiento de las cosechadoras.

En trigo, se observaron cultivares en estado regular como consecuencia de los excesos hídricos y los anegamientos, con cambios de coloración de verde intenso a verde amarillento. Hasta el momento no se detectaron plagas ni enfermedades de consideración.

Fuente: Bolsa Comercio de Santa Fe

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