La recolección se acelera en todo el país, con resultados superiores al ciclo previo que sostienen una producción estimada en 6,4 millones de toneladas
La cosecha de girasol empieza a tomar ritmo en las principales regiones productivas, pero todavía no logra recuperar el atraso acumulado en la campaña.
Según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el avance nacional alcanzó el 61,1 % del área apta, tras un progreso semanal de 12,9 puntos porcentuales. Sin embargo, el dato clave es que el ritmo de recolección aún se ubica 10,2 puntos por detrás del promedio histórico, reflejando el impacto de las lluvias y las demoras en lotes tardíos

Rindes que sorprenden y sostienen la campaña
Más allá del retraso, el dato que empieza a cambiar el escenario es el rendimiento. En gran parte del país, los lotes cosechados muestran resultados superiores al ciclo anterior, consolidando una recuperación productiva del cultivo.
Este mejor desempeño permite compensar las complicaciones climáticas y logísticas que marcaron el avance de la campaña.

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Más superficie y mejor proyección
Otro punto clave es la revisión al alza del área sembrada. Tras nuevas recorridas a campo, se sumaron 150.000 hectáreas adicionales, lo que empuja la estimación de producción hasta 6,4 millones de toneladas.
Este ajuste refuerza la idea de una campaña que, pese a las demoras, logra sostener su volumen gracias a la combinación de más superficie y mejores rindes.
El punto débil: Buenos Aires
La principal excepción se da en el Centro y Sudeste de Buenos Aires, donde el déficit hídrico del verano recortó el potencial de los lotes.
Aun así, incluso en estas zonas los rindes se mantienen por encima del promedio de los últimos cinco años, lo que evita un impacto mayor en el resultado final.
Qué puede pasar ahora
Con más de la mitad del área ya cosechada, el foco del mercado y los productores está puesto en dos variables clave:
- El clima en las próximas semanas
- La continuidad del ritmo de cosecha
Si no aparecen nuevas interrupciones, el girasol podría terminar de confirmar una campaña que, pese al atraso, muestra señales claras de recuperación y estabilidad productiva.

Fuente: Bolsa Cereales de Buenos Aires












































