Panorama sanitario del cultivo de soja. Campaña 2020-2021

En la campaña 2020/21, el efecto Niña determinó el predominio de un ambiente estresante, con precipitaciones escasas y altas temperaturas. Sin embargo, se registraron importantes diferencias respecto al aporte por lluvias entre localidades, lo que explica la variedad de situaciones respecto a enfermedades.

En líneas generales, en el sur de Santa Fe, la campaña 2020/2021 fue poco favorable para las de tipo foliar. No obstante, de la mano de las lluvias de fin de enero-principios de febrero se observó un incremento de la incidencia y severidad de mancha marrón (Septoria glycines) y un desarrollo incipiente de tizón foliar por (Cercospora kikuchii). Sin embargo, posteriormente la sequía imperante en el área limitó su avance hasta fines de febrero-principios de marzo, cuando la llegada de las lluvias favoreció el incremento generalizado de mancha marrón y, en menor medida, el avance del tizón foliarSi bien, debido al avanzado estado de los cultivos, las sojas de primera no fueron muy afectadas, sobre las sojas de segunda se observaron mayores dañosUn caso aparte fue el de las bacteriosis, en particular el tizón bacteriano (Pseudomonas syringae), que se observó a partir del mes de enero afectando un gran número de lotes. Este patógeno ingresa a las plantas a través de heridas, por lo que las tormentas de viento que ocurrieron en la región, pudieron favorecer la infección.

Evaluaciones realizadas en la Red de cultivares de soja Santa Fe sur, mostraron un comportamiento diferencial de cultivares, respecto a la misma. Al mismo tiempo, se registró la presencia de mancha bacteriana marrón por Curtobacterium flaccumfaciens, que se caracteriza por producir lesiones grandes en el margen de las hojas, con un marcado halo clorótico y áreas húmedas en el envés.

Con respecto a enfermedades de tallo y raíz, hacia fines de diciembre, principios de enero, se registraron problemas de diferente etiología, de acuerdo a la situación ambiental en cada localidad (aportes por lluvias, cercanía de napa, etc.) y al manejo del lote. En casos donde hubo problemas de escasez hídrica, se observaron manchones de plantas con podredumbre carbonosa, en algunos casos acompañada por cancros asociados a hongos del complejo Diaporthe/Phomopsis. Por otra parte, algunos lotes que habían sufrido encharcamiento temporal, se observaron pudriciones por Phytophthora sojae. A mediados de campaña, numerosos lotes presentaron daños por estrés térmico e hídrico, y desde fines de febrero, en lotes de soja de segunda se observaron rodeos de plantas senescentes o muertas, con hojas necróticas pendientes o totalmente defoliados. Desde este tipo de plantas se detectaron diversas patologías, pero mayormente se asociaron con podredumbre carbonosa (Macrophomina phaseolina), cancro del tallo (Diaporthe spp.) y, en menor medida, Muerte súbita (Fusarium spp.).

A su vez, en lotes con presencia de napa, cultivos densos y en aquellos que recibieron mayores aportes por precipitaciones, se observaron plantas aisladas o en manchones de Esclerotinia (Sclerotinia sclerotiorum), en especial hacia el sur de la provincia. Es importante tener en cuenta que esta enfermedad produce estructuras de resistencia llamadas esclerotos, que pueden permanecer en el campo durante muchos años, y que durante la cosecha ingresan a la cosechadora junto con la semilla, por lo que es conveniente realizar una buena limpieza de la cosechadora al salir de lotes afectados, para evitar la contaminación de nuevos lotes. Por otra parte, este hongo también afecta al cultivo de arveja, y al girasol, donde produce la pudrición del capítulo; aspectos a considerar al definir las secuencias en lotes con antecedentes de la enfermedad.

Las lluvias ocurridas los primeros días de Abril, complicaron la cosecha en algunos sitios. En casos donde la falta de piso obligara a la permanencia de los cultivos en el campo, puede haber  mayores daños por chinches y enfermedades fúngicas en la semilla. En este sentido, cabe recordar, que la presencia de chinches favorece la infección de la semilla con bacterias y hongos, como Alternaria spp., Fusarium spp. y Phomopsis spp., pudiendo afectar el poder germinativo. Esta situación debe  tenerse en cuenta para realizar los análisis y tratamientos de semilla correspondientes, previo a la siembra de soja en la próxima campaña.

 

Fuente: INTA por por María Elena Lago

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