El mercado de capitales arranca el año con máximos históricos. Crecen los instrumentos en pesos y se consolida un cambio estructural en el financiamiento.
El mercado de capitales argentino comenzó 2026 con un dato contundente: el Mercado Argentino de Valores (MAV) registró el mayor volumen operado para un primer trimestre desde que existen registros.

Entre enero y marzo se negociaron $7,6 billones, lo que representa un crecimiento real del 41,8% respecto al mismo período del año pasado. El dato confirma no solo un mayor dinamismo financiero, sino también un cambio en la forma en que empresas y productores acceden al financiamiento.
Un trimestre histórico impulsado por marzo
El punto más alto de actividad se registró en marzo, con operaciones por $2,8 billones. Si bien no superó el récord mensual absoluto (alcanzado en diciembre de 2025), consolidó la tendencia alcista que el mercado viene mostrando en los últimos años.

El crecimiento se explica, en gran parte, por el avance de instrumentos más flexibles y adaptados a las necesidades del sector productivo.
Los pagarés, protagonistas del mercado
El gran ganador del trimestre fue el pagaré bursátil, que concentró el 56% del volumen total operado.

Entre enero y marzo se negociaron $4,3 billones en este instrumento, con un salto interanual del 46,9%. Su crecimiento responde a varias ventajas clave: facilidad de emisión, menores costos y la posibilidad de estructurar financiamiento a plazos más largos.
Además, los pagarés permiten operar tanto en pesos como en dólares, incluyendo modalidades vinculadas al tipo de cambio, lo que los convierte en una herramienta atractiva en contextos de volatilidad.
Cheques y facturas: crecen, pero pierden terreno
Los cheques de pago diferido (CPD) continúan siendo un pilar del financiamiento, con un volumen de $3,1 billones en el trimestre (+32,3% interanual). Sin embargo, su participación cayó al 41%, reflejando el avance de los pagarés.

Por su parte, las facturas de crédito electrónicas (FCE) muestran el mayor crecimiento relativo: duplicaron su volumen respecto a 2025 y alcanzaron casi $186.000 millones. Aunque todavía representan una porción menor del total, evidencian una adopción creciente dentro del sistema.
Financiamiento cada vez más corto
Uno de los cambios más marcados es la preferencia por plazos cortos. El 84% de las operaciones con CPD se concentró en vencimientos de hasta 90 días.

Esta tendencia refleja un cambio estructural en el comportamiento del mercado, asociado a los años de alta inflación, donde los agentes priorizan horizontes más breves para reducir riesgos.
Aunque la inflación muestra cierta moderación, la lógica de corto plazo se mantiene firme.
Más peso del financiamiento en pesos
El crecimiento del MAV también se apoya en una fuerte expansión del financiamiento en moneda local.

Durante el primer trimestre, se negociaron $6,5 billones en pesos constantes, con un aumento real del 41,1% interanual. En paralelo, las operaciones en dólares también crecieron: alcanzaron US$ 748 millones, un 39,8% más que en 2025.
En ambos casos, los pagarés lideran ampliamente la operatoria.
Un mercado que se consolida
El arranque récord de 2026 confirma la consolidación del MAV como una herramienta clave para canalizar financiamiento hacia la economía real.
Con instrumentos cada vez más diversificados y adaptados a las necesidades de empresas y productores, el mercado de capitales gana protagonismo en un contexto donde el acceso al crédito tradicional sigue siendo limitado.

La tendencia es clara: más volumen, mayor participación de instrumentos flexibles y una creciente orientación hacia el financiamiento en pesos. Un cambio estructural que redefine el mapa del crédito en Argentina.

Fuente: Francisco Cuello Rosso – Belén Maldonado – Julio Calzada BCR









































