Inteligencia Artificial: qué podemos esperar

En el panel Inteligencia Artificial: qué podemos esperar con sendas demostraciones de Jack Seitz, Ejecutivo Global de Desarrollo de Negocios para Agricultura en IBM; y Rodrigo Alandia, gerente de Marketing de Case IH, empresas líderes en incorporación permanente de tecnología e inteligencia artificial. Compartieron una mirada prospectiva de cómo la tecnología está impactando y continuará haciéndolo en cómo producimos.

Por su lado Seitz, como experto en tecnología agrícola, habló de la combinación experiencia en diseño de procedimientos, desarrollo comercial y ventas internacionales, así como de la importancia del diseño estratégico de negocios y la negociación de varios acuerdos de suministro de la empresa para lograr un crecimiento de ingresos a largo plazo. Rodrigo Alandia ligó la inteligencia artificial (IA) con la autonomía y puso como ejemplo el tractor autónomo que la empresa presentó en 2016, que encaminó el desarrollo de las nuevas tecnologías y las innovaciones de la marca. Lo que tiene en el mercado con todas las incorporaciones de IA y automatización real es la línea de cosechadoras Axial Flow serie 250, lanzada en EUA hace dos años y más recientemente en Brasil.

En Argentina estará en 2021. La novedad de la empresa es el Harvest Command Automation, que hace intervenciones reemplazando al operador humano. Mediante la IA se logran 1800 intervenciones automáticas en una jornada de diez horas. Sólo deja 9 operaciones en manos del hombre y se optimiza la productividad. La marca tiene ocho proyectos en etapa de validación en Latinoamérica y una de las fortalezas es la simpleza del sistema, que no requiere experiencia de los operadores.

El slogan de Case IH es “la única que viene con el mejor operador de fábrica”. El sistema Automation trabaja con 16 sensores de monitoreo; a saber: trilla y separación:; retrilla; eje delantero; motor; elevador de granos; y limpieza, en cada un de los pasos o componentes. Los desarrollos son propios y están patentados. El sistema tiene cinco rayos de luz (infrarrojo, ultravioleta, y tres de colores). Una de las cámaras de los sensores detecta daños mecánicos, quiebres, fisuras e impurezas, mediante rayos de luz. Alandia ponderó la confiabilidad del sistema. “En cuatro campañas nunca el sistema requirió mantenimiento”, remarcó. La IA incorporada a los productos. La máquina cosechadora se entrega con una calibración de fábrica para cada cultivo (soja, trigo y maíz fueron los ejemplos) y lo único que requiere es comunicarle al sistema cuál es el modo de operación. El panel ofrece las opciones calidad de grano, desempeño balanceado, rendimiento máximo y rendimiento fijo, y el operador lo único que debe hacer es optar por el modo que desea trabajar. La máquina se regula automáticamente para aportar la máxima calidad y eficiencia optimizando la cosecha. Ante cualquier anormalidad en el producto que se cosecha la máquina reduce la velocidad para no alterar los parámetros de calidad, cuando pasó por el lugar donde estaba la anomalía automáticamente retoma el ritmo de máximo rendimiento.

Fuente:  Aapresid

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