INTA lanzó tres nuevos raigrases que prometen más forraje, mejor calidad y mayor eficiencia ganadera

Pastura de raigrás anual con vacas pastoreando en campo ganadero argentino bajo cielo despejado y luz natural.
Josepedro INTA, Ñeri INTA y Apolo INTA son las nuevas variedades tetraploides desarrolladas para potenciar la producción de carne y leche con más volumen, sanidad y adaptación.

El INTA presentó tres nuevas variedades de raigrás anual tetraploide que apuntan a un objetivo clave para la ganadería:
👉 producir más forraje y mejorar la eficiencia de los sistemas productivos.

Se trata de:

  • Josepedro INTA
  • Ñeri INTA
  • Apolo INTA

Tres materiales desarrollados para responder a distintos ambientes y planteos ganaderos, con foco en producción, calidad y estabilidad.

Por qué estos raigrases generan expectativa

El raigrás anual tetraploide es uno de los recursos más buscados en sistemas intensivos de carne y leche.

¿La diferencia frente a materiales convencionales?

✅ Hojas más anchas
✅ Mayor palatabilidad
✅ Más carbohidratos solubles
✅ Mejor calidad forrajera

En otras palabras:
👉 más consumo animal y más eficiencia productiva.


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Qué ofrece cada nueva variedad

Los tres cultivares fueron desarrollados por INTA Concepción del Uruguay e INTA Pergamino.

Josepedro INTA

  • Ciclo intermedio
  • Alta estabilidad productiva
  • Muy buen volumen de forraje en invierno y primavera temprana

Ñeri INTA

  • Ciclo intermedio a corto
  • Excelente producción invernal
  • Ideal para planteos más rápidos o intensivos

Apolo INTA

  • Mayor ancho de hoja
  • Alta aptitud forrajera
  • Recomendado para ambientes de alto potencial

Un dato clave para el productor

Según los investigadores, la principal ventaja está en la diversidad de opciones.

👉 Cada cultivar permite ajustar el manejo según:

  • ambiente
  • carga animal
  • estrategia forrajera
  • duración del ciclo

Esto amplía la flexibilidad de los sistemas ganaderos.

Un trabajo que lleva más de 20 años

El programa de mejoramiento comenzó a fines de los años 90.

Desde entonces, el INTA trabajó sobre:

  • tolerancia a enfermedades
  • producción invernal
  • generación de semilla
  • adaptación ambiental

A partir de 2019, el desarrollo tomó nuevo impulso con cruzamientos entre materiales destacados y poblaciones naturalizadas para ampliar variabilidad genética.

Más producción sin ampliar superficie

El lanzamiento llega en un momento donde la ganadería necesita:

  • intensificar sistemas
  • producir más kilos por hectárea
  • mejorar eficiencia forrajera

Y ahí el raigrás aparece como una herramienta estratégica.

Tecnología pensada para el campo real

Los materiales ya fueron licenciados a empresas semilleras:

  • Josepedro INTA → Barenbrug/Palaversich
  • Ñeri INTA → Produsem
  • Apolo INTA → Pemam

El objetivo ahora es acelerar la llegada al productor.

El foco: más carne y leche con mejor pasto

Detrás del lanzamiento hay una idea central:

👉 la eficiencia ganadera empieza en la calidad del forraje.

Con estas nuevas variedades, el INTA apuesta a sistemas más productivos, flexibles y adaptados a escenarios climáticos y económicos cada vez más exigentes.

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