Contra reloj y con 80.000 hectáreas de maíz tardío todavía en pie, los productores de la región núcleo aceleraron la cosecha entre el sábado 8 y el martes 11 de agosto, aprovechando el ingreso de aire frío y seco que llegó el viernes 7. En esos cuatro días levantaron 70.000 hectáreas y el avance saltó 20 puntos porcentuales hasta el 73%, después de que julio —cálido, húmedo y nublado— retrasara las labores y generara temor por pérdidas de calidad en el grano.
Una ventana seca que llegó justo a tiempo
Tras un julio marcado por temperaturas por encima de lo normal, alta humedad y cielos nublados, la demora en la cosecha de maíz tardío y de segunda se había convertido en motivo de preocupación creciente, con riesgo de pérdidas de calidad en el grano. El escenario cambió a partir del viernes 7 de agosto, cuando ingresaron condiciones más secas y frías que permitieron retomar la trilla con fuerza entre el sábado y el martes siguiente.
En ese lapso, el avance saltó 20 puntos porcentuales hasta alcanzar el 73% del área, con la mayor parte de los lotes cosechados con una humedad de grano de entre 16% y 19%. El brotado se limitó a áreas puntuales con anegamientos parciales, aunque el vuelco de plantas afectó especialmente al oeste de la región: en Germania, productores describieron las ráfagas de viento como algo parecido a un tornado.

Los riesgos que persisten en las 80.000 hectáreas pendientes
Con 80.000 hectáreas todavía por cosechar, la preocupación no cede. Muchos productores ya afrontan el costo adicional de secar grano con alta humedad, una decisión que sostienen para no exponerse a nuevas lluvias que vuelvan a frenar la cosecha. A esto se suma el avance de las malezas en los lotes que aún esperan ser recolectados. “Las malezas crecen como si fuese el parque del Iguazú”, describieron en Aldao, donde ese desarrollo ya complica el trabajo de las cosechadoras.
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Ritmos dispares según la zona
El avance no es uniforme en toda la región:
- Centro-sur de Santa Fe: quedan pocos lotes por cosechar. Algunos presentan vuelco por efecto del viento, con pérdidas estimadas de hasta 15%, aunque la calidad del grano se mantiene aceptable. El rendimiento promedio ronda los 101 qq/ha.
- Sur de Santa Fe: el avance llega al 73%. En Bigand, la cosecha de maíz de segunda alcanza el 90%, con un promedio de 70 qq/ha. En Fuentes, en cambio, el avance es de apenas 40%, con rindes cercanos a 75 qq/ha, mientras los productores aceleran las labores ante el crecimiento de malezas, plantas quebradas y el tiempo nublado.
- Noreste bonaerense: la cosecha ya finalizó en Colón, donde la elección de híbridos de rápido secado permitió anticipar la trilla y evitar el período de mayor humedad. El rendimiento promedio alcanzó 90 qq/ha.
- Noroeste bonaerense: todavía resta cosechar cerca del 60%. En Junín, la elevada humedad de los granos se combinó con el fuerte viento de la última tormenta, que provocó vuelco en varios lotes. Aun así, los técnicos destacan el buen peso de las espigas.
- Sudeste de Córdoba: el avance es del 68%, por debajo del ritmo habitual para esta época. En Viamonte y Marcos Juárez, algunos productores cosechan con humedades de 16% a 17%, mientras otros prefieren esperar mejores condiciones. Persisten sectores con problemas de piso y elevada humedad en planta. Los rindes promedian 90 qq/ha.
El trigo también se adelanta: ya hay lotes en encañazón
Mientras avanza la cosecha de maíz, el trigo de la región núcleo muestra un desarrollo más rápido de lo habitual. El 3% de los cuadros ya se encuentra en encañazón, un estadio que el año pasado recién se observaba hacia fines de agosto. Las temperaturas por encima de lo normal para la época adelantaron el cultivo entre 7 y 10 días en algunas zonas.
Según los técnicos de Carlos Pellegrini, ese adelanto fenológico no representa, por el momento, una amenaza para el potencial de rendimiento. Será clave que las condiciones de agosto acompañen para que el cultivo compense eventuales diferencias en la producción de macollos, que en algunos lotes se observa levemente inferior a la de otras campañas. En los sectores de mayor fertilidad, los técnicos de María Susana advirtieron que comienza a notarse cierto acolchonamiento del cultivo por el crecimiento excesivo, una condición que, de continuar las temperaturas elevadas y los días nublados, podría derivar en problemas sanitarios.
El frío de esta semana, un alivio para la sanidad
“Se estaban yendo para arriba muy rápido”, resumieron desde Colón sobre el desarrollo del cultivo. El descenso de las temperaturas registrado esta semana podría frenar ese ritmo y, al mismo tiempo, retrasar la aparición de enfermedades. “El frío los va a ayudar un poco a retrasar el inicio de enfermedades, más que nada pensando en roya”, señalaron los técnicos de Junín.
Por ahora, el estado sanitario general del trigo es bueno: el 22% de los cuadros presenta una condición excelente, el 70% muy buena y el 8% buena. Ya se observan algunas manchas, dentro de un contexto controlado, mientras se refuerzan las fertilizaciones para acompañar el desarrollo de los cultivos.
“Creemos que va a ser un buen año, si todo sigue así. Aunque no como el año pasado, porque le va a faltar frío a los trigos, pero bueno, al fin”, resumieron desde Colón, en un balance que combina el alivio por el avance de la cosecha de maíz con la cautela sobre lo que resta de la campaña triguera.

Fuente: Bolsa de Comercio de Rosario










































