En plena cosecha argentina, la harina de soja toca máximos desde 2024 en Chicago

Fila de camiones cargados con soja avanza sobre camino rural embarrado hacia planta portuaria del Gran Rosario, con silos y actividad agroexportadora bajo cielo nublado
En un contexto marcado por lluvias persistentes sobre la región central del país, la cosecha de soja avanza con demoras significativas en Argentina. Sin embargo, el mercado internacional ofrece un contrapunto: la harina de soja alcanzó en Chicago sus valores más altos desde octubre de 2024, impulsada por la demanda y el accionar de los fondos especulativos.

El escenario local muestra una fuerte tensión entre oferta y logística. A pesar de que la recolección viene retrasada —con apenas el 25% del área cosechada frente al 55% promedio—, el ingreso de camiones a los puertos del Gran Rosario es récord. En lo que va del año, ya se descargaron 18,8 millones de toneladas de granos, un 30% más que el promedio histórico para esta época.

Retrasos en soja y presión sobre los precios

El dato clave es que solo el 23% de ese volumen corresponde a soja. Las lluvias no solo complican la cosecha, sino también la salida de mercadería desde los campos, generando distorsiones en el mercado físico.

En este contexto, el precio disponible de la oleaginosa se debilita. La pizarra ronda los AR$ 430.000 por tonelada, el nivel más bajo en términos reales desde julio del año pasado. En dólares, la caída alcanza el 10% desde fines de marzo, reflejando la presión del mercado interno y el efecto del “cupo” en los puertos.

La alta ocupación logística —producto del ingreso masivo de maíz, trigo y girasol— limita el espacio para la soja y condiciona las condiciones de entrega, impactando directamente en el precio.

Harina de soja: el motor del mercado internacional

Mientras tanto, en el plano global, la harina de soja muestra una tendencia alcista. En Chicago, los valores alcanzaron máximos desde octubre de 2024, impulsados por una sólida demanda tanto interna como externa en Estados Unidos.

En línea con esta tendencia, el precio FOB argentino para embarques en cosecha supera los US$ 370 por tonelada, lo que representa un incremento del 13% en lo que va del año. Incluso, se ubica unos US$ 45 por encima del valor registrado en la campaña pasada a esta altura.

Este repunte tiene un impacto directo sobre la industria aceitera: se estima que el alza de la harina aportó alrededor de US$ 30 por tonelada al precio teórico de venta industrial en 2026.

EE.UU. redefine el mercado global

No obstante, el trasfondo del mercado muestra cambios estructurales relevantes. Estados Unidos consolida su posición como actor clave en la oferta global de harina de soja.

Durante la actual campaña, el país norteamericano alcanzó niveles récord de procesamiento, con 41,5 millones de toneladas de soja industrializadas. La producción de harina asciende a 32,8 Mt, mientras que las exportaciones crecen con fuerza: +17% interanual y 41% por encima del promedio de la última década.

El auge de los biocombustibles impulsa el crushing y genera una mayor disponibilidad de subproductos, lo que a su vez limita subas más pronunciadas en los precios internacionales.

Trigo argentino: ventas fuertes, pero con presión de stocks

En paralelo, el trigo argentino 2025/26 muestra una dinámica comercial activa. Ya se comprometieron 17 millones de toneladas, un volumen que marca un hito en términos históricos recientes.

Sin embargo, este nivel representa apenas el 58% de la producción total estimada en 29,5 Mt, lo que deja un importante saldo por comercializar. Este escenario comienza a reflejarse en los precios: el FOB se ubica en torno a US$ 229 por tonelada, con señales de estancamiento.

La competencia internacional, especialmente desde Rusia, y la evolución del clima en el hemisferio norte serán determinantes para el futuro del cereal argentino.

Alerta en EE.UU. por el trigo

El trigo estadounidense enfrenta una situación climática compleja. Según datos oficiales, el 68% del cultivo de invierno está afectado por sequía, más del doble que el año pasado.

Además, solo el 34% presenta condiciones buenas a excelentes, lo que marca un deterioro significativo. Estados clave como Kansas, Texas y Oklahoma registran caídas sostenidas en la calidad de los cultivos.


Te puede interesar


A esto se suma un dato estructural: el área sembrada para la campaña 2026/27 sería la más baja desde 1919, lo que enciende alertas sobre la oferta futura.

Un mercado en tensión

El mercado global de granos transita un momento de alta volatilidad. Mientras la Argentina enfrenta desafíos climáticos y logísticos en plena cosecha, la demanda internacional sostiene los precios de los subproductos.

La evolución del clima, el ritmo de cosecha local y la dinámica de los grandes jugadores globales serán claves para definir el rumbo de los precios en las próximas semanas.

Fuente: Franco Pennino – Matías Contardi – Bruno Ferrari – Julio Calzada