El maíz bajo riego sorprende en Patagonia: productores muestran rindes altos y un nuevo modelo productivo

Más de 100 productores analizan cómo el maíz irrigado gana terreno en Río Negro y Neuquén con tecnología, pivotes y sistemas mixtos de carne y granos.

El maíz empieza a consolidarse como una alternativa productiva cada vez más fuerte en la Patagonia cuando se combina riego, tecnología y manejo agronómico intensivo. Esa fue la principal conclusión del Primer Encuentro de Maíz Bajo Riego, realizado en General Roca, Río Negro, donde más de 100 productores y técnicos analizaron el potencial del cultivo en una región históricamente asociada a la fruticultura.

El evento reunió a referentes técnicos, empresarios y productores para debatir cómo el maíz puede transformar los sistemas productivos patagónicos, especialmente en zonas áridas donde el riego marca la diferencia en productividad y estabilidad de rindes.

Maíz con riego: una oportunidad productiva en zonas áridas

El encuentro mostró que, aunque producir maíz en la Patagonia exige inversión en infraestructura de riego, genética y manejo técnico, los resultados pueden ser muy competitivos.

Las exposiciones abordaron distintos ejes clave para el desarrollo del cultivo:

  • Sistemas productivos adaptados a condiciones patagónicas

  • Uso de híbridos de alto rendimiento

  • Manejo de malezas emergentes y herbicidas

  • Incorporación de pivotes de riego para mejorar eficiencia

  • Producción de forrajes bajo riego

  • Expansión de nuevas áreas irrigadas

Los especialistas coincidieron en que el maíz irrigado permite intensificar la producción y agregar valor en origen, especialmente cuando se integra con sistemas ganaderos.


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El maíz también impulsa la ganadería

Uno de los temas que generó mayor interés fue la integración del maíz con la producción de carne. En la región, el cultivo se utiliza cada vez más para suplementación estratégica del ganado, mejorando la eficiencia de los sistemas ganaderos.

Este enfoque permite avanzar hacia un modelo productivo donde la agricultura potencia la ganadería, aumentando la productividad por hectárea y estabilizando los ingresos de los productores.

Tecnología y manejo a campo

La jornada incluyó también una actividad práctica en la chacra Esperanza SRL, ubicada en Cervantes, donde los asistentes recorrieron ensayos con distintos híbridos de maíz y sistemas de manejo.

Durante la demostración se pudo observar:

  • Distintos materiales genéticos adaptados a riego

  • Funcionamiento de maquinaria agrícola

  • Uso de drones para monitoreo de cultivos

  • Análisis de suelo mediante calicatas

Estas actividades permitieron mostrar en campo cómo la combinación de riego, genética y manejo agronómico puede cambiar el potencial productivo de zonas que históricamente tuvieron limitaciones hídricas.

Un cultivo que gana protagonismo en el sur

Durante la apertura del encuentro, el presidente de Maizar, Federico Zerboni, destacó el trabajo que la entidad viene impulsando en la región para promover el desarrollo del maíz.

Según explicó, cuando se combinan condiciones naturales favorables, riego intensivo y tecnología, el cultivo puede alcanzar rendimientos muy competitivos, además de aportar una base estratégica para el desarrollo de la ganadería regional.

Con experiencias productivas que comienzan a multiplicarse en Río Negro y Neuquén, el maíz bajo riego aparece cada vez más como una pieza clave para diversificar y potenciar la producción agropecuaria en la Patagonia.

Fuente: MAIZAR

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