¿Por qué AgTech en Argentina?

La segunda jornada del III Congreso Nacional AgTech, liderado por la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, dependiente de la Cancillería Argentina, y organizada por la Mesa de AgTech Nacional, comenzó por responder ¿Por qué AgTech en Argentina? Para iniciar, Julián Baldunciel (proyecto AgTech, socio de Aapresid) ofició de moderador y puso en relieve el valor de las startups para los productores agropecuarios y la disponibilidad de estas tecnologías desde el lote, a fin de posicionar nuestros productos a nivel país con ventajas comparativas y competitivas. Para dar la visión de parte del Estado, el Lic. Francisco Buchara (Secretario de asuntos estratégicos de la Provincia de Santa Fe) primero remarcó la necesidad de olvidarse de los mega planes y en la práctica apoyarse en las estrategias emergentes, sentarse con los actores que vienen trabajando, “ajornarlo”, hacerlo conjuntamente y desarrollar proyectos pensando en el ahora. Buchara comentó que, al principio de la gestión, se reunieron todos y se pusieron a charlar, ver los desafíos y establecer un diagnóstico, y rápidamente pasaron a la acción involucrando lo público y lo privado. También destacó puntos claves en los cuales se centran, tales como el ecosistema, el financiamiento, la infraestructura y el equipamiento. Antes de dar paso al siguiente panelista, remarcó que la verticalidad de Agtech es la realidad que se viene, y eso quedó de manifiesto a partir del Covid, en la provincia hay un ecosistema que viene creciendo y el salto evolutivo viene en ese sentido.

La visión de las startup estuvo a cargo del joven emprendedor Bernardo Milesy (fundador de Glocal) y, complementando lo que dijo Buchara, manifestó la necesidad de dejar en claro las reglas de juego y el apoyo del Estado donde los privados no pueden llegar. Destacó el desafío de pensar términos de ecosistema, entendido como un grupo heterogéneo, dónde cada jugador debe concentrarse en lo que hace mejor, lo cual requiere entendimiento, coordinación y metodología; y para que sean exitosos se requieren habilidades blandas y dejar de lado los egos. Milesy dijo que las AgTech en Argentina son dos caras de la misma moneda, “el campo ha mostrado ser resiliente, con trabajo colaborativo que se comparte de punta a punta, la visión colaborativa pasa en muy pocos ámbitos, pero es importante tener un norte común. Las AgTech es la versión 4.0 de lo que ya tenemos”. Por su parte, Pablo Scarafoni (Director Gral. de Cargill) dio la mirada de una empresa grande y establecida. Explicó que en Cargill están todo el día están pensando como servir a los productores y como combinar el potencial de la compañía con las stratups. Advirtió que hay cuestiones estructurales en las empresas que las ponen en riesgo en el largo plazo. Con lo cual, han creado espacios de innovación con comportamientos tipo startaps, denominados espacios azules, que saltean algunos procesos “burocráticos” y les permiten avanzar con una aprobación más rápida. El segundo paso en esta transformación, fue la apertura y colaboración conjunta entre Cargill y empresas emergentes “si hay posibilidad de negocio le damos para adelante”, afirmó. Con una mirada global, Scarafoni planteó que el ecosistema competitivo a nivel mundial va hacia la digitalización y la tecnología. “Hay una ambiente de creatividad increíble, la combinación de talentos, emprendedores, startups con un negocio competitivo a nivel mundial es clave y el agro lo tiene. Hoy Argentina tiene una gran oportunidad”. Además agregó que el futuro es generar 20 o 30 empresas que se inserten en el mundo y si queremos ser jugadores globales a nivel país, debemos apostar a que los talentos se desarrollen y florezcan en Argentina. Desde la academia, el Dr. Javier Palatnik (Investigador del IBR y CONICET) comentó que desde el IBR hay un gran esfuerzo para el desarrollo tecnológico y la formación de recursos humanos de alta calidad. En los últimos años vieron una vocación de volcarse al sector productivo y ser emprendedor. Aprovechando esto, el IBR abrió un sector de nuevos emprendimientos, el cual provee un ámbito de trabajo e interacción para los investigadores que tienen el expertise y pone a disposición los equipamientos que cuanta el instituto, acompañando los proyectos de desarrollo tecnológico en sus primeras etapas. Una de las debilidades que remarcó Palatnik, es la brecha que hay entre el descubrimiento y el sector productivo, y en esa línea dijo “El investigador no se puede convertir en un emprendedor y atravesar todos los procesos, ahí veo la importancia del rol del estado para atraer a los inversores privados” Para concluir, los disertantes concordaron que la Argentina tiene un capital humano emprendedor, y que la generosidad y el talento hermanado con la agroindustria es el camino hacia el desarrollo del país.

 

Fuente: Prensa Aapresid

 

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