Mosca del tallo de la soja, en el centro de Santa Fe

En el INTA Rafaela se ha detectado la presencia de la mosca del tallo de la soja, constituyéndose en el primer registro de esta especie en soja en Argentina. A continuación se presentan información y recomendaciones.

 

Distribución geográfica

Melanagromyza sojae (Zehntner, 1900) (Diptera: Agromyzidae) está ampliamente distribuida en Asia, de donde
es originaria, como también en Rusia, Australia y España, causando daño al cultivo de soja. En los últimos años,
también fue confirmada su presencia en Brasil y Paraguay. En 2019 se reportaron daños en el cultivo de garbanzo en el norte de Córdoba; y la especie fue confirmada por investigadores de la EEA Obispo Colombres con ayuda de especialistas de Brasil. Además de soja, las plantas hospederas citadas son arveja, crotalaria, alfalfa, poroto y caupí, entre otras especies de la familia Fabaceae.

Características generales

La “mosca del tallo de la soja” es un díptero que pertenece a la Familia Agromyzidae. La hembra introduce el
ovipositor e inserta el huevo en el tejido vegetal, preferentemente en la cara abaxial de las hojas nuevas. La larva (Figura 1a) eclosiona luego de 2-4 días y migra internamente por la nervadura más cercana, avanzando a través del pecíolo hasta el tallo, donde comienza a barrenar formando galerías (Figura 1b). Esta larva, de color
amarillento, mide aproximadamente 2-3 mm, con la cápsula cefálica perceptible a través de las mandíbulas,
mientras que los dos puntitos negros del último segmento abdominal pertenecen a los espiráculos. El período
larval puede variar de 7 a 12 días. El estado de pupa tiene una duración de aproximadamente 10 días y lo que se observa dentro de la galería en el tallo es el pupario (Figura 1c). El adulto (Figura 1d) tiene aproximadamente 3 mm de largo, de color negro brillante. El ciclo de vida completo (Figura 1d) varía de 16 a 26 días.

Daño e importancia económica

La bibliografía señala que la infestación de la “mosca del tallo de la soja” puede reducir el diámetro del tallo, la
altura de la planta y la distancia de los entrenudos. También, es posible observar un engrosamiento en la base del tallo, lo que resulta en “enanismo” o deficiencia en suministro de nutrientes. En la fase reproductiva de la soja, podría observarse una reducción en el número de vainas.
En la EEA Rafaela del INTA se realizaron muestreos de plantas de soja durante enero a marzo de 2020. Se
efectuaron disecciones longitudinales de tallos donde se detectó la presencia de larvas de la mosca del tallo de
soja. Se las encontró barrenando la parte inferior del tallo con el aserrín húmedo típico del accionar larval hasta en sectores cercanos a la raíz. En algunos casos, también se hallaron daños en ramificaciones. No obstante, las
plantas que presentaron galerías fueron asintomáticas y sin una reducción de la altura, número de nudos y
estructuras florales en comparación con plantas sin barrenar. Se continuará investigando el efecto de este insecto sobre el rendimiento de las plantas de soja de siembra tardía, los resultados de estos estudios estarán disponibles hacia el final de la presente campaña.

Consideraciones de manejo

Al momento de este informe (marzo 2020) y por representar el primer registro de M. sojae en soja en Argentina (SINAVIMO, constancia de detección N°14942/11 mar 2020), no se dispone de información local sobre el manejo de esta especie y, debido a la aparente ausencia de síntomas externos en las plantas afectadas, no se recomienda ninguna práctica de control químico sobre los lotes de soja. Recordar que, en manejo integrado de plagas, la no acción es la mejor acción ante el desconocimiento. Sin embargo, se pueden esbozar lineamientos basados en el análisis de los conocimientos actuales:

  1. Dejar actuar los factores de mortalidad natural como los insectos benéficos. En especial, no efectuar controles innecesarios en etapas tempranas del cultivo con insecticidas para control de otros insectos.
  2. Rotación de cultivos con gramíneas. Dada la gran variedad hospedantes alternativos de la familia Fabaceae, no efectuar siembras consecutivas de leguminosas.
  3. Siembras tempranas o normales escaparían a densidades crecientes con el avance de la estación estival.
  4. Cultivares de grupos de madurez largo tienden a tolerar y/o compensar efectos de herbivoría. Se recomienda realizar monitoreos de lotes de soja, para determinar la presencia y distribución de la especie. Para ello, realizar muestreos al azar de plantas y hacer un corte longitudinal del tallo y ramas, para evaluar la presencia de galerías en su interior. Ante cualquier duda es recomendable enviar muestras al Laboratorio de Entomología de la EEA Rafaela INTA y/o Agencia de Extensión Rural más próxima a su localidad. La muestra a enviar debe contener plantas que presenten síntomas, colocadas en bolsas de polietileno y acercarlas a INTA o a instituciones de investigación especificando: Fecha de recolección y nombre del colector; variedad y estado fenológico, fecha de siembra, labores culturales, cultivo antecesor, ubicación geo-referenciada del lote y toda información adicional que se considere importante o bien contactarse con Lic. Marcia Trossero, email trossero.marcia@inta.gob.ar o Ing. Sebastián Zuil, email zuil.sebastian@inta.gob.ar . INTA Rafaela.

 

Fuente: INTA por Marcia Andrea Trossero, Sebastián Zuil, Jorge Frana

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