Agroindustria profundiza el control de matrículas de RUCA en el sector granario

La Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario detectó falta de matrículas en el Registro Único de la Cadena Agroindustrial (RUCA), irregularidades en el registro de los libros oficiales y en las Declaraciones Juradas (DDJJ) y de movimientos de Granos, entre otras infracciones.

La Secretaría de Gobierno de Agroindustria, a través de la Dirección Nacional de Control Comercial Agropecuario (DNCCA), realizó operativos de fiscalización en cerealeras, aceiteras y plantas de alimentos balanceados de las provincias de Buenos Aires y Córdoba, donde se constataron múltiples infracciones que fueron sancionadas, además de proceder a la retención de mercadería por más de 950 toneladas de granos.

Fue intimada para su regularización a una planta industrial de la localidad cordobesa de Isla Verde, que no registraba en los libros oficiales más de 1.500 toneladas de soja procesadas desde que inició la actividad, y realizaba tránsito federal de los subproductos sin matrícula del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

Mientras que en la localidad de Monte Maíz, se detectó que una importante planta de alimentos balanceados efectuaba prácticas comerciales para las que no poseía la matrícula del Registro Único de la Cadena Agroindustrial (RUCA). Esta empresa registraba en los libros oficiales triangulaciones de grano que tenían como destino final instalaciones portuarias, y consignaba mercadería de terceros para un usuario de industria matriculado en su planta.

En la provincia de Buenos Aires se suspendió la titularidad de más de 170 toneladas de maíz a una importante cerealera de la localidad de Balcarce, que no pudo amparar dicha mercadería y tampoco declaraba los movimientos de su actividad como Aceitero desde el inicio de las actividades en 2015, en las Declaraciones Juradas (DDJJ) de movimientos de Granos ni en el Registro Sistémico de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

Asimismo, fue inhabilitada una cerealera de Chivilcoy que no pudo explicar un faltante de más de 600 toneladas de maíz, y a la que se le retuvieron 500 toneladas de trigo por falta de documentación comercial de respaldo.

En otro procedimiento realizado en una cerealera de Baigorrita, se puso bajo interdicción 290 toneladas de trigo y 20 toneladas de soja por la falta de acreditación que acrediten el origen y procedencia de los granos.

Todas estas empresas fueron sancionadas en el marco de la Resolución N°21-E/2017 y sus modificatorias, bajo apercibimiento de que si no cumplen con los requerimientos realizados por el personal actuante, serán suspendidas las matrículas de RUCA con las que operan en el mercado.

Más información agropecuaria cliqueá aquí 

Noticias relacionadas