El SENASA reforzó las medidas sanitarias tras la detección de enfermedad de Newcastle en una granja comercial de pavos de Nova Itaberaba, Santa Catarina, Brasil. Argentina suspendió únicamente el ingreso de mercancías aviares procedentes de la zona de restricción definida por las autoridades brasileñas, mientras que el comercio con el resto del país continuará habilitado bajo certificación sanitaria oficial. Además, el organismo pidió reforzar la bioseguridad y la vigilancia en las granjas argentinas.
SENASA reforzó los controles por Newcastle en Brasil
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) adoptó nuevas medidas preventivas ante la detección de un brote de enfermedad de Newcastle (ENC) en Brasil.
El episodio fue confirmado por el Ministerio de Agricultura y Pecuaria de Brasil (MAPA) en un establecimiento comercial dedicado a la producción de pavos de engorde, ubicado en el municipio de Nova Itaberaba, estado de Santa Catarina.
Luego de la confirmación, las autoridades brasileñas pusieron en marcha las acciones previstas para controlar, contener y erradicar el virus.
Frente a esa situación, Argentina aplicó una estrategia de zonificación sanitaria destinada a reducir el riesgo de introducción de la enfermedad sin interrumpir de manera general el comercio de productos aviares con Brasil.
Argentina no suspendió todas las importaciones aviares de Brasil
Uno de los puntos centrales de la medida es que la restricción no comprende a todo el territorio brasileño.
SENASA suspendió exclusivamente las importaciones de mercancías aviares procedentes de la zona de restricción delimitada por el MAPA alrededor del establecimiento afectado.
Los productos provenientes de otras regiones de Brasil podrán continuar ingresando a Argentina siempre que cuenten con certificación sanitaria oficial que acredite su origen en una zona libre de enfermedad de Newcastle.
De esta forma, la estrategia busca focalizar las restricciones sobre el área con riesgo sanitario y preservar el intercambio comercial desde regiones que mantienen su condición sanitaria.
La zonificación permite mantener abierto el comercio
Argentina y Brasil cuentan desde 2025 con un acuerdo de reconocimiento mutuo de los sistemas de compartimentación y zonificación aplicables tanto a la enfermedad de Newcastle como a la influenza aviar.
Estas herramientas están contempladas por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
La zonificación permite delimitar geográficamente un área afectada por una enfermedad mientras el resto del territorio conserva su condición sanitaria.
La compartimentación, en cambio, permite reconocer grupos de establecimientos o sistemas productivos que cumplen determinados requisitos sanitarios independientemente de su ubicación territorial.
Certificación oficial para continuar con los envíos
El esquema implica un intercambio permanente de información epidemiológica y sanitaria entre Argentina y Brasil.
El objetivo es garantizar la trazabilidad y segregación de las mercancías aviares que proceden de zonas reconocidas como libres.
Por lo tanto, los productos brasileños que continúen ingresando a Argentina deberán contar con la certificación oficial del MAPA correspondiente.
En el caso específico de aves de un día, Brasil también podrá certificar su procedencia desde una zona o compartimento libre, siempre que se trate de establecimientos autorizados por SENASA.
Te puede interesar
Pronóstico de lluvias hasta el 2 de noviembre
Sin retenciones, el agro podría sumar más de 850.000 empleos en 10 años
Argentina puede ganar terreno en las exportaciones agroindustriales hacia 2035
Buenos Aires habilitó usar fondos de caminos rurales en obras hídricas
Brasil va por un récord de maíz: más producción, fuerte demanda de etanol y competencia con Argentina
El barro pone en riesgo descanso, ordeño y alimentación: qué recomiendan para los tambos
Google ahora te deja elegir qué medio ver primero: activá Ruralnet en un click y cambiá tu forma de informarte
Argentina está libre de Newcastle desde 1987
La prevención adquiere especial importancia debido al estatus sanitario argentino.
Según informó SENASA, Argentina es país libre de enfermedad de Newcastle y no registra brotes desde 1987.
Mantener esa condición resulta estratégico tanto para la sanidad animal como para la producción y comercialización de productos avícolas.
Por ese motivo, frente a la circulación regional del virus, el organismo sanitario pidió reforzar las medidas preventivas en todos los establecimientos comerciales del país.
Qué deben revisar las granjas avícolas
Entre las medidas recomendadas aparece, en primer lugar, verificar la integridad de las mallas antipájaros, destinadas a impedir el contacto de las aves comerciales con especies silvestres.
También se deben intensificar la limpieza y desinfección de instalaciones, vehículos, herramientas e insumos de trabajo.
Otro aspecto señalado por SENASA es evitar o eliminar sectores con agua estancada, ya que pueden atraer aves silvestres y aumentar las posibilidades de contacto con los establecimientos productivos.
Controlar personas, vehículos y equipos
La bioseguridad también depende de controlar los movimientos dentro y fuera de las granjas.
SENASA recomienda restringir y registrar el ingreso y circulación de personas, vehículos y equipamiento.
Los trabajadores deben utilizar correctamente los equipos de protección personal y evitar trasladarlos entre diferentes sectores cuando exista riesgo de contaminación.
Estas medidas forman parte de las prácticas previstas para disminuir las posibilidades de ingreso y propagación de agentes infecciosos.
Recomiendan incorporar la vacunación a los planes sanitarios
El organismo también aconsejó que los establecimientos avícolas evalúen la incorporación de la vacunación contra la enfermedad de Newcastle dentro de sus programas sanitarios.
La estrategia deberá ajustarse a la categoría productiva de las aves.
SENASA remarcó que la implementación debe realizarse bajo criterio del veterinario responsable de la granja, como una herramienta complementaria de prevención y control.
La vacunación no reemplaza las medidas de bioseguridad, sino que forma parte de una estrategia sanitaria integral.
Las aves silvestres mantienen el riesgo de circulación
Uno de los factores que obliga a sostener una vigilancia permanente es la posibilidad de dispersión del virus a través de movimientos migratorios de aves silvestres.
Por ese motivo, SENASA pidió mantener especial atención sobre los lotes productivos.
La aparición de mortalidad inusual o signos compatibles con Newcastle debe activar inmediatamente los mecanismos de notificación.
El aviso temprano resulta clave para investigar el evento, contener cualquier eventual ingreso y evitar la propagación hacia otros establecimientos.
Restricción focalizada y mayor vigilancia en Argentina
La respuesta argentina frente al brote de Santa Catarina combina así dos estrategias.
Por un lado, restringir exclusivamente las mercancías provenientes del área afectada de Brasil, aprovechando los mecanismos de zonificación establecidos entre ambos países.
Por el otro, reforzar la prevención dentro de las granjas argentinas, especialmente en materia de bioseguridad, vigilancia y notificación inmediata.
El objetivo es preservar el estatus sanitario conseguido por Argentina, que permanece libre de enfermedad de Newcastle desde 1987, sin necesidad de interrumpir completamente el comercio avícola con Brasil.











































