Panorama Agrícola Semanal

La semana que cerró con el nuevo informe mensual del USDA dejó la confirmación de que los precios del maíz tienen argumentos para consolidar su firmeza, luego de que el organismo volviera a recortar su previsión sobre las existencias finales estadounidenses por un mayor consumo interno y por mayores exportaciones. El balance semanal mostró subas superiores al 3% para los contratos cercanos del cereal y próximas al 2% para los coincidentes con la cosecha 2021/2022. Los mismos argumentos para sostener valores históricamente elevados los tiene la soja que, sin embargo, apenas logró terminar el segmento estable tras padecer bajas el viernes por un informe oficial que mostró más soja sudamericana de la que esperaban los operadores. En cuanto al trigo, un mercado más chico en volumen y más influenciado por las decisiones de los fondos de inversión, el balance fue alcista tras varias semanas negativas, con mejoras mayores al 4,5% en Chicago y al 3,8% en Kansas. La sequía que afecta el norte de las Grandes Planicies, donde se debe sembrar el trigo de primavera, fue uno de los factores que motivaron el repunte. En el mercado local se destacó la firmeza de los precios del maíz, pese al progreso de la cosecha que, por cierto, evidencia un atraso importante respecto del año pasado.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

Viernes 9 Jueves 1º Variación en %
Petróleo 59,32 61,45 -3,47
Dólar/Euro 1,1888 1,1768 +1,02
Real/Dólar 5,6821 5,7143 -0,56
Peso/Dólar* 92,24 91,80** +0,48

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación **Cierre del miércoles 31/3

SOJA

Resultó negativa la semana para los precios de la soja argentina, con ofertas que variaron de 332 a 320 dólares (de 30.480 a 29.517 pesos) por tonelada para el grano disponible para las entregas sobre el Gran Rosario, donde las propuestas por el grano con descarga en mayo retrocedieron de 335/336 a 325/331 dólares por tonelada. En los puertos marítimos del sur las ofertas de los compradores bajaron de 320 a 317 dólares por tonelada para Bahía Blanca y de 320 a 315 dólares para Necochea.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agricultura de la Nación en $ 31.674, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 31.067 pesos. Al cierre de la semana la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 340,20 dólares por tonelada, equivalentes a 31.426 pesos. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 522 a 511 dólares por tonelada; el del aceite, de 1215 a 1195 dólares, y el de la harina, de 445 a 418 dólares por tonelada, según los datos publicados por Agricultura. En el Golfo de México la transición del FOB para el poroto de soja fue de 553,58 a 540,81 dólares por tonelada.

El saldo semanal negativo para la soja se replicó en el Matba Rofex, donde los ajustes de las posiciones mayo y julio perdieron un 1,69 y un 1,32%, luego de pasar de 337 a 331,30 y de 340 a 335,50 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período de 7 de abril al 10 de mayo, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 156.000 toneladas de poroto de soja, 1.834.377 toneladas de harina y 471.810 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 135.650 toneladas de poroto, 24.000 toneladas de harina y 29.000 toneladas de aceite; desde Necochea, 53.932 toneladas de poroto y 22.000 toneladas de aceite, y de otros puertos, 30.000 toneladas de poroto y 52.140 toneladas de harina.

Respecto de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) indicó que durante los siete días precedentes la cosecha de soja registró un progreso intersemanal de 2,6 puntos, elevando el avance nacional al 3,5% del área apta. “Las labores se concentran sobre el centro del área agrícola, siendo ambos Núcleos y el Centro-Norte de Santa Fe las zonas con mayor actividad. Durante las últimas tres semanas los resultados a cosecha se ubican por debajo de los rindes esperados e inclusive de los promedios históricos, reflejando el impacto del déficit hídrico durante los meses de febrero y marzo. Dada la importancia relativa de las mismas sobre el área implantada total y los rendimientos promedios a la fecha, ajustamos nuestra proyección de producción a 43 millones de toneladas, lo que implica una merma de 1 millón de toneladas respecto de nuestra publicación previa”, dijo la entidad.

Un día después, en su informe mensual el USDA mantuvo sin cambios su proyección sobre la cosecha argentina de soja, en 47,50 millones de toneladas. En cuanto a las exportaciones, redujo de 7 a 6,85 millones de toneladas las ventas de poroto de soja, pero elevó 27,40 a 27,50 millones las de harina y de 6 a 6,15 millones las de aceite.

Casi sin cambios terminó la semana para la soja en la Bolsa de Chicago. En efecto, las posiciones mayo y julio sumaron un 0,07 y un 0,16%, al pasar de 515,15 a 515,51 y de 512,94 a 513,77 dólares por tonelada, mientras que el contrato noviembre resignó un 0,04%, tras variar de 464,35 a 464,16 dólares por tonelada. La debilidad relativa llegó el viernes, luego de que el USDA contrarió las expectativas de los operadores al no ajustar las existencias estadounidenses pero, sobre todo, al elevar su estimación sobre la cosecha de Brasil y al sostener en 47,50 millones la previsión para la Argentina, bastante por encima de lo que marcan los principales estimadores y las Bolsas locales.

Esa mayor oferta sudamericana y la sobreactuación de los fondos de inversión, liquidando posiciones, generaron bajas superiores a los 4 dólares en la última rueda de la semana. Contribuyó con la debilidad de la plaza el tiempo húmedo sobre buena parte del Medio Oeste durante la segunda parte de la semana, con lluvias sobre Estados clave como Iowa y Minnesota que necesitaban ese aporte hídrico para mejorar el estado de sus suelos, para posibilitar un buen inicio de las siembras de granos gruesos.

En cuanto al informe mensual publicado el viernes por el USDA, en su espacio sobre las variables comerciales estadounidenses, mantuvo la cosecha en 112,55 millones de toneladas y las importaciones en 950.000 toneladas; la molienda fue ajustada de 59,87 a 59,60 millones de toneladas y el uso total, de 63,29 a 62,47 millones. En cambio, la estimación sobre las exportaciones fue elevada de 61,24 a 62,05 millones. En el ajuste de todas las cifras, la proyección sobre las existencias finales quedó sin cambios, en 3,25 millones de toneladas, levemente arriba de los 3,23 millones previstos por los privados. Esta situación en modo alguno podría ser interpretada como bajista. Por el contrario, revela síntomas de racionamientos internos antes que externos, que el paso de los meses dirá cuán ajustados a la realidad son y si no habrá que devolverle a la molienda lo que ahora se le quita.

Como se señaló anteriormente, causó una sorpresa bajista los 136 millones de toneladas proyectados para la cosecha de soja de Brasil, contra los 134 millones de marzo. El nuevo dato quedó incluso arriba de los 135,54 millones estimados el jueves por la Conab, que hasta ahora siempre había tenido una visión más optimista sobre el resultado final de la campaña brasileña, pese a demoras en la siembra, a un clima que no siempre acompaño el desarrollo de los cultivos y a las lluvias que vienen demorando el progreso de la cosecha.

Pronóstico de lluvias hasta el 17 de abril de 2021

Consideramos que más allá de que la oferta sudamericana pueda estar unos dos millones por encima de la realidad, sobre todo por lo proyectado para la Argentina, eso no cambia un escenario global ajustado en cuanto a la oferta y a la demanda de soja, en momentos en que Estados Unidos debió agudizar el ingenio para elevar su saldo exportable, que igualmente sigue a un paso de su agotamiento a casi cinco meses del inicio de la cosecha, y cuando Brasil ya tiene comercializado cerca del 70% de su producción. Todo esto, sin que China muestre síntomas de racionamiento, más allá de las noticias sobre focos de fiebre porcina que, de momento, no parecen de una gravedad tal que ponga en entredicho la necesidad de mantener un fluido ritmo de compras.

A partir de ahora mucho de lo que suceda con los precios estará relacionado con el clima sobre el Medio Oeste y con las especulaciones que operadores e inversores hagan de cara al informe que el USDA publicará el miércoles 12 de mayo, con las primeras proyecciones sobre todas las variables comerciales de la campaña 2021/2022, como, por ejemplo, si el área por sembrar será la que el organismo estimó a fines de marzo, con un millón menos de hectáreas de las que calculaba el sector privado. Todo servirá de argumento para compras o ventas de los fondos, en un período que se augura volátil para las cotizaciones.

Por último, en su informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses el jueves el USDA relevó cancelaciones por 92.500 toneladas de poroto de soja 2020/2021, frente a las ventas efectivas por 105.800 toneladas del reporta anterior y a un rango manejado por los privados que fue de 100.000 a 400.000 toneladas. Ahora, con el saldo exportable ampliado hasta los 62,05 millones de toneladas, al 1º de abril está comprometido el 97,90% de dicho volumen, con negocios por 60,75 millones de toneladas. El nuevo ciclo comercial comienza el 1º de septiembre.

MAÍZ

Fue mayormente positiva la semana para los precios del maíz argentino, con ofertas desde el sector exportador que crecieron de 203 a 210 dólares por tonelada (de 18.635 a 19.370 pesos) para las terminales del Gran Rosario. Vale señalar que los compradores mostraron interés por grano para junio/julio, con propuestas que oscilaron entre 200 y 205 dólares. En Necochea las propuestas se mantuvieron estables, en 220 dólares por tonelada, mientras que para Bahía Blanca las ofertas bajaron de 225 a 220 dólares por tonelada para las descargas durante el presente mes.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 18.507, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 18.441 pesos. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 243 a 247 dólares por tonelada, según lo publicado por Agricultura. En el Golfo de México la transición semanal del FOB del maíz fue de 255,61 a 261,51 dólares por tonelada.

En el Matba Rofex el balance semanal fue positivo para la posición abril del maíz, que cerró con una mejora del 2,70%, luego de pasar de 204 a 209,50 dólares por tonelada, en tanto que para el contrato julio no hubo variante, al cerrar en 197,50 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período de 7 de abril al 10 de mayo, la BCR marcó que deben salir desde el Gran Rosario 1.703.700 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 674.470 toneladas; desde Necochea, 71.328 toneladas, y desde otros puertos, 70.000 toneladas.

En cuanto a los cultivos, en su informe semanal el jueves la BCBA señaló que las buenas condiciones del tiempo relevadas desde el reporte previo permitieron continuar con la cosecha de maíz con destino grano comercial. “Gran parte de los avances se concentraron en las provincias de Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe y de Buenos Aires. A la fecha ya se logró recolectar el 12% del área apta, luego de relevar un avance semanal de 4,1 puntos que, sin embargo, implica una demora de 14 puntos respecto de igual momento de 2020”. Si bien añadió que los rendimientos de los planteos tempranos se ubican aún por debajo de las productividades del ciclo 2019/2020, mantuvo su proyección de producción 45 millones de toneladas. La Bolsa aportó un dato a tener en cuenta porque podría acentuar la demora actual de la cosecha: “Los productores comienzan a priorizar la cosecha de los primeros cuadros de soja en el centro del área agrícola nacional, por lo cual no se descartan demoras en las labores durante las próximas semanas”.

El viernes en su informe mensual el USDA redujo de 47,50 a 47 millones de toneladas su estimación sobre la cosecha argentina de maíz, pero mantuvo en 34 millones la proyección sobre las exportaciones.

El maíz completó su segunda semana alcista consecutiva en la Bolsa de Chicago, donde los contratos mayo y julio sumaron un 3,13 y un 3,21%, al pasar de 220,36 a 227,25 y de 214,66 a 221,54 dólares por tonelada, y donde la posición septiembre ganó un 1,95%, tras variar de 197,23 a 201,07 dólares por tonelada. La suerte alcista de la semana quedó sellada en la rueda del jueves, cuando una ola de compras desde el sector de los fondos de inversión generó mejoras que rondaron el 3,4%. Ese posicionamiento de los especuladores –en el proceso de subas se superaron límites técnicos que exacerbaron el movimiento– fue una apuesta en la previa del informe del USDA, en el sentido de que las nuevas cifras acentuarían el escenario de escasez de maíz en el mercado estadounidense.

Y, otra vez, ganaron en su apuesta, porque las cifras del informe mensual del USDA ratificaron sus especulaciones. En efecto, con la cosecha sostenida en 360,25 millones de toneladas, el organismo elevó de 143,52 a 144,79 millones el uso forrajero; de 305,45 a 307,35 millones el uso doméstico total –elevó de 125,73 a 126,37 millones de toneladas el uso para etanol–, y de 66,04 a 67,95 millones las exportaciones. Con todos esos cambios, proyectó las existencias finales en 34,34 millones de toneladas, debajo de los 38,15 millones del reporte de marzo y de los 35,46 millones previstos en promedio por los privados. Así, el stock estimado se mantiene como el más bajo desde los 31,29 millones de la campaña 2013/2014.

Estos ajustes que hizo el USDA muestran que los altos precios del maíz no lograron un racionamiento de la demanda, al contrario, crecen las necesidades por sumar existencias entre los consumos y, ahora, la industria del etanol. En el PAS de la semana pasada analizamos la posibilidad de que el resurgir del etanol tuviera un correlato sobre la demanda de esa industria, en tiempos en los que la Administración Biden promete programas de fomento y el fin de las exenciones que la Gestión Trump otorgaba a las refinadoras de petróleo. No son pocos los especialistas que consideran que tanto la demanda para etanol como para abastecer de alimento a los productores de carnes tiene más por crecer si la pandemia logra ser controlada por el plan de vacunación y terminan las medidas de aislamiento que restringen la normalidad en Estados Unidos y en el mundo.

El USDA también debió sincerar su estimado para las exportaciones estadounidenses de maíz, después de que su proyección anterior quedara sobrecumplida la semana pasada. Ahora, luego de que el jueves el organismo relevó las ventas externas semanales en 757.000 toneladas, levemente por debajo de las 797.300 toneladas del reporte anterior, pero dentro del rango previsto por los privados, de entre 500.000 y 900.000 toneladas, los 66,49 millones de toneladas comprometidos al 1º de abril fueron equivalentes al 97,85% del nuevo saldo exportable pronosticado el viernes para todo el ciclo 2020/2021, de 67,95 millones de toneladas.

Todo lo planteado anteriormente sirve de fundamento para la firmeza de los precios de las posiciones más cercanas, que podría derramar sobre los contratos correspondientes a la campaña 2021/2022 si las condiciones de siembra y si la evolución de los cultivos no se ubican cerca del ideal en los próximos meses. En ese sentido, el lunes el USDA confirmó el inicio de la siembra y relevó su progreso sobre el 2% del área prevista, porcentaje similar al de igual momento de 2020 y al promedio de las últimas cuatro campañas.

Las lluvias registradas durante la segunda parte de la semana sobre el Medio Oeste mejoraron el estado de los suelos sobre los que comenzaron las labores y fueron las responsables de que las posiciones de septiembre en adelante tuvieran una suba semanal menor que la vista para los contratos cercanos. Como señalamos en el espacio de la soja, de ahora en adelante, el clima y la especulación del mercado en cuanto a la superficie que efectivamente será sembrada con el maíz serán dos de los principales factores para la formación de los precios hasta que el USDA publique, el 12 del mes próximo, su informe mensual con las primeras valoraciones comerciales sobre el ciclo 2021/2022. La recomendación de siempre, estar atentos para tomar las mejores decisiones en tiempo y en forma.

TRIGO

Por simple coyuntura estacional, el mercado de trigo disponible está limitado a las necesidades puntuales de los exportadores que deben completar embarques. Con esa lógica, las ofertas retrocedieron de 212 a 207 dólares por tonelada  (de 19.462 a 19.094 pesos) para el Gran Rosario, pero crecieron de 195 a 198 dólares para Bahía Blanca, mientras que para Necochea se mantuvieron en 190 dólares por tonelada.

Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 19.509, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 19.522 pesos. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos pasó de 265 a 261 dólares por tonelada, según lo publicado por Agricultura. La transición semanal del FOB en el Golfo de México del trigo pan fue de 266,64 a 270,59 dólares por tonelada.

En cuanto al trigo de la próxima cosecha, las propuestas para la zona del Gran Rosario subieron de 190 a 195 dólares por tonelada –la oferta se ubica en los 200 dólares–, en tanto que para Bahía Blanca y para Necochea se mantuvieron estables en 195 y en 190 dólares por tonelada, respectivamente.

En el Matba Rofex el balance semanal fue negativo para la posición julio del trigo, cuyo ajuste perdió un 0,65%, al pasar de 217 a 215,60 dólares por tonelada, mientras que para el contrato diciembre no hubo cambios, con un ajuste que se mantuvo en 196 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada para el período de 7 de abril al 10 de mayo, la BCR marcó que deben salir del Gran Rosario, 146.900 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 55.000 toneladas, y desde Necochea, 41.600 toneladas.

La producción de la Argentina de trigo 2020/2021 fue elevada el viernes por el USDA de 17,20 a 17,63 millones de toneladas, pero las exportaciones fueron sostenidas en 11,50 millones.

Tras muchas semanas negativas, el trigo cerró con importantes mejoras en el mercado estadounidense. En Chicago, las posiciones mayo y julio recuperaron un 4,54 y un 4,91%, al pasar de 224,50 a 234,70 y de 224,32 a 235,34 dólares por tonelada. En Kansas, los mismos contratos repuntaron un 3,81 y un 3,89%, tras variar de 207,60 a 215,50 y de 210,17 a 218,35 dólares por tonelada.

Como ya resulta una lógica en este mercado, los fondos de inversión fueron protagonistas centrales en el movimiento de los precios, en parte, porque la importante liquidación de contratos concretadas en las semanas precedentes “saneó” sus carteras y los habilitó a volver a entrar, y, también por la condiciones de sequía que afectan Estados donde se debe sembrar el trigo de primavera, como las Dakotas, en el norte de las Grandes Planicies trigueras estadounidenses. Esto tuvo particular impacto sobre Chicago, donde se negocia esta variedad de trigo.

El lunes el USDA publicó su primer informe semanal nacional sobre cultivos del año y en él ponderó el 53% de los trigos de invierno estadounidenses en estado bueno/excelente, por debajo del 62% vigente un año atrás. Sin embargo, resultó relevante que en Kansas, el principal Estado productor del cereal, el organismo relevó en estado óptimo el 54% de las plantas, por encima del 50% ponderado la semana pasada en el reporte estadual. Además, indicó que está espigado el 4% del trigo, contra el 3% de igual momento del año pasado y el 3% promedio de las cuatro campañas precedentes.

Acerca de la siembra del trigo de primavera, progresó sobre el 3% de la superficie prevista, un avance similar al visto un año atrás y superior al 2% promedio de los cuatro ciclos agrícolas anteriores.

En el informe semanal del USDA sobre las exportaciones estadounidenses se relevaron ventas de trigo 2020/2021 por sólo 82.000 toneladas, pero lo relevante fue que se reportaron negocios por 529.900 toneladas de trigo 2021/2022 y de ellas, 260.000 toneladas aparecen con destino a China, además de otras 154.600 toneladas que figuran con destino desconocido pero que el mercado relaciona con más compras chinas.

Las cifras del informe mensual del USDA para los Estados Unidos carecieron de relevancia para un mercado que ya está con la atención puesta en la campaña 2021/2022. Por eso, el hecho de que el organismo haya elevado de 22,76 a 23,18 millones de toneladas su estimación sobre el stock final no tuvo repercusión sobre los precios.

Y en vistas de la próxima campaña, el viernes la consultora SovEcon elevó de 79,30 a 80,70 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de trigo de Rusia, producto de la mejora en el estado de los cultivos de invierno. Por la misma razón, el lunes la firma ucraniana APK-Inform estimó en 27,50 millones de toneladas la producción de trigo en el nuevo ciclo, por encima de los 25,50 millones 2020/2021. La Academia de Agricultura de Ucrania fue más optimista y ubicó en 29,50 millones de toneladas su proyección.

Fuente: Granar

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