Panorama Agrícola Semanal

El balance de la semana reflejó subas mayores al 2% para los precios de la soja y del maíz en la Bolsa de Chicago, donde los principales fundamentos alcistas fueron la firmeza del mercado internacional de aceites vegetales, el atraso en la cosecha de Brasil y las condiciones secas en zonas agrícolas de la Argentina. También fue positivo el camino asumido por la Agencia de Protección Ambiental estadounidense, que bajo la administración Biden parece empezar a dejar atrás la presión del lobby petrolero, preponderante durante la gestión Trump. Otra vez volátil, la semana del trigo cerró con leves mejoras en Chicago y con ligeras bajas en Kansas. Al parecer, las bajas temperaturas registradas en las zonas productoras de las variedades de invierno no habrían ocasionado daños relevantes sobre los cultivos. Como en semanas anteriores, en el mercado doméstico se sostienen en niveles muy convenientes los valores vigentes en el Matba Rofex para las posiciones coincidentes con el ingreso de las nuevas cosechas de maíz y de soja.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

  Viernes 26 Viernes 19 Variación en %
Petróleo 61,50 59,24 +3,81
Dólar/Euro 1,2078 1,2116 -0,31
Real/Dólar 5,6017 5,3823 +4,08
Peso/Dólar* 89,62 88,94 +0,76

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación.

SOJA

El mercado disponible de la soja argentina se presentó muy calmo durante la semana, con bajos volúmenes comercializados. Las ofertas expresadas en dólares para las terminales del Gran Rosario descendieron de 330 a 328 dólares por tonelada, registros que en pesos implicaron un tránsito de 29.350 a 29.395 pesos, producto de la devaluación de la moneda local.

Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agricultura de la Nación en $ 31.622, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 31.552 pesos. En el cierre de semana, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera exportadora en 352,60 dólares por tonelada, equivalentes a 31.650 pesos. El valor FOB del poroto de soja en los puertos argentinos pasó de 558 a 542 dólares por tonelada; el del aceite, de 1080 a 1168 dólares, y el de la harina, de 466 a 457 dólares por tonelada, según los datos publicados por Agricultura. En el Golfo de México la variación semanal del FOB del poroto de soja fue de 536,49 a 547,17 dólares por tonelada.

En cuanto a la soja de la próxima cosecha, para las entregas entre abril y mayo, el saldo semanal fue levemente alcista, con ofertas que pasaron de 320/326 a 325/330 dólares por tonelada para el Gran Rosario; de 320 a 322 dólares para Bahía Blanca, y de 318 a 320 dólares por tonelada para Necochea.

El balance también fue levemente alcista en el Matba Rofex, donde las posiciones marzo y mayo de la soja sumaron un 0,77 y un 1,20%, tras pasar de 326 a 328,50 y de 326 a 329,90 dólares por tonelada.

En su informe semanal sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 24 de febrero y el 26 de marzo deben salir desde el Gran Rosario 1.880.003 toneladas de harina y 216.186 toneladas de aceite. No hay salidas previstas desde el resto de los puertos.

Acerca de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) explicó el jueves que los cuadros más adelantados de soja de primera comienzan a transitar los estadios finales del llenado de grano sobre el centro del área agrícola. “Los mismos se concentran sobre el Sur de Córdoba, ambos Núcleos y sobre el Centro de Buenos Aires, informando rindes esperados levemente por encima de los promedios históricos. Sin embargo, durante los próximos siete días la región prevé altas temperaturas, mientras la oferta hídrica comienza a ser limitante sobre importantes sectores”. La entidad agregó que el 25,9% de los cuadros de primera del país se encuentra iniciando llenado de grano (R5) mientras que un 20,8% de los de segunda inicia su periodo crítico de diferenciación de vainas (R3).

También el jueves, en su reporte sobre la zona núcleo, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) indicó que la soja de soja puede bajar de 2 a 10 quintales su rinde ante los pronósticos de escasas lluvias para los próximos 10 a 15 días. “La soja de primera transita el periodo crítico de llenado con zonas donde se evidencian severos problemas de estrés hídrico y otros que casi no dan cuenta de la falta de agua, a pesar de lo ajustadísimo que resultó febrero. Por ejemplo, en Monte Buey, Córdoba, tras los 200 mm de fines de enero dicen: ‘Si no llueve en 20 días va a terminar en un 80% del rinde esperado’, agregan. Los rindes estimados al momento van de 40 a 45 quintales por hectárea”, destaca el reporte. Se agrega que en El Trébol y en Carlos Pellegrini, “podría faltar agua para el llenado de granos”, pero estiman entre 45 y 50 quintales por hectárea. Ya entrando en el oeste, en Cañada Rosquín, la falta de agua se agudiza: “Las reservas hídricas de enero se terminaron”. Calculan que la soja de primera podría terminar con un 70% de su potencial. En Cañada de Gómez, “en los monitoreos caen cualquier cantidad de chauchas que el cultivo aborta”, estiman 34 quintales por hectárea. En las Parejas estiman un impacto de 3 o 4 quintales menos, mientras que en el sur de Santa Fe, en Bombal, se estiman 45 quintales, pero en Bigand, que recibió menos lluvias, auguran 35 quintales. Hacia Pergamino, “de cumplirse dos semanas más sin agua los rindes promediarían los 30 quintales por hectárea y en San Antonio de Areco, de 32 a 36 quintales”.

 

Por tercera semana consecutiva, los precios de la soja cerraron en alza en la Bolsa de Chicago, donde los contratos marzo y mayo sumaron un 2,03 y un 1,76%, luego de crecer de 506,05 a 516,34 y de 507,06 a 515,97 dólares por tonelada. Más allá de lo ajustado de las existencias estadounidenses por el acelerado ritmo de ventas externas, del atraso en la cosecha de Brasil y del tiempo seco y caluroso en zonas agrícolas de la Argentina, todos factores clave para prolongar la firmeza de las cotizaciones de la oleaginosa, el fundamento principal para que la soja lograra completar otra semana en alza fue el mercado de los aceites vegetales.

En efecto, a lo largo de la semana las posiciones marzo y mayo del aceite de soja en Chicago treparon un 7,97 y un 6,50%, al pasar de 1048,29 a 1131,84 y de 1033,74 a 1100,98 dólares por tonelada. Los orígenes de semejante aumento estuvieron en Malasia, donde el aceite de palma operó en alza por la escasez doméstica y por el aumento de las exportaciones durante febrero, pero, también, en los Estados Unidos, donde la Agencia de Protección Ambiental  de la Administración Biden sigue marcando diferencias respecto de lo hecho por la gestión Trump, al avalar el lunes un fallo judicial de enero de 2020 que vuelve mucho más acotadas las posibilidades de otorgar exenciones para que las refinerías de petróleo evadan cumplir con la obligatoria mezcla de combustible fósil y biocombustibles (etanol y biodiésel). El pronunciamiento fue interpretado como una victoria por quienes producen biocombustibles frente al lobby de la industria petrolera.

Les restó firmeza a los precios de la soja el jueves el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, dado que el USDA relevó ventas de poroto de soja 2020/2021 por 167.900 toneladas, por debajo de las 455.900 toneladas del reporte anterior y del rango estimado por los privados, que fue de 200.000 a 800.000 toneladas. Queda claro, sin embargo, que la respuesta del mercado a este reporte tuvo más que ver con las sensaciones que movilizan decisiones de operadores y de administradores de fondos de inversión –toma de ganancias frente a un dato distinto del esperado– que con la realidad.

Es cierto que entre el 12 y el 18 de febrero las nuevas operaciones de ventas de poroto de soja fueron magras, pero es necesario tener en cuenta que en ese período de tiempo China estuvo en medio de los feriados por el Año Nuevo Chino y que, además, con las 167.900 toneladas reportadas el total ya comprometido alcanzó los 60 millones de toneladas, equivalentes al 97,98% de la meta planteada por el organismo para todo el ciclo comercial 2020/2021, que concluye el último día de agosto. Entonces, de momento, ningún fundamento se modificó para justificar las bajas.

Respecto de Brasil, el viernes Safras & Mercado relevó el avance de la cosecha de soja sobre el 22,5% del área apta, un dato que superó el 12,4% de la semana anterior, pero que evidencia demoras de 17,1 puntos frente a igual momento de 2020 y de 12,8 puntos contra el promedio histórico para esta fecha.

Pero pese a las demoras, que se vieron acentuadas en varias zonas agrícolas por las lluvias y que también atrasan la logística exportadora, la tendencia de los estimadores, con matices en cuanto a volúmenes, es a ver una cosecha aún mayor a la prevista hasta el mes pasado. En efecto, durante la semana Agroconsult elevó su previsión para la cosecha brasileña de 132,40 a 134 millones de toneladas, mientras que AgResource lo hizo de 128 a 129,98 millones de toneladas. Estos datos, frente a los 133 millones de toneladas proyectados por el USDA y a los 133,82 millones estimados por la Conab.

MAÍZ

El inicio incipiente de la cosecha de maíz comenzó a repercutir sobre el valor del cereal en la zona del Gran Rosario, donde las propuestas de los compradores por el grano con entrega inmediata cayeron en la semana de 210 a 195 dólares por tonelada que, medido en peso, implicó un descenso de 18.677 a 17.476 pesos por tonelada. En cambio, para los puertos de Bahía Blanca y de Necochea las ofertas de los exportadores se mantuvieron estables, en 210 dólares por tonelada.

Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por Agricultura en $ 17.679, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 17.541 pesos. El valor FOB del maíz en los puertos argentinos pasó de 246 a 242 dólares por tonelada, según lo publicado por Agricultura. En el Golfo de México, el FOB del cereal pasó 248,72 a 254,53 dólares por tonelada.

En cuanto al maíz para las entregas diferidas a abril, la semana no mostró cambios sobre el Gran Rosario, donde las propuestas de la demanda se mantuvieron en 200 dólares por tonelada, en tanto que para los puertos del Sur hubo bajas, de 212 a 210 dólares por tonelada para Bahía Blanca y de 210 a 205 dólares por tonelada para Necochea.

La semana cerró con muy ligeros altibajos para los precios del maíz en el Matba Rofex, donde mientras la posición marzo sumó un 0,25%, tras pasar de 201,50 a 202 dólares por tonelada, el contrato abril resignó un 0,15%, al variar de 202 a 201,70 dólares.

En su informe semanal sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 24 de febrero y el 26 de marzo deben salir desde el Gran Rosario 804.500 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 121.500 toneladas; desde Necochea, 16.850 toneladas, y desde otros puertos, 95.000 toneladas.

Respecto de los cultivos, el jueves la BCBA relevó el avance de la cosecha de maíz para grano comercial sobre el 0,8% del área apta. “Las labores se concentran en el centro del área agrícola, particularmente en Santa Fe y en Entre Ríos, con la recolección de planteos tempranos”. La entidad, que mantuvo su cálculo de producción en 46 millones de toneladas, agregó que los planteos tardíos y de segunda ocupación mantienen una buena condición del cultivo, mientras transitan el período crítico de definición de rendimiento.

En su reporte sobre la zona núcleo, el jueves la GEA indicó que el maíz entró en la cuenta regresiva para la cosecha. “En Pergamino comenzó la cosecha de los primeros lotes de maíz temprano. Si bien se trata de ensayos, los resultados están entre 80 a 110 quintales por hectárea, un 20% por debajo del año pasado. Para el resto de la región comienza la cuenta regresiva: en 10 días se larga. En San Antonio de Areco estiman 50 quintales. En el este cordobés, como en Monte Buey, se espera un rinde medio de 110 a 120 quintales por hectárea. El centro sur de Santa Fe podría quedarse con el podio de los rindes más altos. En El Trébol hay lotes que pueden superar los 130 quintales por hectárea y el rinde medio se calcula en 110 quintales. Se estima para la región núcleo un promedio de 96 quintales por hectárea, 10 quintales menos que en el ciclo pasado”.

 

El maíz sumó su segunda semana alcista consecutiva en la Bolsa de Chicago, donde los contratos marzo y mayo subieron un 2,35 y un 1,06%, tras pasar de 213,67 a 218,69 y de 213,28 a 215,54 dólares por tonelada. El panorama de las existencias estadounidenses de maíz continúa siendo preocupante, más allá de un dato de exportaciones semanales que quedó debajo de las expectativas del mercado, y también comienza a entrar en el radar de los operadores la falta de humedad que persiste en Estados clave del Medio Oeste, como Iowa y Minnesota, cuando reste poco más de un mes para el inicio de las labores de siembra de cereal. Este año la influencia del mercado climático se augura muy fuerte y, posiblemente, anticipada, dado que la producción de los Estados Unidos no tiene margen para asimilar un revés, dada la escasez de grano disponible con que se prevé que arranque el nuevo ciclo agrícola.

Tal como se comentó en el espacio de la soja, la validación por parte de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense en el arranque de la semana de un fallo que hace más difícil la entrega discrecional de exenciones para las refinerías de petróleo fue considerado un dato a favor de la producción de etanol y, por ende, alcista, en momentos en que el biocombustible necesita resurgir tras el frente de tormenta que lo golpeó durante 2020 como consecuencia de las “licencias” ofrecidas por la Administración Trump a la industria petrolera y por el derrumbe del consumo de combustibles provocado por las restricciones derivadas de las medidas tomadas para contener la pandemia.

Sólo por no cumplir con las expectativas de los privados, resultó negativo para el mercado de maíz el jueves el informe semanal sobre las exportaciones estadounidenses, dado que el USDA relevó ventas 2020/2021 por 453.300 toneladas, por debajo de las 999.200 toneladas del trabajo precedente y del rango calculado por los operadores, entre 500.000 y 1.300.000 toneladas. Con el volumen negociado entre el 12 y el 18 de febrero los compromisos suman 59 millones de toneladas, equivalentes al 89,40% del objetivo propuesto por el organismo para todo el ciclo comercial.

Entre las noticias internacionales con influencia sobre el mercado de maíz, desde China se estimó un incremento de unas 667.000 hectáreas para la intención de siembra del cereal durante el presente año, respecto de los 41,30 millones de hectáreas cubiertos en 2020. El grueso de la superficie adicional estaría en el noreste chino y en sectores alrededor de los ríos Amarillo, Huai y Hai, según indicaron fuentes oficiales. Este incremento de área, equivalente al 1,6%, se da luego de varios años en los que el gobierno de Xi Jinping alentó la siembra de otros cultivos para reducir las reservas estratégicas de maíz, que habían alcanzado un nivel excesivo durante la campaña 2016/2017, con poco más de 223 millones de toneladas. A la luz de los acontecimientos, quizás ese plan tuvo un éxito desmedido, que en la presente campaña llevó a China a convertirse en el primer importador mundial del forrajero. Según las previsiones del USDA el ciclo 2020/2021 terminará con un stock de 196 millones de toneladas.

En cuanto a Brasil, pese a las demoras en la segunda siembra por los atrasos en la campaña sojera, el maíz podría alcanzar una cosecha récord de 108,20 millones de toneladas en el actual ciclo 2020/2021, según el promedio de un relevamiento hecho por la agencia Reuters entre 11 estimadores privados, que prevé que los agricultores incrementen las siembras para aprovechar los buenos precios actuales. La superficie plantada total fue proyectada por los privados en 19,44 millones de hectáreas, con un aumento de alrededor de 1 millón de hectáreas respecto de la temporada anterior. La devaluación del real durante la semana fue un factor más para alentar la producción por su efecto positivo sobre la competitividad de las exportaciones brasileñas.

TRIGO

El balance semanal para los precios del trigo argentino mostró estabilidad en la zona del Gran Rosario, donde los exportadores mantuvieron una oferta de 210 dólares por tonelada, que sólo por acción de la devaluación de la moneda local implicó un paso de 18.677 a 18.820 pesos, y en Bahía Blanca, donde los interesados propusieron 205 dólares. En Necochea, en cambio, el valor del cereal retrocedió de 205 a 190 dólares por tonelada, como reflejo de la menor necesidad de mercadería que los exportadores evidencian en el muy corto plazo.

Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por Agricultura en $ 19.477, mientras que para el inicio de la nueva semana comercial fue fijado en 19.268 pesos. El valor FOB del trigo en los puertos argentinos pasó de 270 a 265 dólares por tonelada, según lo publicado por Agricultura. El valor FOB del trigo pan en el Golfo de México pasó 290,88 a 288,31 dólares por tonelada.

En el Matba Rofex no hubo cambios para los ajustes de las posiciones marzo y julio del trigo en el balance semanal, dado que se mantuvieron en 217 y en 221 dólares por tonelada, respectivamente.

En su informe semanal sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 24 de febrero y el 26 de marzo deben salir del Gran Rosario, 249.515 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 104.200 toneladas; desde Necochea, 81.250 toneladas, y desde otros puertos, 25.000 toneladas

 

Tras otra semana con fuertes oscilaciones, el trigo cerró con leves altibajos para sus precios en el mercado estadounidense. En efecto, mientras que en Chicago las posiciones marzo y mayo sumaron un 0,65 y un 0,73%, tras pasar de 239,11 a 240,67 y de 240,85 a 242,60 dólares por tonelada, en Kansas retrocedieron un 1,11 y un 0,71%, al variar de 232,13 a 229,56 y de 234,52 a 232,86 dólares por tonelada.

Casi todo giró en torno del clima, por las muy bajas temperaturas que afectaron las zonas estadounidenses productoras de trigos de invierno en el inicio de la semana. El mercado pasó de fuertes subas, por considerar esas condiciones meteorológicas muy perjudiciales para los cultivos, a fuertes bajas en las dos últimas ruedas del segmento, por reportes que le restaron peligrosidad a la ola de frío y no sólo en Estados Unidos, sino también en las regiones trigueras de la Unión Europea, de Rusia y de Ucrania.

Como sucedió con la soja y con el maíz, el reporte semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos fue negativo para el mercado de trigo, dado que el jueves el USDA relevó ventas 2020/2021 por 167.700 toneladas, por debajo de las 399.100 toneladas del informe anterior y del rango previsto por los operadores, que fue de 250.000 a 700.000 toneladas.

El jueves también le restó firmeza al mercado de trigo el reporte mensual del Consejo Internacional de Cereales, donde se elevó de 31,20 a 33,30 millones de toneladas la proyección sobre la actual cosecha de trigo de Australia, que así quedó por encima de los 30 millones estimados por el USDA en su último informe mensual.

También mantuvo una influencia bajista el rápido progreso de las ventas externas de Rusia, donde productores y exportadores se mantuvieron muy interesados en desprenderse de la mayor cantidad de grano posible antes de que los aranceles subieran de 25 a 50 euros por tonelada –eso sucederá este lunes– y de que pasen a ser flotantes, a partir del inicio del nuevo ciclo comercial.

Fuente: Granar

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