Enfermedades foliares más comunes de trigo en Entre Ríos

¿QUÉ ENFERMEDADES FOLIARES REQUIEREN ESPECIAL ATENCIÓN?

De las enfermedades foliares que afectan al trigo, las royas son las de mayor importancia, tanto en nuestra región como en el mundo. Además, es muy frecuente encontrar en los cultivos mancha amarilla.
Se denomina epifitia cuando una enfermedad afecta significativamente un gran número de plantas, en un tiempo relativamente corto en un área extensa (región, país o continente).

La enfermedad es el resultado de la interacción entre el patógeno (hongo), el huésped susceptible (trigo) y el
ambiente (fundamentalmente temperatura y humedad).

CONDICIONES PREDISPONENTES PARA EL DESARROLLO DE LAS ENFERMEDADES

Royas: generan nuevas razas en forma permanente que afectan a cultivares que en ciclos agrícolas anteriores eran
conocidos como resistentes; poseen la habilidad de dispersarse largas distancias (esporas secas y livianas) y desarrollar epifitias con condiciones ambientales óptimas.

Las royas (biotróficas, se nutren de células vivas) que afectan altrigo son:
– Roya de la hoja (RH) o anaranjada (Puccinia triticina): requiere temperaturas entre 15° y 20°C.
-Roya estriada o amarilla (RA) causada por Puccinia striiformis f. sp. tritici: puede desarrollar epifitias con temperaturas entre 10° y 15°C. Sin embargo, hay razas actuales adaptadas a climas cálidos.
– Roya del tallo o negra (Puccinia graminis-tritici): requiere temperaturas relativamente elevadas (25° a 30°C), por eso en general aparece al final del ciclo del cultivo entre septiembre y octubre.

LAS TRES ROYAS REQUIEREN UN MOJADO FOLIAR MÍNIMO DE 6 HORAS, YA SEA POR ROCÍO, LLOVIZNAS O LLUVIAS.

Mancha amarilla (MA) producida por Drechslera tritici-repentis: hongo que a diferencia de las royas es necrotrófico (se nutre de células muertas) y requiere temperaturas moderadas al comienzo del invierno (19° a 22°C). El patógeno sobrevive en el rastrojo y la semilla.

LAS ENFERMEDADES Y EL RENDIMIENTO DEL CULTIVO DE TRIGO

Información del INTA Paraná (Ing. Agr. Norma Formento) indica que la RH fue la más difundida y frecuente en
Argentina hasta 2016 y sus efectos sobre el rendimiento suelen ser moderados o graves en cultivares susceptibles,
pudiendo ocasionar pérdidas próximas al 50%. La RA, en cambio, puede causar 10% a 70% de pérdidas cuando
ocurre en forma temprana y se desarrolla durante todo el ciclo del cultivo de los cultivares susceptibles. La MA
produce pérdidas del rendimiento que oscilan entre 10% y 20%.

SUGERENCIAS

1. Conocer el perfil sanitario del cultivar sembrado: en general, el cambio de resistente a susceptible no suele ser
abrupto.
2. El monitoreo semanal bien realizado previene tener “grandes sorpresas”.
3. Cuando el cultivar es de reconocida susceptibilidad, es necesario intervenir con fungicidas. Con presencia de
roya, la aplicación más temprana será a fin de macollaje/inicio de encañazón con la finalidad de reducir el inóculo.
Si se interviene en estos estados del cultivo, existe alta probabilidad que se necesitará otra aplicación en etapas
posteriores.
4. Las royas tienen aceptable control con fungicidas, los que presentan alta eficacia. Sin embargo, los triazoles
podrían manifestar una reducción en el porcentaje de control.
Para MA es importante la rotación de cultivos (menor cantidad de rastrojo de trigo en superficie), análisis sanitario
de la semilla y tratamiento de semilla (fungicidas químicos y biológicos).

 

Fuente: INTA

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