El arrendamiento agrícola promedio para la campaña 2026/27 se mantiene en 12 quintales de soja por hectárea en Córdoba, pero la mejora de la cotización de la oleaginosa elevó su costo a US$430,8 por hectárea, un 14% más que un año atrás. Marcos Juárez encabeza los valores con 18,5 qq/ha, mientras que en algunas zonas los acuerdos parten de 8 qq/ha.
El precio nominal del alquiler agrícola en Córdoba prácticamente no cambió en términos de soja, pero sí se encareció con fuerza cuando se lo convierte a dólares.
El nuevo relevamiento del Departamento de Información Agronómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) ubicó el arrendamiento promedio para la campaña 2026/27 en 12 quintales de soja por hectárea, el mismo nivel de la campaña anterior y medio quintal por encima de la estimación realizada al comienzo del actual ciclo.
Sin embargo, al valorizar esos quintales utilizando la posición soja mayo de 2027 en A3 Mercados, el alquiler alcanza aproximadamente US$430,8 por hectárea.
Esto representa una suba del 14% interanual en dólares y lleva el costo al nivel más elevado desde la campaña 2022/23.
Mismos quintales, más dólares
La diferencia muestra la importancia que tiene la cotización de la soja en contratos fijados en quintales.
Aunque el propietario continúe solicitando la misma cantidad física de grano, una soja más cara aumenta automáticamente el costo económico del arrendamiento.
Para el productor que trabaja sobre campo alquilado, el valor en dólares pasó así a convertirse nuevamente en un componente relevante dentro de la estructura de costos de la campaña.
El dato también actualiza la fotografía que había mostrado el primer relevamiento de la campaña.
Ahora el promedio provincial se elevó medio quintal y, acompañado por el movimiento del precio de la soja, alcanza los US$430,8.
Marcos Juárez vuelve a encabezar los alquileres
Las diferencias dentro de Córdoba son significativas.
Marcos Juárez registra el valor promedio más elevado, con 18,5 quintales de soja por hectárea, reflejando la capacidad productiva de los suelos del sudeste provincial.
Le sigue Unión, con 14,5 qq/ha.
En el otro extremo aparecen Río Seco, con 9,5 qq/ha, y Tulumba, con 10 qq/ha.
La brecha entre zonas muestra que el promedio provincial de 12 quintales es solamente una referencia general y que el costo concreto del acceso a la tierra está fuertemente condicionado por la calidad del ambiente y su potencial agrícola.
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En Unión hay contratos desde 8 hasta 20 quintales
Uno de los datos más llamativos aparece al observar la dispersión dentro de un mismo departamento.
En Unión, los valores relevados van desde 8 hasta 20 quintales por hectárea.
La Bolsa de Cereales de Córdoba atribuye esta diferencia a la marcada heterogeneidad de los suelos dentro del departamento.
Esto significa que dos establecimientos ubicados dentro de una misma jurisdicción pueden enfrentar costos de arrendamiento muy diferentes según calidad del lote, productividad esperada y condiciones particulares del acuerdo.
Marcos Juárez también presenta una dispersión importante, con una diferencia de 7 quintales por hectárea entre los valores relevados.
El pago semestral es el esquema más utilizado
El relevamiento también permite conocer cómo están estructurándose los contratos de la campaña 2026/27.
La modalidad más utilizada es el pago semestral, elegido en el 33% de los casos.
En este esquema, habitualmente se cancela 50% a la siembra y 50% a cosecha, distribuyendo el costo entre dos momentos del ciclo productivo.
Le siguen el pago mensual, con 20%, y el trimestral, con 17%.
Los acuerdos exclusivamente a cosecha representan 11%, mientras que el pago anual concentra el 6%.
El 13% restante corresponde a otros esquemas, entre ellos adelantos, aparcerías, pagos cuatrimestrales y contratos variables.
El costo del alquiler vuelve a pesar sobre los márgenes
El aumento en dólares adquiere relevancia porque el arrendamiento es uno de los principales costos para los productores que trabajan campos de terceros.
La particularidad del nuevo relevamiento es que permite ir más allá del promedio y observar dónde están los alquileres más elevados, qué dispersión existe dentro de cada región y cómo se están financiando los contratos.
De US$381 a US$431 durante la planificación de la campaña
La evolución dentro de la propia campaña muestra la magnitud del cambio.
En el primer relevamiento 2026/27, publicado en mayo, la estimación era de 11,5 quintales y US$380,7 por hectárea.
Ahora el valor llega a 12 quintales y US$430,8.
Esto implica que, aun sin un salto importante en la cantidad de soja exigida por el propietario, el costo económico de alquilar una hectárea aumentó alrededor de US$50 respecto de aquella primera referencia de campaña.
Para los productores arrendatarios, el escenario vuelve a demostrar que negociar solamente la cantidad de quintales no alcanza para conocer el verdadero impacto sobre el margen: también resulta decisiva la evolución del precio de la soja con el que finalmente se valoriza el contrato.








































