El agro argentino atraviesa el tercer período de expectativas favorables para invertir desde 2012, según el análisis del economista de CREA Santiago Giraud. Los buenos precios ganaderos, la desregulación económica y las modificaciones tributarias impulsan una mejora en la percepción empresarial. Sin embargo, el escenario presenta diferencias entre actividades y la eliminación de las retenciones continúa como uno de los principales desafíos para sostener las inversiones.
Los productores agropecuarios vuelven a encontrar condiciones favorables para invertir en la Argentina, aunque las perspectivas no son iguales para todas las actividades. Así lo planteó Santiago Giraud, responsable de Macroeconomía del Área de Economía de CREA, al analizar en octubre de 2026 la coyuntura económica y los resultados de la encuesta SEA, un relevamiento cuatrimestral de la entidad.
Según el economista, el momento actual constituye el tercer período favorable para la inversión identificado desde 2012, cuando CREA comenzó a seguir estas percepciones empresariales.
“Tenemos una encuesta cuatrimestral, la encuesta SEA, donde se les pregunta a los productores cómo ven el momento actual para invertir. La mayoría piensa que es un buen momento para invertir, muy asociado a los buenos precios ganaderos actuales”, explicó Giraud.
El dato resulta relevante porque refleja una mejora en las expectativas de los empresarios agropecuarios después de años marcados por cambios económicos, restricciones comerciales y dificultades para planificar inversiones.
Sin embargo, una percepción favorable para invertir no significa necesariamente que las empresas estén aumentando sus inversiones. Las decisiones concretas también dependen de los márgenes económicos, el financiamiento y la estabilidad de las reglas.
Cuáles fueron los tres períodos favorables para invertir desde 2012
Al repasar la serie histórica, Giraud identificó tres momentos en los que las expectativas de inversión de los productores CREA mostraron un comportamiento especialmente favorable.
El primero ocurrió durante la etapa inicial del gobierno de Mauricio Macri, cuando los cambios en la política económica y comercial generaron expectativas de mejores condiciones para el sector.
El segundo se registró durante la gestión de Alberto Fernández, en un contexto de precios internacionales elevados que recibió un impulso adicional tras el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania en febrero de 2022.
El tercero corresponde al escenario actual de 2026, cuando la ganadería se posiciona como uno de los sectores con mejores expectativas, acompañada por cambios en las condiciones macroeconómicas y regulatorias.
La comparación no supone que los tres períodos hayan tenido la misma rentabilidad ni que presentaran idénticas condiciones productivas. Se trata de etapas en las que los empresarios relevados manifestaron una mayor predisposición a invertir.
Ganadería: el 76% de los empresarios CREA veía buenas condiciones para invertir
La ganadería constituye uno de los principales motores del optimismo empresarial.
Según la encuesta SEA de julio de 2026, el 76% de los empresarios ganaderos consultados consideró que era un buen momento para invertir. El relevamiento incluyó a 861 empresarios de distintas regiones productivas del país.
La proporción se mantuvo elevada, aunque fue inferior al 82% registrado en marzo de este año.
El desempeño de la actividad está vinculado con los precios de la hacienda y las expectativas sobre sus resultados económicos.
La situación presenta contrastes con otras producciones. En julio, el 47% de los empresarios lecheros consultados consideró que no era un buen momento para invertir, mientras que en agricultura y producción ovina no se observó una tendencia definida.
Estos resultados muestran que la recuperación de las expectativas de inversión no es uniforme: las oportunidades dependen de la actividad, los costos y la relación entre los precios de los productos y los insumos.
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Qué medidas económicas favorecen las decisiones de inversión
Giraud destacó que el escenario económico argentino experimentó modificaciones que influyen sobre las decisiones de las empresas agropecuarias.
Entre los aspectos positivos mencionó el ordenamiento de las cuentas públicas y la política de superávit fiscal impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Desde su perspectiva, la estabilidad fiscal puede generar mejores condiciones para avanzar en la reducción de impuestos y sostener decisiones productivas de largo plazo.
El economista también valoró la eliminación del Impuesto PAIS, la apertura comercial y la flexibilización de restricciones que afectaban el acceso a determinados insumos.
Estas modificaciones contribuyeron a mejorar algunas condiciones operativas de las empresas, aunque sus efectos difieren según la actividad.
La evolución de los costos internos continúa siendo un factor determinante para evaluar la rentabilidad.
Por ese motivo, Giraud planteó que la reducción de regulaciones debe acompañarse con reglas económicas estables que permitan planificar inversiones más allá de la coyuntura.
El antecedente petrolero que CREA propone observar
Para explicar la importancia de las condiciones económicas de largo plazo, Giraud comparó la situación del agro con la evolución de la industria petrolera argentina.
El economista sostuvo que uno de los factores que favorecieron las inversiones energéticas fue la modificación de políticas que mantenían diferencias entre los precios internos y las referencias internacionales.
Según su interpretación, esas modificaciones comenzaron antes de la implementación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El punto central de la comparación es que las señales de precios y la continuidad de las reglas económicas pueden resultar decisivas para atraer inversiones.
Giraud considera que el sector agropecuario enfrenta un desafío similar, debido a la persistencia de impuestos y mecanismos que afectan los valores recibidos por los productores.
“Es el gran tema pendiente para los próximos años”, expresó al referirse a la necesidad de avanzar hacia condiciones de mercado más estables.
Retenciones: el principal obstáculo que CREA considera pendiente
A pesar de las expectativas favorables, los derechos de exportación siguen siendo uno de los principales puntos de preocupación para el sector agropecuario.
El Gobierno implementó reducciones y anunció un proceso gradual de disminución de las retenciones, aunque los derechos de exportación todavía no fueron eliminados de manera general.
Para Giraud, esta carga tributaria continúa afectando la competitividad de las empresas que producen bienes destinados al mercado internacional.
El economista considera que una reducción sostenida de estos impuestos permitiría mejorar la relación entre los precios de venta, los costos y las posibilidades de inversión.
“El gran pendiente es la eliminación de las retenciones para que el sector pueda acceder a algo que se le niega hace muchas décadas, que es tener el precio de los productos y de los insumos a precios de mercado”, afirmó.
Desde esta perspectiva, el reclamo no apunta a conseguir subsidios específicos, sino a reducir las diferencias de tratamiento económico que afectan a la producción agropecuaria.
El desafío para 2026: convertir las expectativas en inversiones sostenidas
El diagnóstico de CREA muestra una combinación de oportunidades y limitaciones.
Los buenos precios ganaderos y las modificaciones de la política económica contribuyen al optimismo, pero la rentabilidad, el financiamiento y la previsibilidad tributaria siguen condicionando las inversiones.
La situación tampoco es homogénea entre empresas y regiones. Mientras algunas actividades encuentran relaciones de precios favorables, otras enfrentan costos crecientes y márgenes más ajustados.
Para Giraud, consolidar un escenario estable constituye una condición necesaria para que las expectativas positivas se transformen en decisiones empresariales de largo plazo.
El tercer período favorable identificado desde 2012 representa así una oportunidad para el agro, pero su continuidad dependerá de que las mejores expectativas estén acompañadas por condiciones económicas sostenibles.
Fuente: Servicio Meteorológico Nacional (SMN).












































