El “dólar soja” genera más emisión: ¿a dónde irán los pesos que engrosarán la base monetaria?

Por el dólar soja, en lo que va de septiembre, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) estaría inyectando casi $ 970.000 M nuevos en el mercado, que equivalen a un aumento de la emisión monetaria de 22,5%.

El BCRA viene mejorando sus activos, pero debido al diferencial cambiario entre los $200 del “dólar soja” y los $142 del dólar oficial, el pasivo del BCRA crece más rápido.

El resultado final de la estrategia del BCRA para comprar dólares y acumular reservas es de una macroeconomía con muchos más pesos en la calle. Estos pesos tienen destinos ya conocidos, especialmente porque aumentan las recomendaciones de dolarización de carteras.

Solo el miércoles, por ejemplo, el BCRA logró comprar u$s180 M de reservas. El agro liquidó u$s295 M a $200, por lo que registró una expansión monetaria de $59.000 M. Al mismo tiempo, ese día, los importadores compraron u$s115 M a $142,58, motivo por el cual el BCRA absorbió $16.396 M. El resultado final de esa jornada fue de una emisión monetaria neta de $42.604 M.

Esta emisión monetaria, generada por el diferencial cambiario calculada al dólar oficial, alcanza los u$s298 M, monto en que se incrementan los pasivos del BCRA, aunque haya aumentado sus reservas en u$s180 M.

Pérdidas. Según datos de Aurum Valores, desde que rige el dólar soja, el acumulado de pérdida de diferencial cambiario suma u$s 927 M y paralelamente el BCRA generó una emisión neta de $326.688 M.

La pregunta del millón es saber qué pasará con todos los pesos emitidos que resulten de ese diferencial cambiario. El monto final que deba emitir el BCRA estará asociado también con la dinámica de liquidación del agro en los próximos días. El volumen de pesos por emitir es muy grande, tema que preocupa al mercado.

Rodrigo Benítez, economista jefe de la consultora Mega QM, advirtió que el pago de un tipo de cambio diferencial y la compra de divisas necesariamente implican una fuerte inyección de pesos.

Señaló que “si se compran los esperados u$s5.000 millones, con un impacto neto en reservas de u$s2.000 millones, el efecto monetario sería de $588.400 millones. A estas fuentes de emisión hay que sumar el pago de intereses de Leliqs y pases, previsto para el mes que, bajo el nuevo nivel de tasas de interés, rondaría los $380.000 millones”, precisó.

22,5% más de emisión. Según las estimaciones de Benítez, durante septiembre el BCRA inyectaría casi $970.000 M adicionales al mercado, lo que equivale a un incremento de 22,5% de la base monetaria. Para el analista esos pesos seguramente se canalizarán en depósitos que aumentarían en un 7,5%, generando flujos positivos en el sistema financiero.

En tanto, Agustín Funes, agente productor asociado de Adcap Grupo Financiero, advirtió que si bien los dólares financieros actualmente están tranquilos, la emisión de pesos generada para la compra de divisas por parte del BCRA, pone en riesgo esta quietud.

El especialista vaticinó que “se espera que entre el martes y el viernes de esta semana ingresen aproximadamente $130.000 millones. Calculando lo que le queda neto de costos al productor, rondaría los $20.000 millones. Este dinero va a entrar todo de golpe, y puede generar movimientos en los dólares libres, ya que el productor interesado en dolarizar, hoy estaría validando una brecha de cerca del 40%, comparado con la brecha por encima del 100% que supo tener meses atrás”, dijo Funes.

Inflación y tasa. Finalmente, los analistas de la consultora Consultatio Investment advierten que, dadas las condiciones del esquema vigente, hay una notable presión sobre la cantidad de pesos en circulación (inflación) y/o las necesidades de esterilizar (tasa de interés) del BCRA.


Lee también

En este sentido, dijeron que “después de un período inédito de brecha, por encima del 100%, de repente el sector agropecuario que está liquidando exportaciones a un dólar de $200, se ve frente a la posibilidad de dolarizar a $280, es decir, con una brecha de apenas 40%. En un mercado chico como el argentino, no hace falta de que esa tentación sea tan generalizada para que presione sobre los precios”, advirtieron.

En el mismo sentido, opinó Adrián Yarde Buller, economista jefe de Facimex Valores, quien enfatizó en que la elevada emisión monetaria que implica el “dólar soja” creará mayores presiones cambiarias.

Devaluación. Y alertó que “si se extrapola lo ocurrido en las primeras cinco ruedas de vigencia del régimen cambiario de dólar soja al resto del mes, la emisión por este factor llegaría al 17% de la base monetaria”. Al respecto, Yarde Buller advirtió que para reducir la brecha cambiaria aún más, habrá que acelerar la tasa de devaluación y frenar la emisión.

Si bien queda claro que hay cierto temor entre los analistas del mercado de que la mayor cantidad de pesos termine dirigiéndose al dólar, el BCRA busca evitar que eso suceda. Por eso se espera también que la autoridad monetaria siga subiendo la tasa a fin de hacer más atractivos los pesos y evitar que la brecha vuelva a crecer.

Benítez advirtió que el Central intentará esterilizar el mayor porcentaje posible de estos pesos mediante los instrumentos habituales.

“Como vemos, la decisión de instrumentar este nuevo esquema tiene un impacto monetario altamente significativo. En magnitudes es todavía menor a la intervención del BCRA en el mercado de deuda en pesos, que se observó en el bimestre junio a julio. En total, podríamos tener un aumento de los pasivos remunerados del orden del 10 al 12%”, precisó.

Compra de insumos. No obstante, los productores de soja también necesitan de los pesos que adquieren por la venta de su cosecha para reinvertirlos en la nueva campaña agrícola, por lo que no todo lo que recauda al agro termina yendo al dólar.

El “dólar soja” viene acelerando la liquidación del agro a gran velocidad. Este miércoles,

los exportadores de granos liquidaron u$s320 M, acumulando u$s2.182 M en las últimas 5 ruedas y u$s4.499 M en las últimas 20 ruedas.

Por su parte, Lucas Longo, estratega de investigación del Banco Mariva, estimó que a partir del dólar soja habrá una expansión monetaria, cuyo primer destino final podría ser la compra de insumos y en segunda instancia el dólar.

“Este balance neto de emisión creemos que se dedicará a compra de productos importados (principalmente fertilizantes ya que entramos a la época de siembra de la soja 22/23), y a capital de trabajo colocado en instrumentos (financieros) como el chacarero link”, consideró.

También Longo advirtió sobre ciertas presiones cambiarias a partir de la emisión monetaria. “Podría haber cierta demanda en dólar Bolsa, pero creemos que hay necesidad de los fondos en el corto plazo, por ende, buscaría colocar en instrumentos líquidos y que le permitan mantener acceso al Mercado Único Libre de Cambios. Además, resta saber la magnitud de absorción del BCRA sobre el balance emitido, lo cual removería la liquidez adicional y reduciría la presión sobre el dólar Bolsa”, señaló.

Dolarizarse. A raíz del actual contexto de emisión monetaria, presiones inflacionarias subyacentes y el hecho de que se acerca fin de año, considerando también que el año que viene es electoral, las voces de cautela y las recomendaciones de dolarización de portafolio aumentan.

La brecha cambiaria es actualmente de 96,6%, registrando su menor nivel desde junio.

Así, se alejó sustancialmente de los máximos de 157,6% de fines de julio y comienzo de agosto.

Para Funes, a raíz de la actual coyuntura de emisión monetaria provocado por el diferencial cambiario del “dólar soja”, sumado al valor actual de los tipos de cambio financieros, luce atractivo dolarizar carteras y/o colocar los pesos en instrumentos indexados por inflación.

El especialista dijo que “debido a esta situación, sería recomendable armar posición en dólares a estos valores, ya sea mediante la compra de dólar MEP, o mediante la alternativa por la que más nos inclinamos de momento, que es dolarizar mediante ONs. También sería bueno complementar con instrumentos que ajusten por CER”, sugirió.

Incertidumbre. En tanto, Martín Polo, estratega jefe de Cohen, espera que el CCL siga estable, pero con una perspectiva alcista en los próximos meses.

Al respecto, señaló que “vamos a seguir viendo una tranquilidad cambiaria durante el mes de septiembre, pero la historia continúa ya que al primero de octubre se va a volver a abrir el escenario de incertidumbre y con un Gobierno que reconoce que debe acelerar el ritmo de devaluación. A la larga el tipo de cambio tendrá que ir convergiendo a ritmos más altos”, advirtió.

Finalmente, Maximiliano Bagilet, analista de mercados de TSA Bursátil, del Grupo Transatlántica, también evaluó que es un buen momento para para empezar a dolarizar carteras, ya que en los próximos meses proyecta volatilidad cambiaria.

“Creo que los meses de noviembre y diciembre van a ser de alta demanda de dólar, por estacionalidad. También hay que tener en cuenta que iniciamos el año electoral, el año que viene, y es esperable que tengamos carteras altamente dolarizadas hacia 2023. Por eso, esperamos que esta baja del CCL se frene en noviembre”, consideró Bagilet.

MÁS INFO PARA TU CAMPO ENTRÁ AQUÍ